
31.12.08 @ 07:56:55. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Segovia en nieve. Acuarela de Jose Orcajo, para la felicitación de Navidades 2008-2009)
Me propone el foramontano jefe que escriba algo para el fin de año, y de verdad que me cuesta siquiera intentarlo, porque ¡hay que ver lo que ha sido este dos mil ocho del demonio¡.Desde luego, en unas fechas transidas por el espíritu de la Navidad no es cosa de ponerse a soltar exabruptos o tacos malsonantes, lo que, por otra parte, no corresponde en modo alguno a mi estilo de caballero, pero hay que reconocer que en estos últimos trescientos sesenta y cinco días se han acumulado en nuestras mochilas tal número de sinrazones y pecados que, tal como los vemos ahora, ahí amontonados ante nosotros, se dirían un catálogo de despropósitos.
Agradeceremos a Rafa Nadal, a nuestros chicos del balón y a otros cuantos abnegados deportistas las gotas de alegría que nos suministraron para sobrellevar un año más de agresiones intelectuales perpetradas por una nariz insolente que pontifica desde el púlpito con las alas de la ignorancia; de lecciones impartidas por un maestrillo perverso que nos vuelve a enseñar el catón poniendo en levitación sus cejas; de inclementes rifirrafes administrados por un pitonisa que marca tendencias; de la circunfleja mirada del gran engatusador que esconde su odio a lo sagrado mientras abre los brazos como si fuera a distribuir el dominus vobiscum; de sometimiento a la zafiedad de esa cohorte de pequeñas inútiles que nos reparten las frases justas para no hacer nada mientras despedazan el idioma; y, en fin, de ver como la soberbia y la ineficacia se convierten en poltronas y carteras bien remuneradas…
…Un año entero fabricando leyes inútiles para crear problemas inexistentes, pergeñando entelequias, desenterrando muertos, estudiando la forma de que los bebés y los ancianos no molesten a los vivos que están en la plenitud del poder, un año cobrando dietas y viajando sin descanso para justificar clamorosas ausencias; tanto tiempo cultivando el egoísmo, tirando para acá de la manta y sobrecargando las arcas con una legión de asesores incultos que no saben hacer la o con un canuto… Todo un año entero insultando a la razón, haciéndonos creer que somos tontos y tomándonos el pelo, diciéndonos esto y lo contrario; que da igual porque al final nos lo creemos todo. Claro; como apostatamos de Dios…
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30.12.08 @ 07:23:59. Archivado en Artículos
Carlos de Bustamante Alonso.

(Acuarela de Txon Pomes.Tarjeta de Navidad 2008)
Vayan estas consideraciones en torno a la fiesta de la Sagrada Familia, que, como pasa con el día del padre y de la madre - en San José y, antes, en la Inmaculada- es la de todas las familias. Dicen mis hijos e hijas que a los suyos (mis nietos) les enseñan en el colegio con gran interés, los peligros encerrados en los endiablados -para la mayoría de nosotros- ordenadores e Internet en ellos; más concretamente en alusión a correos y a “¿bajar?” guarrerías (sin perdón). También enseñan y, sobre todo a partir de la “edad del pavo”, a lo que, al parecer, llaman chateos; de significado tan diferente para nosotros los castellanos talluditos, que llamábamos chateo a ir de vinos (“chatos”).
Pero ¡ay!, que por no haber recibido esas lecciones, son muchos los casos que conozco en personas mayores de haber caído en estas redes, de resultados, tantas veces catastróficos: bien por ignorar el peligro, bien por vanidad o por ambas cosas. Como el asunto me parece (por lo menos eso creo yo y perdonen los que no) del máximo interés, paso a desarrollar el “tema”, que tal vez requiera 2ª parte. Felizmente casado desde hace 52 años, no me avergüenza reconocer, que antes de ser novio formal de la única novia que tuve y que hoy es mi mujer, me “gustaron” otras; tal vez muchas. Igualmente les habrá sucedido, supongo, a nuestras inefables “miembras” (que dijo la otra, pobre) o sea, las hoy señoras o mujeres mayores que se “pirraron” por algunos de nosotros. Fueron amores –si, que de verdad lo fueron- de niñez o adolescencia, si no firmes, desde luego y por la novedad de sacar la cabeza a “la vida”, muy fuertes.
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29.12.08 @ 17:25:42. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Acuarela de Txon Pomes.Tarjeta de Navidad 2008)
Mi mujer y yo estuvimos en la Plaza de Colón. Habíamos planeado ir todos; nosotros dos, nuestra hija, nuestro yerno, y su familia: Carmen, de tres años y medio, Miguel, de veintidós meses, y Bárbara, de apenas cuatro, pero, en vísperas, sólo Carmen se salvó del frío, y a Miguel le diagnosticaron una neumonía. Hay que explicar que habitualmente viven en Ghana, donde la temperatura ronda los cuarenta grados a todo lo largo del año como corresponde a su situación ecuatorial en la costa del golfo de Guinea.
Fue una mañana fría y gris. Sólo hacia la consagración se abrió un boquete entre las nubes para dejar que asomase un tibio sol de invierno. No habíamos tenido ocasión de asistir a la misa anterior - creo que entonces estábamos en Luxemburgo - pero sí a varias manifestaciones contra el terrorismo, y quizá por eso nuestra primera impresión fue que había menos gente que otras veces. Pero no veíamos la perspectiva de la calle de Génova enfilada desde el altar, y la plaza de Colón fue llenándose más y más. Luego he oído recalcar en varios medios el carácter multitudinario de la concentración.
Como siempre, un ambiente de paz y de serenidad nos hacía recordar, por contraste, esas manifestaciones de pareados, latiguillos y banderas republicanas que suelen acabar con grupos de jóvenes rompiendo escaparates y volcando coches con un balance final que se mide en toneladas de basura. En ésta predominaban los abuelos, los matrimonios jóvenes y los niños bien abrigados. Para empezar, conexión con el Vaticano para oír al Papa. Un fallo del sistema dejó sin sonido la retransmisión, que se repetiría al final, como brillante colofón del acto.
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28.12.08 @ 07:38:53. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Hojas. Acuarela de Mª del Carmen Jiménez Cortés, para la felicitación de Navidad 2008)
Como hablar a los jóvenes y que nos entiendan (también a mis hijos) es todo un arte, y además estamos en tiempo navideño, dedico este espacio del fin de semana a reproducir un artículo que me dice mi colega acuarelista Txon Pomés que ha tenido gran éxito entre la gente joven. Es de Paco Calleja, y lleva ese título, “Crisis de Navidad”.
“Pocas palabras se repiten tanto desde hace unos meses como crisis. A todos los niveles y en todos los ámbitos. Crisis financiera que galopa a lomos del tigre asiático desde el amanecer de cada día y se duerme cada noche sin poder contener al búfalo americano dejando un rastro de pérdidas continuadas nunca vistas. Crisis de trabajo que provoca despidos masivos dejando en el paro, atenazados por la preocupación y el miedo al futuro, a cientos de miles de personas. Crisis, en definitiva, que pone de manifiesto la debilidad de un sistema que parecía edificado sobre roca y ha resultado más vulnerable que una casa hecha sobre arena, destruida con más facilidad que un castillo de naipes. Sin duda que el sistema económico, social y de trabajo tendrá un antes y un después a estos días finales de 2008. Pero también es cierto que esta crisis pasará como tantas obras a lo largo y ancho de la Historia. Porque es una crisis en Navidad. Es decir, en el tiempo, en un momento concreto de la vida de los seres humanos. Y, como todo lo humano, la crisis en Navidad será pasajera.
