Desde la orilla. El jalufo del gabba.
07.02.09 @ 08:03:49. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Puerto. Acuarela de Matías Sanso)
En lucha las más de las veces contra los elementos y a intervalos a favor de ellos, transcurren muy rápidos los días en el campamento de A'karrat. Drito conoce a sus soldados y los soldados conocen a su teniente,"el Quivir" según Stito, y desde entonces para la mayoría de cuantos le tratan en esta zona de Marruecos. Su compañía, la de ametralladoras, trabaja a ritmo muy fuerte, de tal forma que aquellos reclutas llegados al campamento un mes antes, asustados, encogidos, adquieren pronto la veteranía con la brega continua; veteranía necesaria para los tiempos que se vaticinan turbulentos. Y aunque por el momento tal vez no lo estimen lo suficiente, será con el paso de los años cuando den su verdadero valor al hábito de disciplina y obediencia sin titubeos, adquiridas en circunstancias tan difíciles como las vividas en A'karrat desde el mismo día de la incorporación.
El trabajo intenso en la 25 compañía, y el similar en las otras, proporciona a la tropa una considerable capacidad de sacrificio y resistencia a la fatiga, o dicho de otra forma, dureza, temple; paradójicamente envuelto en un ambiente extraordinario de alegría, propio de una juventud sin ningún tipo de traumas, ni menos aún para la aburrida indiferencia.
Viven el día entero en el campo, que es su elemento. Allí es donde los soldados del teniente Quivir dedican atención especial al aprendizaje de la propia defensa, y a la de los demás, en cualquier situación que pudiera presentarse. Aprendieron con claridad -aunque alguno todavía no lo comprenda- que la dureza del campamento les servirá para mejor hacer frente a cuantas dificultades se les presenten luego en la vida. El teniente se lo explicó con detalle en la teórica y desde entonces entienden bien (o casi bien) que las grandes empresas se consiguen con pequeños y diarios logros. Porque cuanto nace grande -les ha dicho- por lo general es monstruoso y con frecuencia no llega a término.
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