Crisis de Navidad
28.12.08 @ 07:38:53. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Hojas. Acuarela de Mª del Carmen Jiménez Cortés, para la felicitación de Navidad 2008)
Como hablar a los jóvenes y que nos entiendan (también a mis hijos) es todo un arte, y además estamos en tiempo navideño, dedico este espacio del fin de semana a reproducir un artículo que me dice mi colega acuarelista Txon Pomés que ha tenido gran éxito entre la gente joven. Es de Paco Calleja, y lleva ese título, “Crisis de Navidad”.
“Pocas palabras se repiten tanto desde hace unos meses como crisis. A todos los niveles y en todos los ámbitos. Crisis financiera que galopa a lomos del tigre asiático desde el amanecer de cada día y se duerme cada noche sin poder contener al búfalo americano dejando un rastro de pérdidas continuadas nunca vistas. Crisis de trabajo que provoca despidos masivos dejando en el paro, atenazados por la preocupación y el miedo al futuro, a cientos de miles de personas. Crisis, en definitiva, que pone de manifiesto la debilidad de un sistema que parecía edificado sobre roca y ha resultado más vulnerable que una casa hecha sobre arena, destruida con más facilidad que un castillo de naipes. Sin duda que el sistema económico, social y de trabajo tendrá un antes y un después a estos días finales de 2008. Pero también es cierto que esta crisis pasará como tantas obras a lo largo y ancho de la Historia. Porque es una crisis en Navidad. Es decir, en el tiempo, en un momento concreto de la vida de los seres humanos. Y, como todo lo humano, la crisis en Navidad será pasajera.
Lo más preocupante es la crisis de Navidad que padecemos hace mucho tiempo porque afecta al corazón de cada persona. Hoy, como ayer en Belén, seguimos diciendo que no hay sitio para el Niño que nace. De forma más sofisticada pero lo decimos y Dios tiene que buscar cobijo en una cueva. Esta acogida pública de la Navidad (Dios que nace) no es políticamente correcta en un Estado aconfesional, pertenece al ámbito personal de cada uno, es propio de templos y sacristías. Retorciendo el argumento, y como mucho, hablamos de una laicidad positiva que acoge la creencia religiosa como un fenómeno cultural. Así la crisis de Navidad pone sordina al misterio de Dios. Luego el consumismo y las luces (que este año habrá menos por aquello de crisis en Navidad) harán el resto.
Yo te deseo una Navidad que viva el misterio de Dios que vuelve a la tierra hecho Niño. Aunque la crisis en Navidad nos apriete el bolsillo y nos llene de preocupación que nosotros no vivamos una crisis de Navidad permanente. Para ello nada mejor que recordar el eje principal del mensaje del Papa a los jóvenes reunidos en Sydney el pasado mes de agosto en la XXIII Jornada Mundial de la Juventud: “Si quieres permanecer joven, busca a Cristo”. O el sms que Benedicto XVI mandó a los teléfonos móviles de cientos de miles de jóvenes: “Joven amigo, Dios y su gente esperan mucho de ti, porque tú tienes dentro de ti el mejor regalo: Jesús”. Así encontraremos las respuestas que buscamos, las metas por las que vale verdaderamente la pena vivir y la fuerza para seguir el camino con el que hacer un mundo mejor.
El mensaje de Dios hecho Hombre en Belén debe resonar también a través de la radio, las autopistas de la información de Internet, los canales de difusión virtual on line, los Cds, los DVDs., los “ipods” (MP3).. Porque Dios sigue llamando a la puerta buscando cobijo. En las calles del mundo hay muchos bajos fondos donde anida el sufrimiento y la pobreza, marginación, miseria y soledades. A menudo las piedras de las calles están ensangrentadas por guerras y violencias y en los centros de poder la corrupción se reúne con la injusticia. Son las tristes consecuencias de una crisis de Navidad que afecta a las personas y se enraiza cada día más en la sociedad.
Como aquellos ángeles y pastores de Belén la noche en que Dios se hizo Hombre (Navidad sin crisis) seamos embajadores de paz y habremos contribuido a un mundo mejor donde las crisis en Navidad serían pasajeras porque el egoísmo sería menor, la mano siempre estaría tendida y los valores éticos, morales y religiosos harían nuestro entorno más habitable. Si alejamos de nuestro corazón la crisis de Navidad es porque Dios ha vuelto a encontrar techo y cobijo en la tierra. Ahora que estamos a punto de adentrarnos en un año 2009 complicado y difícil Dios tiene que quedarse en nuestras vidas so pena que el relativismo y el laicismo quiera hacernos creer que la vida está gobernada al azar y que Dios tiene que sufrir un eclipse permanente.
Feliz Navidad 2008, amigo/a del alma. Y el mejor regalo para todos nosotros en el horizonte del año que va a empezar: Que no haya crisis de Navidad en todos nosotros. Será señal inequívoca de que Belén y su mensaje han llegado a nuestros corazones y se han quedado dentro de nosotros.
Mi mejor deseo, mi mejor abrazo. Sin olvido y con cariño, Paco Calleja.”
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