Lo más preocupante es la crisis de Navidad que padecemos hace mucho tiempo porque afecta al corazón de cada persona. Hoy, como ayer en Belén, seguimos diciendo que no hay sitio para el Niño que nace. De forma más sofisticada pero lo decimos y Dios tiene que buscar cobijo en una cueva. Esta acogida pública de la Navidad (Dios que nace) no es políticamente correcta en un Estado aconfesional, pertenece al ámbito personal de cada uno, es propio de templos y sacristías. Retorciendo el argumento, y como mucho, hablamos de una laicidad positiva que acoge la creencia religiosa como un fenómeno cultural. Así la crisis de Navidad pone sordina al misterio de Dios. Luego el consumismo y las luces (que este año habrá menos por aquello de crisis en Navidad) harán el resto.
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27.12.08 @ 07:46:09. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Copia de "La adoración de los Pastores” de Giorgione, hacia 1505. Acuarela de José Mª Arévalo, para la felicitación de Navidad 2007. 65x46)
Con la que está cayendo… He aquí una frase hoy habitual incluso en las conversaciones más banales. Se trata de una frase que suele pronunciarse cuando, tras haber caído sobre nosotros un cúmulo de desgracias que parecían haberse puesto de acuerdo para flagelarnos de forma simultánea y lamentablemente inoportuna, y sintiéndonos agobiados por tan azarosa coincidencia, aún aparece inopinadamente una nueva calamidad que viene como a darnos el decisivo tiro de gracia.
En estas ocasiones la memoria nos aporta el ejemplo del santo Job, que nos recomienda el ejercicio de la paciencia en aras de nuestra salvación personal - y, como suele suceder, también de nuestra propia sanidad mental - sin necesidad de acudir al psiquiatra o a las famosas terapias de grupo.
Pues bien, no creo caer en la exageración si digo que el año 2008, y por lo que se ve también, como mínimo, el 2009, quedarán para siempre en nuestro recuerdo como los años del “con la que está pasando”. Y se me ocurre que, como la experiencia es siempre sabia, quizá nos haya venido bien, como preparación, la de estos cuatro últimos años, en los que hemos tenido ocasión de ver y oír cosas sorprendentes: bandazos espectaculares, lamentables pérdidas de orientación, mentiras a granel que quieren colar como verdades evidentes, contradicciones para tumbar a un mulo, estupideces supremas, regreso a algunos vicios y a enfrentamientos y tensiones que parecían afortunadamente desaparecidos y, para mayor abundamiento, asombrosas: sorpresas que nos han cogido con el pie cambiado. El resultado ha sido el de unos ciudadanos perplejos y confusos en un país sin rumbo. E inseguros, porque a estas alturas, ¿dónde podemos encontrar los pilares de nuestra seguridad?
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26.12.08 @ 07:21:59. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante
(Acuarela de Enrique Ochotorena para la fecilictación de Navidad 2008)
Aunque fue el pasado doce la festividad de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe, no publiqué entonces este artículo, por falta de previsión, de modo que a ustedes les llegará en fechas muy posteriores, ya en las de Navidad. No importa si el afecto escrito a la Señora es retrospectivo. Y Nuestra Señora sigue de protagonista, por su Hijo.
Hace quince o más años, escribí un artículo: “Rosas castellanas en la colina del Tepeyac”, publicado en la prensa vallisoletana. En él hacía alusión a la aparición de la Virgen, Virgen de Guadalupe, al indio Juan Diego. Tuvo lugar en la cima de este monte (Tepeyac), en el que por indicación de la Señora, se edificó el Templo al que en la actualidad acuden incontable multitud de peregrinos en solicitud de favores a la Virgen Guadalupana. Tras estudiarlo, detallaba la impresionante historia a cuyos protagonistas tanto veneramos en España y en el mundo entero; aunque más, si cabe, en Hispanoamérica, América Centro-Meridional, y Filipinas.
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25.12.08 @ 07:27:14. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(El descanso en la huida a Egipto. Óleo de Gerard David, hacia 1510, en la Galeria Nacional de Arte de Washington)
Pues sí, es Navidad, fiesta grande, como ya hemos comentado los tres foramontanos estos días. En Navidad “to er mundo ej bueno”, si señor, da gusto. La bondad en estas fechas es tradicional, casi obligada, lo que cual está muy bien, responde a las raíces cristianas de nuestra civilización. Pero, como dice el villancico, Jesús, Dios ha venido, “ya bajó a la tierra para padecer”. O sea, que esa bondad tiene como fin, y por tanto procede, propiamente, del dolor y del sacrificio. No todas la “bondades” tienen esa encarnadura. Las hay solo de apariencia, como la de quienes defienden el aborto para que no sufran tantas mujeres. Otro tanto pasa con la eutanasia. Es muy de nuestra época el rechazo del sufrimiento, del sacrificio y del esfuerzo. Nos lo ha demostrado, precisamente en estas fechas -¡que contrasentido¡-, la nueva campaña del Ministerio de Sanidad llamada "yopongocondon.com", lanzada a través de ese anuncio televisivo que ya es conocido como el "rap del condón". Para que no haya abortos, claro, en vez de limpieza de vida, de amor, se ofrece a los jóvenes esto que no exige sacrificio. Hazteoir.com ha lanzado otra campaña para contrarrestar, muy oportuna. Proponen que difundamos la Guía "Adolescentes frente al SIDA. Preguntas con respuestas", publicada por cinco prestigiosos médicos especialistas del Hospital Carlos III de Madrid que recientemente se enfrentan a un expediente de investigación por recomendar en la Guía la abstinencia de relaciones sexuales en la adolescencia, la fidelidad en la pareja y ofrecer una visión integral de la sexualidad humana. Podemos descargarla en hazteoir.org/node/15980. Y también escribir al consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, que inició un expediente de investigación a los autores de la Guía, para pedirle que apoye la verdad científica y no los dogmas de lo polítticamente correcto: hazteoir.org/node/15659.
También hay buenas noticias: El Gran Duque Henri, en su condición de Jefe del Estado de Luxemburgo, se ha negado a sancionar y promulgar la ley de eutanasia, aprobada -por ajustado margen- en el Parlamento luxemburgués hace unos meses. Como hizo Balduino con la ley del aborto en Bélgica. Dos que lo pasaron mal. Aquello de la bondad sin esfuerzo tiene otro nombre de moda, el “buenismo”. Ha salido estos días entre los compañeros acuarelistas, porque uno de ellos ha escrito que no contemos con él, que está harto de tanto buenismo entre nosotros. No entendíamos nada, ya que se trata precisamente de un socialista de los de cargo oficial. Y empezó la discusión sobre qué sea el buenismo. Internete para estas cosas es divino, está todo. Lo primero que aparece en Google es que “El fraude del buenismo”, fue un folleto editado por FAES en 2005, y que es precisamente la Alianza de Civilizaciones, y en general la política de Zapatero, un ejemplo de buenismo. No son fechas para entrar en debate partidista, pero taparse los ojos sería precisamente buenismo. Hay en internete un artículo de Carlos Moreno Guerrero sobre el citado libro de FAES, que no tiene desperdicio, lo reproduzco a continuación, tomado de nodulo.org. Como muestra de antibuenismo, ilustro este artículo con la foto del cuadro, extraordinaria obra de arte, de Gerard David, que me permití fusilar, lo reconozco, en la acuarela del artículo del pasado domingo. Incluso este mismo artículo, escrito con dolor de corazón, lo es también, digo, fusilamiento y antibuenismo. Pero es que ¡pasan unas cosas en Navidad¡.
