Acuarelas de Jose Ato, y la escuela de Pedro Cano
18.04.09 @ 08:10:36. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Racimo. Acuarela de Jose Ato en su actual exposición “La viña de papel”, en el Mueso del vino de Bullas, Murcia)
He conocido la obra de Pedro Cano, uno de los top españoles de la acuarela, y yo diría que también mundiales, a través de Hispacuarela, el portal de los acuarelistas hispanohablantes, donde sus alumnos José Ato, José Toledo y varios más, son alma del debate pictórico y maestros de los que empiezan este difícil arte de la acuarela y de los que luchamos por perfeccionar nuestra técnica. Hace poco comentaba la falta de representación de esta y otras escuelas, tan importantes, en la I Bienal Iberoamericana de Madrid que ha concluido hace una semanas. Por estas fechas también, hasta el 30 de este mes de abril, expone Jose Ato una muestra que titula “La viña de papel”, en el Mueso del vino de Bullas, pueblecito de Murcia al sur de Cieza, donde vive Ato. Le pedí me enviara fotos, y mucho le he agradecido que lo hiciera, porque son una delicia. Les comento.
A veces encontramos la belleza, en la naturaleza, donde menos pensábamos hallarla, en lo más pequeño y sencillo. En esos racimos de uvas que describe José Ato en esta exposición, está sintetizado todo el humano quehacer de sacarle a la tierra lo mejor de sí misma al servicio de la vida. Sigue así Ato la escuela, ya universalmente famosa, del gran maestro que es Pedro Cano, de una estética informalista, se ha dicho, dedicada al encuentro con lo pequeño, de donde se obtienen matéricas abstracciones y rugosas texturas. Como la transparencia es en cada vino don con distintas cualidades, así la transparencia de la acuarela define al pintor y su nivel de dominio de esta difícil técnica, a la que saca José Ato el mayor partido. En sus manos es medio excepcional para describir tanto lo general como lo particular del fruto de esta tierra, del que, nos convence, sale el mejor vino que hemos conocido nunca. Así que recomiendo ambos, la exposición y, después, el vino.
Me comentaba José Ato que desde hace algún tiempo, su preocupación cuando pinta es quitarle al tema todo lo superfluo y quedarse solo con la esencia, con lo importante del tema. Por eso a veces sus acuarelas pueden parecer simples, pero en el fondo hay mucha observación. En esta serie concreta de la viña, quería Ato huir de las imágenes clásicas y tópicas de la vendimia y centrar más la atención en pequeños detalles aislados. Cuesta mucho, me decía, sacar belleza de algo sencillo, pero merece la pena el esfuerzo, si con ello consigues despertar la sensibilidad de la gente, y para ello, la acuarela, que tanto se parece a la poesía, es un medio perfecto para lograrlo.
Para ilustrar los artículos de este blog he colgado ya por lo menos seis o siete acuarelas de Pedro Cano, de su exposición de hace unos años en la Galería Forni, Milán, “De Abril, a septiembre”, que me remitió Ato en su día. Pero quizá más en la línea de lo que ahora expone Ato, también publiqué, el pasado 8 de Marzo, la acuarela de aldabas de la exposición de Pedro Cano “Clausuras”, que ofreció, con carácter itinerante, la Caja de Ahorros del Mediterráneo en el 2005. En un magnífico catálogo, Mª del Carmen Sanchez-Rojas, del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Murcia, describió perfectamente estos extremos de la pintura que comentamos. Valga el siguiente párrafo como resumen:
“Una puerta no es igual a otra nunca, fijaos bien: cada una tiene su vida propia.” Esta palabras de Azorín eran el “leit-motiv” que guiaba a Pedro y supo plasmarlas intensamente en su obra saliendo airoso del reto que suponía la insistente recreación en un tema que él resuelve con el trazo gestual de la materia, la armonía de los colores, la captación de la luz y el variado atractivo de los resultados finales. Y nos demuestra, una vez más, que en mágicas dualidades, lo material puede coincidir con lo inmaterial, el subjetivismo plasmarse con una adecuada técnica y la estética unirse a la poesía.”
Estética informalista, matéricas abstracciones de sus rugosas texturas, placer de un encuentro con pequeños y cuidados elementos, creo que definen también esta exposición actual de José Ato en el Mueso del vino de Bullas. Mi más sincera enhorabuena.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


