I Bienal Iberoamericana de Acuarela
03.04.09 @ 08:10:30. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Cadaqués. Acuarela de Alvaro Castagnet, Uruguay, en la exposición actual de la casa de la Moneda, Madrid)
Acabo de mandar por “emilio” fotos del catálogo de esta exposición, en la Casa de almoneda de Madrid, que concluye el próximo día 5, domingo de Ramos. Claro que la noticia la envié antes, para que diera tiempo a no perdérsela. Impresionante muestra de casi cien acuarelas, de muchos de los buenos acuarelistas que tenemos en los países de habla hispana. Como no podía ser de otra manera, algunos, bastantes, de Hispacuarela, el portal de los acuarelistas hispanohablantes: el más importante, número uno a nivel mundial, Alvaro Castagnet, la estrella de la exposición, con una acuarela de su curso en Gerona, impactante, imposible de reproducir en foto, ya lo he comentado en aquel envío. No obstante, no me resisto a ilustrar con ella este comentario.
La otra acuarela que más me ha impresionado, y que también incluyo más abajo, la de Francisco Esteve Botey, fundador (en 1945) de AEDA, la Asociación Española de Acuarelistas, que ha organizado la exposición. Junto a las tan llamativas muestras de la técnica actual, la de Esteve, con una infinidad de matices en seco, sombras llenas de pinceladas con mucho agua, para evitar la opacidad y mantener la limpieza, nos hace dudar de si hemos avanzado mucho desde entonces. Hemos avanzado, claro que sí, y ahí está lo que hoy se lleva: trabajo en húmedo la mayoría, maestría en dejar correr el agua con el pigmento haciendo maravillas, en otros, en más casos de lo que esperaba, infinidad de atrayentes texturas. Se busca, sobre todo, el efecto impactante, los contrastes de luz y sombras, de colores complementarios. Para no perdérsela.

(Bebedor. Acuarela de Francisco Esteve Botey en la exposición actual de la casa de la Moneda, Madrid)
Naturalmente, como me dice una colega en contestación agradecida al envío, ni son todos los que están ni están todos los que son. Pero, a falta de algunos maestros que se hacen mucho de rogar, podemos ver lo mejor de los acuarelistas hispanos: números uno como Castagnet y Manel Plana, y además todos los que vienen empujando, toda gente que suena, los segovianos Labrador y Casado, Aurora Charlo y Ochotorena, Visconti, Lozano Saorín, Piedad Santamaría, y un largo etcétera. Es el resultado de un fenómeno poco común en otras técnicas, las asociaciones de acuarelistas, que permiten comunicar fácilmente con los mejores espadas de cada región. Entre los que faltan, algunas escuelas como la del murciano Pedro Cano, la del balear Mandilego, en Tarragona Joaquín Ureña, y acuarelistas que triunfan como Castro, Olivé, Lola Catalá y algunos más, no muchos. Y sobre todo –es broma- que no está representada nuestra asociación de acuarelistas de Castilla y León. En Valladolid tenemos dos maestros indiscutibles, Paco Roldán y Buendía. Espero que en la próxima tengamos representación.
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