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24.12.08 @ 08:08:38. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Copia parcial de “La Virgen con Santa Inés y Santa Tecla” de El Greco, hacia 1597. Acuarela de José Mª Arévalo, para la felicitación de Navidad 2004. 32x24)
¿No es asombroso que el orbe entero, de uno a otro confín, se ilumine al llegar la Navidad? Cualquiera que viese nuestro planeta desde el espacio exterior diría que algo extraordinario está sucediendo. Algo que afecta a toda la Humanidad, sin distinguir el continente, el país o la raza. Y uno se pregunta: ¿Cómo puede haberse alcanzado este acuerdo entre los hombres, tan acostumbrados a discrepar unos de otros?
Claro, diríamos, es que cada año la Humanidad celebra el hecho más importante de la Historia: el nacimiento del Hijo de Dios, y con ello un descubrimiento que para el hombre tiene dimensiones cósmicas, porque nos revelará que Dios es amor.
O sea que ese Dios todopoderoso que está en la verdadera realidad de la que nosotros no vemos sino una perspectiva mínima; ese Dios que creó todo y al hacernos inteligentes nos hizo descubrir el Misterio; ese Dios que concedió al hombre la potestad de dar sentido a un universo desconocedor de su propia existencia… ese Dios, es amor.
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23.12.08 @ 07:23:08. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Acuarela de Angel Sánchez Gerada, para la felicitación de Navidad 2008)
Para escribir sobre la trascendencia de las Fiestas que se avecinan, es forzoso recurrir a términos religiosos que, por lo general, suelen denominarse “píos”, de “meapilas” o beatos. Aún no siendo así, como no lo son los crucifijos: parte de nuestra cultura y raíces en las que no hay ¡nada! de qué avergonzarse, me someto a su mejor criterio. Quiero dar por descontado que lo considerarán absolutamente normal y propio de los españoles en fechas tan gratas y señaladas.
Juan Pablo II: “Quedan pocos días para la Navidad. Cuando Jesús vino, hace veinte siglos, muchos hombres le cerraron las puertas de su casa porque no había sitio para Él. Nadie lo recibió y tuvo que nacer en un establo, en una cueva inhóspita, lugar para animales. Que en esta Navidad Jesús pueda entrar en tu casa, que le hagas sitio en tu alma, que nazca Jesucristo en tu vida, que se encuentre recibido y a gusto dentro de ti”.
Don Jesús Mateo: Párroco de san Lorenzo (Valladolid): “Que en tu corazón sea siempre Navidad. Lo será si acoges a Jesús como María y José”. España, decimos con ocasión y sin ella, es un País eminentemente católico. Sin duda. Somos mayoría los que nos declaramos católicos. Pero ¿de verdad, de verdad, lo somos?. En los dos párrafos precedentes, además, claro, de en otros muchos que cada uno lleva escritos dentro, podemos encontrar la respuesta. Y más en estos días de fiesta grande, que se avecinan –si es que no estamos ya en ellos- a velocidad de vértigo.
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21.12.08 @ 08:07:32. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Versión en acuarela, por José Mª Arévalo, de “El descanso en la huida a Egipto” -hacia 1510- de David Gerard. 50x65)
Con tantas comidas y cenas navideñas, he recibido noticias frescas, unas buenas y otras mejores. La malas, para qué decir nada, vamos a dejarlas para después de Reyes. Bueno, lo primero debe ser felicitar las Navidades a nuestros lectores –a muchos lo he hecho ya en “emilio” personal- y, cómo no, muy especialmente a los compañeros de blog, los foramontanos. Lo hago con el mismo “cristma” con que, como todos los años desde hace por lo menos cuatro o cinco, felicito a todos: una acuarela mía, versión posibilista de tema de la Virgen y el Niño de algún clásico. Esta vez he fusilado al holandés David Gerard, extraordinario pintor del que destacan sus vivos colores, evolución del estilo flamenco. Empecé bien, con la foto de su cuadro entera en la pantalla del ordenador, lo que no me permitía ver detalles, pero se me ocurrió ampliarla por zonas y me estrellé con las veladuras, sobre todo de la ropa del Niño Jesús. El velo de la Virgen, sobre su frente no ha quedado tan mal, digo yo, aunque no le llega al original ni al talón. Otra vez sintetizaré más, mira que lo vengo diciendo. La primera de estas acuarelas que realicé, copia de El Greco, fue mucho más sintética, en húmedo, una gozada. Ya la pondré estos días, así como la foto del original de “El descanso en la huida a Egipto”, que está en la Galería Nacional de arte de Washington, que colgaré el mismo dçia de Navidad.
Vamos con las noticias. Que en San Benito el Belén será este año más grande, a la entrada de nuestro mejor monumento. Y que, según Lex Nova, no hay deudores concursados en Castilla y León durante el tercer trimestre (667 en las demás, con el 68,5 % de la construcción). Pero la mejor noticia de estos días ha sido que la Red Madre se ha convertido en Ley, como titula la nota de prensa enviada por el Foro Español de la Familia, que añade: “Se establece así una cobertura legal para que las mujeres embarazadas con dificultades puedan continuar con su embarazo en las mejores condiciones y con las ayudas precisas”. Efectivamente, las Cortes de Castilla y León han aprobado la ley propuesta por el procedimiento de Iniciativa Legislativa Popular, con algunas modificaciones no sustanciales. “El trámite parlamentario –continúa la nota de prensa- concluye así, tras 21 meses de trabajo de cientos de ciudadanos castellano-leoneses que aportaron 40.623 firmas para solicitar la creación de esta Ley.” Por lo menos se encuentran en este blog cinco artículos que narran las vicisitudes, la historia de esta gran aportación del foro Español de la Familia, que sigue su trámite en otras autonomías en análogos términos.
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20.12.08 @ 07:25:04. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Pídola. Acuarela de Lola Catalá en lolacatala.com. 70x100)
Mi relación epistolar con el foramontano Carlos de Bustamante ha sacado a la luz un hecho aparentemente curioso, y es que él y yo coincidimos como alumnos en el colegio de las Teresianas, aledaño a mi casa de entonces – San Blas, 2 duplicado, principal - allá por los años treinta. Esto me ha hecho pensar que quizá no fuera una mala idea reproducir en este blog algunas de las escenas vallisoletanas que recojo en mis “Imágenes de casi una vida”.
El colegio de las Teresianas era mi segunda casa. Nuestra vecindad había hecho que entre mi familia y las monjas surgiera una relación de amistad, reforzada por la tranquilidad y la confianza que a éstas inspiraba el que mi padre fuese militar.
Allí aprendí muy pronto a leer y escribir. En eso fui muy precoz. Todavía me llega a veces, de tarde en tarde, un agradable olor que asocio al lápiz de punta recién afilada con el que mi maestra se iba deteniendo un instante en cada sílaba. Había en las paredes unos mapas de España hechos de hule, uno con las regiones y las provincias, diferenciadas con distintos colores, y otro, que es el que yo siempre he preferido, en el que se sugerían las cadenas montañosas y se veían fluir los ríos dentro de sus espaciosas cuencas. El pupitre era el feudo propio; la primera cosa que nos confiaban a los niños como una cierta responsabilidad. Poseía varios atractivos. De entrada, tenía una tapa que se abría y se cerraba, y esto era ya de por si toda una fuente de sugerencias. Luego, albergaba un sitio donde se podían guardar cosas, lo que le hacia a uno sentirse algo importante.
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19.12.08 @ 07:27:32. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Fin otoño en cañada Real. Acuarela de José María Arévalo. 36x48 )
El “personaje” que nos ocupa es Stito. No obstante, tratar de Stito (ya saben, el arrapiezo moro-“ispaniol”) en temas africanos durante el Protectorado español de Marruecos sin escribir de su “terente Quivir”(Drito), es poco menos que imposible. Así pues, insisto en las posibles repeticiones; molestas para el lector asiduo, mas imprescindibles para quien busque entretenimiento (que no otra cosa pretendemos) por primera vez en este blog. Sirva también como homenaje a quien sin llegar a la categoría de todo un general Mizzián,( moro-español), es en su humildad heroico soldado español.
