Triste y singular alegría del Domingo de Ramos
05.04.09 @ 14:17:39. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Domingo de Ramos. Óleo de Joan Martí, “Petronio”)
En la iglesia donde se venera la Virgen de san Lorenzo, Patrona de Valladolid, hay una exposición de lo que en tiempos de Navidad, llamaríamos “Nacimiento” Hoy y ahora, tiempo de Cuaresma e iniciada en este día la Semana Santa, representa al detalle en pequeñas grandes figuras la Pasión completa del Señor. Si supiera, acompañaría a mi artículo de hoy, en el que por supuesto no hablaré de mis chorradas, una buena fotografía de lo dicho. Si les sirviera como a mí -¿fantasioso?- me ha servido, les aseguro, que no podrían ser “simples” (exigencia del guión) espectadores e cuanto “sucedió” estos días hace, más o menos dos mil años, sino verdaderos protagonistas –ojalá no verdugos- de semejantes acontecimientos, que rememoramos.
Comencé el recorrido de la bella obra de arte (gracias a la Asociación belenista castellana y a don Jesús Mateo, nuestro Párroco), uniéndome -un chaval más- a los muy alegres de Jerusalén que cantaban alabanzas al Señor, portando, alborozado, rama de palmera o ramo de olivo, cogido en las inmediaciones de la gran muralla.
Pese al atentado ecológico, imperdonable, no me remordió la conciencia, por ser, para, pese al estropicio, hosanar al Personaje que se trataba.
Ya con anterioridad había visto entrar en la ciudad –mi Jerusalén terrestre- a grandes personajes montados sobre animales (burros) “acostumbrados al yugo”; pero Éste, tenía un algo tan especial, una majestad y señorío tan grandes que, solista en el coro de mi escuela, el cántico potente y entusiasta, de buen cantor, brotó de mi garganta sin el menor esfuerzo vibrante y sonoro -no se porqué- como nunca: ¡¡ “Gloria en las alturas, bendito el que viene en nombre del Señor, hosanna en las alturas !!... Nadie me lo había dicho, pero lo sabía, ni aún ahora, adulto, lo comprendo muy bien, pero lo sabía…
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