Nuestra Virgen románica
12.09.08 @ 16:00:37. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Virgen de San Lorenzo, Patrona de Valladolid)
En plenas fiestas de nuestra Patrona, la Virgen de San Lorenzo, ¿cómo no hablar de Ella?. Lo hicimos el año pasado, con contenido más costumbrista, agradeciendo al párroco don Jesús Mateo que haya recuperado la procesión antigua, y al alcalde, León de la Riva, que trasladara las fiestas tradicionales a estas fechas, que tienen más sentido que las de San Mateo y mejor clima. Más hubiera sido de agradecer que el Ayuntamiento hubiera dedicado cuanto ingresaba por las fiestas a apuntalar la iglesia para que no se cayera, o a reconstruirla cuando se derrumbó, pero eso fue hace más de cuarenta años. En fin, como este año vamos a hablar más de arte, que también honra a Nuestra Madre, lo primero es tener en cuenta que parte de los tesoros de la antigua iglesia de nuestra Patrona y Alcaldesa honoraria se conservan, menos mal, en museo del vecino convento de Santa Ana.
Tenemos por estos pagos dos imágenes románicas de la Virgen a las que se tiene enorme devoción, la de San Lorenzo y la Virgen del Henar, patrona de Cuellar, cuya fiesta, con romería a la que también asistimos medio Valladolid, se celebra el domingo anterior a San Mateo. Las dos representan a la Virgen Sedente, Trono de Sabiduría, pero la de San Lorenzo, dicen que del siglo XIV probablemente, pero parece muy anterior por su simplicidad, tiene ya las características de la transición al gótico, mientras que la del Henar es del siglo XII, siguiendo los modelos bizantinos, formando su figura como una de silla para el Niño Dios, al que nos ofrece. La de San Lorenzo parece una Virgen de la leche, pero realmente el Niño solo posa su mano derecha sobre el pecho de su madre. Sea como sea, alguien me preguntó una vez como podían gustarme estas imágenes tan hieráticas, incluso peponas. En cuanto esto último le expliqué lo que ya he contado aquí sobre las Inmaculadas de Gregorio Fernández, peponas porque se colocaban bajo el lucernario del techo, y en otro caso se hubieran visto como chupadas.
En cuanto al románico, le dejé el libro de mi amigo Ricardo Piñero, “Teorías del arte medieval” (Luso-española de Ediciones, Salamanca 2000), para que juzgara con conocimiento de causa. Sigo al profesor Piñero en los artículos sobre arte griego que sigo publicando, pero ya vendrán artículos sobre épocas más próximas. De momento sigamos con la imagen de la Virgen de San Lorenzo, siguiendo la guía de Valladolid de Martín González, que aunque es del año catapún (curiosamente no lo dice, Ed. Miñçon S.A. segunda edición) me merece más confianza que varios otros libros que me da la impresión han bebido de él.
“Esta Iglesia – se refiere a San Lorenzo o San Lorente, como también se llamó, más frecuentemte de este segundo modo en el s. XVI- fue primeramente una ermita situada fuera de la población, en la que se estableció la imagen de Nuestra señora, que en un tiempo estuvo colocada sobre la puerta de los Aguadores. La tradición refiere que un sacerdote trajo la imagen desde Consuegrapara evitar que los árabes la profanaran al apoderarse de aquella población. La tuvo oculta en una cueva próxima al Pisuerga, y en ella la encontró un pastor posteriormente. Los milagros obrados por la intercesión de la Virgen fueron tantos que la devoción pública decidió erigirla por Patrona, savando la imagen procesionalmente en cualquier peligro o aflicción de la Villa.
La Virgen de San Lorenzo libró de una peligrosa enfermedad a una hija de don Pedro Niño, merino y regidor de Valladolid, con lo cual este señor, agradecido, sufragó los gastos de reedificación de la iglesia, lo que se erificó entre 1509 y 1512. De esa época es el torreón, adornado con filas de bolas, pináculos de hojarasca gótica, etc.
En 1602 fueron reedificadas parte de la iglesia y la sacristía, dirigiendo las obras el maestro Juan Díaz del Hoyo”. Llegado este punto cierro el libro, porque no resisto seguir leyendo sobre lo mucho desaparecido después de que Martín González lo escribiera. Oh témpora, oh mores.
Comentarios:
La villa de Cuéllar tiene como patrones a Nuestra Señora del Rosario (Fiestas de los Encierros), que se guarda en la Capilla de Santo Tomé, y a San Miguel, cuya festividad se celebra el 29 de septiembre.
Por tanto, la Virgen de El Henar es patrona de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar (casi 40 municipios), y de los resineros.
Saludos y a ver si empezamos a tomar nota.
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