La Residencia de Oficiales del Regimiento hierve con una actividad inusitada; en ella se ve envuelto –sin que le desagrade- el teniente recién incorporado. En el barracón que es la habitación común de los oficiales solteros o "solteros en comisión", se amontonan los petates, mochilas... , y cuantos útiles son necesarios para vivir tres meses en el campo a más de cuarenta kilómetros del mundo civilizado, que es Chauen. Los asistentes, veteranos que pasaron por la experiencia del campamento de A'karrat, se mueven con presteza para proveer de cuanto necesitarán sus jefes, que mientras tanto se dedican a los cometidos que les son más propios: todo lo relacionado con el contingente de tropas próximas a llegar. Para ser eficaces en cubrir las múltiples necesidades que lleva consigo la incorporación escalonada de ¡casi cuatro mil hombres!, es de todo punto necesario encomendar las suyas al soldado de total confianza: el “asistente”; si el sobrenombre fiel, le correspondió siempre con toda justicia y en cualquier lugar, mucho más, si cabe, aun acabado de conocer, en guarniciones del Protectorado.
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18.12.08 @ 07:30:27. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Peras. Acuarela de Pedro Cano en la exposición de la Galería Forni, Milán, “De Abril, a septiembre”).
Comencé esta saga del “viudo ordenado” o viudo organizado, el pasado 11 de los corrientes, con una primera parte de los menús de diario que me he visto obligado a confeccionar. Como la lista es larga, y me enrollé en las explicaciones, incluí solamente los primeros platos, solo enunciados, sin la receta, como los tengo en la lista (un par de folios en total, incluidos postres), porque se trata de platos comunes bien conocidos. No obstante, observaréis que en alguno sintetizo lo que lleva el plato, en los que yo no había hecho nunca, para no meter la pata. En cambio en otros, que hago hace tiempo, no explico nada, lo doy por conocido, pero puedo concretar otro día. Aclaro también que esta lista es para el menú de las comidas, ya que las cenas son más simples, de ellas hablaremos también. Vamos hoy con los segundos, pero voy a limitarme a las carnes, para colgar en posterior artículo pescados y otros varios. Como me parece poco, pongo la guinda añadiendo la receta del “Conejo borrachín”, que, además de ser un plato chulo y económico para la Navidad en las circunstancias actuales, tiene su historia.
Antes les recuerdo que con esta lista – u otra, claro, cada uno tiene que hacer lo que gusta a la familia, así que debería hacerla democráticamente- de posibles menús diarios, se trata de superar el agobio del ama de casa – y viudos que hemos accedido a tal condición- que tiene que elegir lo que toca poner cada día, decisión fastidiada cuando es muy importante contentar a todo el mundo y no repetir todas la semanas lo mismo. Aun con la lista, tengo el problema de que los segundos platos son mucho menos variados que los primeros, se limitan a carne o pescado (o huevos, pero de estos poco, porque dicen que no hay que abusar de ellos, y son buen recurso para las cenas). Agradecería ideas para variar. Confieso que de la lista adjunta uso sobre todo los platos que figuran al principio, y me cuesta poner los últimos que, aunque son sencillos, requieren haber previsto los ingredientes en la compra general (cuya lista debería haber hecho el domingo, claro, ya hablaremos de ella también).
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17.12.08 @ 07:46:14. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Chorlito. Acuarela de Fernando Chaguaceda en chaguaceda.blogspot.com)
El viajero ha subido al autobús con una carpeta bajo el brazo. En ella lleva unos papeles con los que piensa presentar su proyecto, y ha añadido un par de folios en blanco por si fuera necesario tomar algunas notas.
Al salir de una curva, la mirada del viajero tropieza con un sembrado al que arranca destellos un sol incipiente. La luz oblicua enciende los terrones tajados por la afilada reja del arado. Sobre la gleba removida por la vertedera se ha instalado una algarabía de pájaros voraces.
La carretera recorre el valle del Jarama, y la nieve brilla en las altas cumbres de la sierra. Abajo, la silueta del cerro de San Pedro se asemeja a la de un centinela atento y vigilante. Los campos aledaños aún dormitan perezosamente, y el aire está limpio y fresco como la hoja de un cuchillo.
El viajero ha vuelto la cabeza para captar más cabalmente la escena del sembrado iluminado. Luego mira en la dirección de la carretera, pero en su retina sigue bailando el caótico aleteo de las aves. También siente resonar en sus oídos el alboroto de los trinos que perturban el silencio del valle, y cuando cierra los ojos imagina el misterioso mundo subterráneo que hasta hace unas horas aún estaba oculto a nuestros ojos y que ahora se ofrece a la voracidad de los pájaros.
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16.12.08 @ 08:00:35. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Xaüen. Apunte en acuarela de José Mª Arévalo, efectuado para ilustrar este artículo. 24x16)
Al oficial (Drito) le parecen idénticos viajeros los que se apean a los que ahora suben al nuevo autocar que les llevará al término del viaje. Un letrero luminoso dice claramente Xauen; debajo, con escritura que parecen garabatos, desde luego lo mismo sólo que en árabe, aunque dude el teniente lo entiendan aquellos nuevos inquilinos. Al fin la valenciana se pone en marcha con dirección al punto final del largo viaje en el que el militar lleva ya invertidos más de tres días desde que saliera de su ciudad natal.
A pesar de la aparente similitud que observó al principio, a medida que se fija en los nuevos compañeros de viaje (que dicho sea de paso no tienen cara de amigos), aprecia algunas diferencias: de tal forma se acentúa en ellos el carácter del musulmán de tierra adentro, que no obstante el progreso evidente según el moderno medio de transporte, parece como si el paso del tiempo hiciera una excepción camino de Chauen, o bien que retrocediera uno o varios siglos. Ahora viajan sólo hombres que no parecen muy jóvenes, aunque resulte difícil precisar en la seriedad, o gravedad, de sus rostros, si pertenecen a la madurez o permanecen anclados en una venerable ancianidad; solemnidad reflejada en la expresión de sus ojos profundos en los que se intuye la pertenencia a la legendaria Ciudad Santa. Viajan por lo general silenciosos, y todo signo de vida es el movimiento apenas perceptible con el que pasan de forma continua las cuentas de un artilugio cuyas pequeñas bolas guardan alguna similitud con las cuentas de nuestro Rosario; mientras tanto, silabean largas oraciones que el Profeta dejó escritas en el Corán. Los “santones”, que eso son algunos de los viajeros, se las saben de memoria por la continua lectura de lo que para ellos es libro sagrado.
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15.12.08 @ 08:04:25. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Frío invernal en el Canal del Duero, frente a Tafisa. Acuarela de Antonio Arévalo.32x44)
No sé si el lector habrá reparado en la importancia que tienen el bar y los chiquitos en la vida del País Vasco. Rara es la biografía o el comentario periodístico sobre algún suceso que allí se desarrolle - por desgracia, casi siempre lamentable - que no tenga que ver con la costumbre de reunirse en torno a unos vasos de vino o de una partida de cartas. Esta costumbre tiende a evocar un ambiente de contacto frecuente con los amigos, a veces incluso en perjuicio de la vida familiar. Uno supone entonces que en aquella bella parte de España se cultiva la amistad, eso que en expresión muy actual y ya casi convertida en latiguillo, se conoce como “ser un buen amigo de sus amigos”.
