Las feministas y el plantígrado (basado en un hecho real)
28.04.09 @ 09:02:07. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Belkiz and the Saharawi. Acuarela de Hans Ulrich Kekow, en google.mini20)
Hablar de feministas es empresa siempre arriesgada, ya que, se escriba lo que se escriba, se correrá el riesgo de que se le echen a uno encima y le fustiguen con el anatema que corresponde a lo políticamente incorrecto. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, yo, siempre tan iluso, abrigo la tenue esperanza de que esto no llegue a ocurrir, o que, al menos, el correctivo me sea aplicado en un grado lo más atenuado posible, y la razón que aduzco es que me referiré más al exceso que a la esencia. En todo caso es bien sabido que nadie debe fiarse de un movimiento terminado en “ismo”; así que lo que haré será ofrecerles un ejemplo concreto. Ustedes lo ven y ya me dirán qué les parece la cosa.
Pues bien, la cuestión es que me ha venido a la memoria un hecho que no ha tanto suscitó la indignación y la protesta del “colectivo” – término ya usual por cierto, pero que en mi antiguo diccionario correspondía a: “en Argentina, autobús”.
Se trataba del curioso descubrimiento - no me vengan a preguntar ni quién ni cómo lo consiguió - de que el conocido oso del madroño que ostenta el escudo madrileño no era en realidad un oso, sino una osa, o dicho en otros términos, que el animal pertenecía al llamado sexo débil.
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