Esta es la idea que yo tenía cuando de niño observaba la simpatía que todo lo vasco despertaba en la sociedad española - una prueba convertida en tópico era la popularidad que despertaba el Atlético de Bilbao - y eso fue lo que también deduje algo más tarde después de vivir un buen número de años en Vitoria. Ahora me pregunto si aquello fue un espejismo o si aquella región española ha sufrido tal deterioro moral que se han evaporado sus esencias para convertirse en un territorio de ciudadanos sin libertad, mediatizados y transformados por el terror y por la reacción del más primario instinto de supervivencia.
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14.12.08 @ 07:32:07. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Fontana dell'Acqua Paola a Ponte Sisto in Via Giulia (Roma). Acuarela de Ettore Roesler Franz)
Escribo estas ideas cuando lo que tenía que hacer era estar pintando para mejorar mi técnica. La llegada a mi correo electrónico de dos pps de acuarelistas, Roesler y Sargent, ambos a caballo entre el siglo XIX y el XX, me ha impactado tanto que no se me quitan de la cabeza tan bellas imágenes. Así que lo mejor va a ser escribir sobre ellos y sobre lo mucho que ha cambiado la técnica de la acuarela, aunque, francamente, en este momento no tengo muy claro que sea para mejor, simplemente es otra técnica distinta. La evolución a la que me refiero es puramente formal, no sustancial, como sí ha ocurrido con el óleo, que ha soportado la destrucción del arte pictórico –como tantas veces he comentado, las últimas en los artículos sobre la Cúpula que aún sigue a debate, y sobre el manifiesto de los Artistas Hartos-. En acuarela no se ha pintado nada realmente importante, en los tres últimos siglos, que no sea figurativo; ya hemos comentado también cómo esta técnica se presta poco al abstracto y no digamos al matérico; se ha intentado (puede verse en la misma web de Barceló) pero sin mucho éxito.
El primero recibido es sobre John Singer Sargent 1856-1925, autor bien conocido por los acuarelistas, porque es el padre de la acuarela contemporánea. Todos los grandes del siglo pasado, Trevor Chamberlain, Edgard Wesson, etc., siguieron sus pasos y llegaron más lejos aún, aunque no sé si tanto en la técnica como en el concepto, la síntesis, el trabajo en húmedo etc. En fin, es muy opinable, espero no se me eche nadie encima. Sargent sigue siendo, todavía hoy, la cumbre, el gran maestro. Solo Turner, maestro de la luz, el adelantado al impresionismo, muy anterior aún, muerto en 1881, se adelanta también a la técnica simplificadora que domina el siglo XX (no me refiero a sus apuntillos de campo que nos enseñó, felizmente, la Fundación March hace ya tres o cuatro años, sino a sus acuarelas venecianas, que están en la Tate Galery, y en las que creo se ve cómo raspaba el papel para obtener lo que un siglo después se hacía en húmedo).
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13.12.08 @ 08:00:04. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Acuarela de John Singer Sargent. 1856-1925)
Salgo a la calle. Ya están las luces encendidas. ¡Qué entusiasmo parece suscitar la navidad en la gran ciudad! Se diría que la gente se impacienta en la espera de ese nacimiento que se renueva cada año, y que estas luces son las luminarias de una fe que vive la alegría del descubrimiento de la verdad. Pienso que quizá los primeros fríos hayan sacudido los espíritus en un anticipo de lo que pasará dentro de un mes, y que hombres, mujeres y niños acogen alborozados el advenimiento de la gran promesa hecha luminosa realidad.
Yo me congratulo de que esto ocurra. Me tranquiliza la idea de que las luces sigan ardiendo; no podría soportar que nos quedásemos a oscuras. Pero ¡un momento! ahora reparo en que las luces componen unos diseños sin significado aparente. Son trazos geométricos. algunos pudieran representar esquemáticamente unas ramas, otros unas estrellas de hielo. claro – me digo - la naturaleza, el frío del invierno… Todo podría tomarse como una muestra de la creación. y luego siempre queda la luz, pero de todas formas…
Acabo de recordar que aún no compré mi calendario de adviento, y entro en unos grandes almacenes. ya se ven turrones de todas las marcas; ya cuelgan por todas partes las tiras de espumillón y las bolas de colores brillantes. Verdaderamente, ¡con qué pasión se dispone la gente a celebrar la Navidad!
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12.12.08 @ 08:00:10. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Wamba al final del otoño. Acuarela de José M. Arévalo. 34x45)
Terminada la solemne celebración religiosa –emotiva en extremo por los acontecimientos ya referidos-, el desfile ante autoridades (militares) e invitados fue brillante. Los aplausos fueron para todos; pero si cabe más intensos, al paso extremadamente marcial de la 19 compañía, la del teniente Quivir, y del nuevo moro converso. Luego, vino la debacle, o casi: tuvieron la culpa varios garrafones de vino peleón, “de a cántara” con los que Drito obsequió a sus soldados porque sí; Stito, ni lo cató. A más tocaron los otros, que, con singular efervescencia interna y externa, cortaron ramas de palmera y acompañaron en curiosa procesión a su teniente motorizado (un “mercedes” comprado para un pariente) desde Laucién a Tetuán. No sé si cantando, porque yo no fui y nada me dijo Drito “al respetive”. Pero sí sé, que Leticia con el primer hijo de ambos (Drito J.), lo estuvo esperando con una tarta más de dos horas en la preciosa plaza de España, para celebrar el día; y que poco faltó (es broma) para que se la “estampanase” al verle llegar en tan extrañas circunstancias y ¡encima! sonriente.
Más que por el fenomenal plantón, Leticia se enfadó, con razón, por la zozobra de que, en tiempos tan peligrosos, le hubiera sucedido algo malo. Pudo más al fin la alegría, y después de la comida extraordinaria (los solteros o de “Rodríguez” -muy numerosos por las razones dichas- permanecieron en el Regimiento con la tropa) los ya casi veteranos en matrimonio, subieron (los dos juntos, claro) a Laucién, para continuar los festejos con los soldados en honor a su Santa Patrona.
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11.12.08 @ 08:10:15. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Limones. Acuarela de Pedro Cano en la exposición de la Galería Forni, Milán, “De Abril, a septiembre”).
Envidio a mis compañeros “foramontanos”, que tienen artículos de sobra para colgar en el blog. Yo siempre voy a contrapié. Así que me he decidido a ir por delante, como ellos, dejando preparada una serie intemporal, para que no me coja el toro. ¿Sobre qué?. Creo que lo más fácil puede ser sobre experiencias de llevar la casa, de lo que hace solo unos meses he comenzado a enterarme lo mucho que da de sí, como viudo. Es verdad que no valoramos, los hombres, el curre de las mujeres en la casa. Así que a ustedes, caballeros, les puede servir para comprender el mérito que tienen, y a las señoras de cómo racionalizar unas tareas que de por sí son francamente desordenadas y en las que siempre puede “coger el toro” a cualquiera, como en esto de cumplir con ustedes dos días a la semana en el blog, pero con mucho más graves consecuencias si sucede. Dirán ellas, si leen mis organizaciones, que es todo muy teórico, y tendrán razón. Ocurre como en la orientación familiar (escuelas de padres y similares), sobre la que se ha escrito ríos de tinta, casi todo por hombres. A los varones nos gusta teorizar. Por eso recomiendo a los jóvenes matrimonios que se metan en orientación familiar, sobre todo porque es la forma de involucrar a los maridos en la educación de los hijos: para que participemos, hay que racionalizarla un poco, poner objetivos (la educación por objetivos, se decía en mi época de padre joven), pero para los dos, y seguirlos; eso da mucho que hablar en el matrimonio, lo que resulta muy positivo.
Pues empezamos con los menús de diario. Ya he publicado en el blog algunas recetas, la de la paella como la hacían mi madre y mi abuela, y creo que alguna otra. Pero esto de las recetas es para los días de fiesta. Para el diario hay que hacer, pues eso, lo de todos los días, cosas que sienten bien y sean sencillas, como una “patatitas viudas”, como decía mi suegra y aprendió mi mujer, Concha María -el lunes fue su santo, y lo celebramos con reunión familiar, y en la comida “arroz de picadillo” que decía ella, y chipirones encebollados-. Los menús de diario no necesitan receta, los sabe hacer cualquiera, el problema es decidir cada día lo que vamos a poner a la mesa. Concha se quejaba de esa obligación, no la de cocinar, sino la de decidir a diario el menú. Yo le recomendaba que los domingos lo dejara escrito para toda la semana, pero nunca lo hizo, parece que es feo en una buena ama de casa. A mí no me quedó más remedio que llevarlo a cabo el pasado abril, cuando ella se me fue al cielo. Y así he seguido como cuatro o cinco meses. Ahora algunas semanas me da pereza, y luego me arrepiento y acabo escribiendo el de los días que faltan. Para mayor facilidad confeccioné entonces una lista de platos posibles, ya digo, de diario, preguntando a familiares y amigas – y a algún amigo experto-, que ahora con gusto reproduzco. Siempre me parecen pocos, con la obsesión de no repetirme. Así que si ustedes me echan una mano y añaden otros, en comentario a este artículo, les estaré muy agradecido. Va la lista a continuación, pero por ahora de los primeros platos, tal como la uso, aunque quede un poco chusquero. Señora, anímese y haga la lista, pero con su marido, que así se enterará él de lo que cuesta un peine.
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10.12.08 @ 07:26:08. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Hortensias. Acuarela de Pedro Cano en la exposición de la Galería Forni, Milán, “De Abril, a septiembre”).
Parece ser costumbre de tos foramontanos escribir sobre lo que se les pasa buenamente por la cabeza y esto me parece francamente bien. A veces salen al paso, como caballeros andantes, de los entuertos de la sinrazón o de la injusticia; pero en el fondo preferirían un mundo en el que no hubieran de hacerlo, para así poderse dedicar a cosas más sencillas y entrañables: recuerdos más o menos nostálgicos, vivencias del momento, comentarios sobre lo divino y lo humano e incluso cosas propias de la edad… Por eso hoy me permito hablaros del Rastrillo.
Hay instituciones que están bien paridas, y una de ellas es El Rastrillo: una atractiva combinación de obra de caridad y encuentro social con un acusado toque de clase. Y el caso es que es algo sencillo, casi hasta austero, lejos del lujo y de la espectacularidad. Pero el Rastrillo es una especie de zoco, y eso resulta atractivo para la mayoría de la gente, sobre todo si la protagonista es la mujer.
Porque la mujer es la gran protagonista del Rastrillo. Yo no sé si ustedes han reflexionado alguna vez sobre el efecto de la presencia femenina en lugares caracterizados por la rutina, la seriedad y el rigor o la tiranía del estilo administrativo. Salvo cuando la mujer actúa de forma reivindicativa y en actitud de feminista radical, su presencia ejerce un efecto balsámico, relajante, flexibilizador de cualquier encorsetamiento profesional. La mujer crea sin querer un ambiente en el que las cosas serias pierden gran parte de su hosquedad. Aquí lo más curioso es que todas las mujeres se parecen como si pertenecieran a una raza propia y exclusiva. No todas son igualmente bellas, pero todas comparten unos rasgos comunes de elegancia.
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09.12.08 @ 07:54:13. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Mercado. Acuarela de Martínez Lozano en martinezlozano.cat/es)
(Nota del “tirano” compositor de esta página.- Aunque el foramontano Carlos se empeña en dividir las entregas de esta saga en distintos títulos, me resulta ímprobo adjudicar el correcto a cada artículo; así que, como él no lo hace, y la saga es única, la vida de Drito y cuantos le rodean, con su permiso mantengo la titulación inicial, “Desde la orilla”, orilla que es la del Duero a su paso por tierras de Valladolid, donde se encuentra la Dehesa de Peñalba, por más que el protagonista haya cruzado el Estrecho y pase parte de su vida en la “otra orilla”, como titulaba inicialmente sus aventuras africanas. Sin duda “Desde la orilla” será, ahora enriquecida con nuevos artículos, y debidamente ordenada en su momento, una gran novela, por más que el blog no respete el orden cronológico de los sucesos. José María).
Iniciada esta serie de “personajes”, creo que es exigencia del guión (el largo preámbulo de las guerras de África), repetir temas, que alguno que otro lector distraído ya conozca. Convencido de su comprensión, inicio la nueva andadura:
No ha transcurrido un mes desde la entrega de despachos, cuando el teniente recién estrenado (Drito) marcha con ilusión del domicilio paterno para incorporarse a su primer destino: el ya citado en diferentes artículos, Regimiento de Infantería “Africa 53” de guarnición en Xauen (o Chauen). Chauen, santa, recóndita y bella, está situada en el interior de Marruecos, a no menos de doscientos kilómetros de la costa. Largo trayecto que Drito emprende con alegría. Para el viajero, que procede muy de tierra adentro y del más puro secano, atravesar el Estrecho de Gibraltar, por lo horroroso, dice que fue inolvidable. Mar que llaman arbolada, y una embarcación tan frágil como pintoresca: viejo barco pirata que pese al nombre entrañable, Alcázar de Toledo, cree el oficial que éste sí rindió una de sus últimas travesías.
Poco le debió faltar para que fuera la primera y la última del teniente que, destinado allende los mares, sufrió lo indecible derrotado por los elementos y tirado al fin en cubierta sobre un montón de maromas y material diverso. Cuando pisa suelo africano (“cabaya”), tiene los pies firmes sobre él, pero la cabeza aún libra una batalla terrible contra el mar. Así, hasta que poco a poco se asienta distraído por el curioso ambiente que ofrece el puerto de Ceuta, animado con la presencia de pintorescos transeúntes: los primeros hijos del Islam que contempla, de paseo por el muelle.
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08.12.08 @ 07:39:51. Archivado en Artículos
Carlos de Bustamante Alonso

(Inmaculada Concepción. Oleo de Ribera,"El Españoleto". 1635. 502 x 329.Convento de Agustinas Recoletas, Salamanca. En artehistoria.jcyl)
El acontecimiento que celebramos hoy, festividad de la Inmaculada, patrona de la Infantería española –Arma a la que pertenecemos Drito y su relator- bien merece una mención muy especial, con todos los honores que le son propios (de Capitán General). Pues bien, la 19 compañía, la del teniente Quivir en Laucién –no muy lejos de Tetuán- llevaba muchos días alborotada; me refiero a que, próxima la festividad de la Inmaculada, la preparación del acontecimiento llevó consigo un tejemaneje importante. Hasta el Pater se traía no sé qué actividad extraordinaria con la labor que le era propia: instruir en la doctrina cristiana a quien más lo necesitase. ¿Y quién más sino Stito? Llegó el gran día, superior en celebración en el África profunda (ya saben, a no mucha profundidad), a lo habitual en los demás acuartelamientos en tierras peninsulares.
De madrugada, la diana floreada por la banda de cornetas y tambores, traspasó un cielo aún más limpio que el de días precedentes. Después del desayuno con el añadido de una copa por barba de buen orujo, para “calentar motores”, formación de la tropa –impecable- con todos los oficiales –de gala- al frente, en la gran explanada donde los del Quivir, siguiendo las instrucciones del Pater, habían preparado un altar impresionante de adornos y escolta de armas y gastadores; el que serviría para la celebración solemne de la Santa Misa en día tan señalado. El resto de oficiales e invitados en lugar preferente junto al altar. Tras los toques reglamentarios dado por el cornetín de órdenes, y con el grupo de cantores del coro, componentes todos de la referida 19, situados al lado opuesto de oficiales e invitados, dio comienzo la Misa. Dirigidos por el propio Drito, las voces de hombres barbados comenzaron a desgranar oraciones cantadas, muy bellas, en honor de su Patrona:
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07.12.08 @ 08:00:54. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Zaratán. Öleo deManuel Mucientes en la reciente exposición del Colegio de Lourdes. Agosto 1945. 81x114)
Es muy de agradecer la labor de Miguel García Pérez como comisario de las exposiciones del colegio Lourdes, consiguiendo fondos de particulares hasta completar tantas muestras representativas, como la que nos ha ofrecido hasta el domingo pasado, del vallisoletano Manuel Mucientes (1887-1960). Como hemos podido comprobar, Mucientes era un magnífico dibujante; como explica la profesora Ortega-Coca en el catálogo, vivió de ello en puesto de funcionario, pero pasa a la historia de los pintores vallisoletanos como paisajista de Castilla, por “su visión de las inmensas planicies desnudas del paisaje castellano”. Personalmente, me parecen mejores, técnicamente, sus dibujos que sus óleos, en los que aplica con poca destreza todavía la moda que entonces se iniciaba de incorporar texturas añadiendo tierras al óleo, o aplicando pegotones con espátula o el palo del pincel, que más tarde daría lugar a la pintura llamada “matérica”. Quizá por ello quedan mejor sus obras vistas de lejos, incluso en foto, que apreciadas de cerca. Pero algo parecido ocurre con la obra de Benjamín Palencia, y este sí que fue un primera fila.
El acierto de Mucientes es, creo, más conceptual, al dedicarse a estudiar e interpretar el paisaje castellano. Y lo hizo con gran acierto. Mientras que el gran Sorolla no añadió nada a la visión de nuestro paisaje, a pesar de la indiscutible maestría de su pincelada (lo vimos no hace mucho en la interesantísima exposición de la calle de la Pasión sobre sus andanzas por estas tierras), Mucientes (dice Manolo, compañero de salidas a pintar al campo, que García Lesmes ´más aún) ha sido el inspirador de tanta pintura “mitad cielo mitad tierra” que, más recientemente, ha proliferado en exceso para explicar nuestros páramos ( y también con mucho menos acierto). Mi mujer, Concha María, que era andaluza, y que tenía ese concepto ocre de nuestro paisaje que ya es tradicional, se quedó sorprendida, cuando me la traje, de tanto verde con que contamos, y no solo de nuestros mares de pinos, sino de nuestras vaguadas y rodales de choperas, y no digamos de los campos de cereal naciente. Pero la dureza del clima y la tierra que conforman el alma castellana, quedan mejor expresadas como hizo Mucientes cuando muy pocos pintores frecuentaban el paisaje.
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06.12.08 @ 07:23:05. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Manuel García. Iglesia de Pintag, Ecuador, en www.acuarelasgarcia.com. 55x75)
¿Qué derecho vulnera un crucifijo colgado en la pared? Esta es la cuestión. Pues bien, por mucho que me esfuerzo no puedo encontrar razón alguna para ello. Como no la encontraría, por ejemplo, si fuera a un país árabe y viera en la pared una media luna. Sí que encontraría improcedente la aviesa intención que pudiera haber en mostrarnos una cruz gamada, por ejemplo, si en su contexto ésta no apareciera como un simple recuerdo histórico de interés sino como una incitación a la violencia o a la discriminación. Pero aun ni siquiera en este caso hablaría yo de vulneración de un derecho sino de otro problema distinto, porque ¿se puede saber lo que este signo nazi me estaría impidiendo?
Ciertamente, no creo en absoluto que la visión de una media luna sea percibida por los cristianos como que le estén hurtando un derecho. Tampoco me cabe en la cabeza que su simple presencia agreda a nadie. La media luna no es un símbolo con el que se sientan identificados los cristianos, pero mientras no se la cargue de odio lo normal es que se la respete en la medida en que otras personas sí que se sienten identificadas con ella.
Esto no quiere decir que no reconozca la posibilidad de que existan ciertos símbolos que en vez de representar algo significativo y estimado sean como armas cargadas de intención agresiva, en cuyo caso podría ser lógico reaccionar en contra de ellos. Pero, ¿cuál es el caso de la cruz? Lo que la cruz representa es el sacrificio, la entrega sin límite a los demás y, sobre todo, el amor. Incluso el amor al enemigo. Amor hasta el punto de que uno llega a preguntarse si quienes mataron a Jesús se darían cuenta de que le hacían morir con los brazos abiertos. Y si para los cristianos la cruz es símbolo de victoria, lo será en la humillación y en la aparente derrota.
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06.12.08 @ 07:17:26. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana
Uno de los próceres de la política española es un señor que preside nada menos que la Federación de Municipios y Provincias de España. Supongo que al mencionar tan alto cargo ustedes se imaginarán a un hombre de noble semblante en cuyo rostro se refleja la serenidad de quien siente el peso de una importante responsabilidad. También imagino que de quien, como él, lidera a un selecto grupo de representantes de la sociedad, augurarán ustedes un comportamiento adecuado a la circunstancia. De esto no hay duda, puesto que ha de desenvolverse con soltura ante gente a la que se supone exigente en materia de educación y de buenas maneras. Y ni que decir tiene que de su boca esperarán expresiones bien fundamentadas y con cierto nivel de corrección gramatical.
Pues para que ustedes vean, he aquí unas palabras de nuestro ilustre alto cargo, que enmarcaré con unas comillas para que puedan, no digo leerlas sino, como mínimo, paladearlas en sus múltiples y polifacéticos matices. Las palabras son éstas: “¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?”
Ahí lo tienen. ¿Qué me dicen ustedes, señores míos? ¿No responden estas sugerentes palabras a lo mucho que se esperaba de un hombre como él? ¿No aprecian ustedes en ellas tanto la delicadeza de la bella lengua castellana como la autoridad del argumento?
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05.12.08 @ 07:43:45. Archivado en Artículos
Por Carlos de Bustamante

(Otoño en Simancas. Luis Labrador, luislabrador.com)
No, no hago referencia con el título a las concedidas al brigada Rubén Alonso Ríos y al cabo 1º Andrés Suárez García, muertos en la “misión humanitaria de paz” en Afganistán. Precisamente escribo ahora como continuación y, en principio, fin del anterior artículo “Honor a los caídos”, sobre ambos. Me refiero hoy (con el único fin de aclarar conceptos) a las concedidas hace ya casi 100 años al entonces capitán –comandante luego- de Artillería don Manuel de Bustamante y Sánchez, mi padre. Al repasar detenidamente su impresionante Hoja de Servicios, y aparte de lo vivido “in situ”, han desfilado por mi mente nombres, gloriosos unos, tristemente célebres otros, referidos a las campañas, terribles, de la guerra de África (1920-1927).
Además de la Cruz Laureada de san Fernando (colectiva) Manuel de Bustamante, recibió, entre otras, la medalla al mérito militar (individual) con distintivo rojo. No fue precisamente la suya una “misión humanitaria de paz” (¿), sino de guerra, ¡y qué guerra!, de África. Restablecida al fin la paz en los territorios del Protectorado Español, la zona de Yebala fue el lugar donde tuve mi primer destino en la Profesión al total servicio de España. Paz que disfruté (…) gracias a las ¡¡acciones de guerra!! en las que fue recompensado mi padre – en vivo por entonces g. a .D.- con la Cruz-Medalla al Mérito, en acciones de guerra, con distintivo rojo. Nada, pues, que ver con misión humanitaria alguna. Podía haber pertenecido el capitán Bustamante (luego comandante y teniente coronel) a alguna ONG. Pero no. Sirvió con fidelidad extrema a España, por lo que en la guerra de África fue recompensado con la condecoración dicha. Fue sí distinguido con otras, dignas del mayor aprecio durante los cortos períodos de paz que disfrutó (…), pero esta cruz con distintivo rojo, la obtuvo –repito por última vez- por méritos en “acciones de guerra”. Está claro ¿no?
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04.12.08 @ 07:41:00. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(La gran pianista. Acuarela de Lola Catalá en lolacatala.com)
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Aunque mi compañero foramontano Carlos ya trató, en parte, el pasado martes, este asunto de la sentencia que ordena la retirada de los crucitos de un colegio vallisoletano, me ocupo de ello ahora, para ser consecuente con el artículo que publiqué el pasado 26 de junio, “Retirada de crucifijos, otra campaña absurda”, con el que me adelantaba a lo ahora sucedido. Entonces comentábamos que la solución era lo que dijeran los padres en cada colegio, pero su señoría, en el colegio vallisoletano, se ha pasado por el forro (de la toga, claro) la decisión del Consejo Escolar de mantener los crucifijos por ser católicos la mayoría de los padres. Aunque haya tenido un primer éxito, sigo pensando que es una campaña absurda. Menos mal que la Junta de Castilla y León va a recurrir la sentencia. Los jurídicos sabemos que sentencias hay siempre para todos los gustos y disgustos, porque la justicia humana es falible. Es triste que obliguemos a los jueces a pronunciarse en cuestiones que no están expresamente legisladas y sobre las que no hay conflicto serio. Lo lógico sería que plateáramos a los gobernantes nuestros problemas de pacífica y discrepante convivencia, para que se resuelvan democráticamente por el poder legislativo, en vez de acudir al juez, que solo puede interpretar la ley, y a falta de norma expresa se ve obligado a aplicar las generales de las que pueda echar mano, muchas veces con fórceps. El juez no puede negarse a resolver cuando no hay norma, pero sí conflicto, y ello es uno de los temas más debatidos del Derecho. En el laboral se suele distinguir entre conflicto jurídico y conflicto de intereses, buena solución que se podría trasladar al conflicto ciudadano, como éste, en definitiva político.
En fin, no vamos a repetir argumentos sobre la cuestión de los crucifijos. Me encanta la jurisprudencia de los tribunales europeos, tan protectora de los derechos y libertades, como hemos comentado también en artículo anterior sobre la objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía. En esta cuestión sí hay ley específica que muchos consideramos atenta derechos fundamentales de la persona humana. Espero no haya que llegar tan lejos, en ninguno de los dos temas, y que el recto criterio de nuestros tribunales se pronuncie a favor de la mayoría católica, respetando a las minorías que no lo son.
Precisamente se ha producido nueva sentencia en Castilla y León sobre la objeción contra la EpC, aunque ha tenido menos publicidad que la de los crucifijos, claro, ya se sabe. Es la primera suspensión cautelar de la obligación de cursar la asignatura en nuestra región. En nota de prensa, la Asociación Castellano Leonesa de Amigos del Foro Español de la Familia, que está asesorando, entre otros, a los padres objetores, titula: “La Justicia de Castilla y León se suma al resto de las regiones que apoyan la objeción de conciencia”.
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03.12.08 @ 08:07:56. Archivado en Artículos
Por Javier Pardo de Santayana

(Cuevas de Altamira, Sala de los Polícromos, en images.google.es)
Leyendo los artículos escritos por nuestros dilectos foramontanos he descubierto que uno de ellos, al que adorna la envidiable condición de artista, se proclama decididamente harto de la adulteración del arte en nuestro tiempo. Yo estoy totalmente de acuerdo con él, y eso que no sólo me considero abierto y comprensivo ante los fenómenos artísticos, sino que incluso intento ver en ellos lo que tienen de creación y lo que tienen de belleza. Pero una cosa es ser capaz de valorar las múltiples facetas de la creación artística y otra mantenerse impávido ante las tomaduras de pelo, sobre todo si éstas se perpetran con ánimo de enriquecimiento personal.
Hoy no es mi intención aprovechar estas breves líneas para filosofar sobre las numerosas variantes de la superchería artística, casi siempre ligadas al trabajar poco y al conformarse con menos, aunque, eso sí, con el acompañamiento de palabras huecas pero mitificadoras para enredo y seducción de los incautos. Lo que ahora quiero hacer, sencillamente, es entrar en el debate sobre la famosa cúpula de Barceló refiriéndome a las palabras que respecto a ella pronunció un destacado miembro del gobierno español en su desmedido esfuerzo por justificar un dispendio que incluía la utilización de ciertos fondos destinados a apoyar proyectos de cooperación con países azotados por la pobreza.
Dijo el ilustre prócer que la citada cúpula era nada menos que “la Capilla Sixtina del siglo XXI” y, por lo que se ve, quedó tan satisfecho de su frase como si ésta mereciera, como mínimo, el mármol o el laurel. Vaya por delante que admiro la osadía y el remango del artista, y hasta ese toque de excentricidad que se refleja en una hirsuta cabellera que parece querer huir de su cabeza emulando los rayos del dios Febo o como si su propietario hubiera agarrado un cable activado por una tensión de veinte mil voltios para arriba. Conste también que mi sensibilidad, quizás algo infantil, se siente agradecida a esa combinación de colores apastelados que salpica la cúpula ginebrina, y que incluso soy capaz de imaginar la grandiosidad de todos esos metros cuadrados de pintura que con la inestimable ayuda del observador pueden llegar a crear en éste la impresión de encontrarse bajo un mar cercano a lo fantástico o frente a un impresionante panorama cósmico. No dudo ni de una cosa ni de otra.
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02.12.08 @ 08:00:25. Archivado en Artículos
Carlos de Bustamante

(Valladolid, calle Torrecilla. Acuarela de José M. Arévalo. 32x43)
La noticia corrió de boca en boca como un relámpago. Digo mal, como un rayo al que siguió el correspondiente trueno horrísono: ¡¡Estamos como en el 36!!. Como entonces tenía tres años, ni idea lo que ocurrió. Sé, desgraciadamente, las consecuencias; las que tampoco ignora ZP nieto. Hijos, nietos, parientes, amigos…, todos los de mi generación, anteriores y posteriores, sufrimos las terribles consecuencias de una guerra fraticida. No todos los pertenecientes a un mismo clan, familiar, de amigos, conocidos, contertulios…, pertenecían al mismo “bando”; por este motivo, la confrontación resultó realmente fratricida, cruel, hasta extremos dramáticos.
¿A eso queremos volver…? ¡Bah!, exageraciones catastrofistas…Tengan tal carácter o no, sólo sé que, como el eco en las montañas con la tormenta, resuena una y mil veces, con presagios de mal agüero. No cabe en un simple (no tan simple) artículo, analizar las causas, primero, del Alzamiento Nacional, para no caer luego en el apelativo dicho, por juzgar similares los graves sucesos en nuestros días con los previos a la guerra del 36.
Algo tendrán que ver, digo, cuando cunde de tal forma la alarma entre gentes sensatas o escaldadas. Sirva de ejemplo, la triste noticia –para mí y para multitud de españoles- de la retirada de símbolos católicos de lugares como la escuela Macías Picavea de Valladolid: pionera, en cuanto que ha sido un juez quien lo ha dictaminado por sentencia firme, tras la “denuncia” y el recurso Contencioso Administrativo presentado y ganado por la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid.
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