Teorías del arte clásico. Criterios canónicos (V)
03.08.08 @ 07:31:06. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Templo de Niké. Hacia el 420 a. C.)
Dado que en los cuatro capítulos anteriores, sobre el arte griego, hay muchas ideas, pero pocas de ellas inmediatamente útiles para la práctica artística, en el último, sobre el famoso “canon”, me comprometí a concretar los términos de tan importante aportación de forma que puedan servirnos de experiencia a los aficionados a la pintura, o mejor, a pintar. Casi todo lo que he encontrado, que nos pueda ser útil, se refiere al dibujo. Es cierto que sobre colores ya dijeron algo los griegos, pero no siempre acertaron. Para Demócrito de Abdera los colores básicos eran cuatro, como los elementos: blanco, negro, rojo y amarillo. Lo relevante de esta teoría, dice el profesor Piñero, no es el resultado que consigue, sino su afán sintetizador y su talante científico. Gracias a Newton sabemos que la luz blanca, al descomponerse, origina los siete colores del espectro visible: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul cian, azul y violeta. Desde entonces, gracias al análisis de la descomposición de la luz, como en el arco iris, la pintura ha venido utilizando los colores llamados primarios, mezclando los cuales se producen todos los demás: amarillo, magenta o púrpura y azul cyan. Es el modelo RYB. Sin embargo en 2004 se reconoció que este modelo es incorrecto, y ya en televisores y proyectores se usa el modelo de color RGB, rojo, verde y azul, llamados colores luz porque cuando ninguno está presente, se percibe el negro. En pintura se sigue usando el RYB, por más práctico.
La valoración del color, es muy tardía, frente a la de líneas y contornos, en los que los avances en Grecia fueron impresionantes gracias a los de las matemáticas. Para los griegos, la Naturaleza construye sobre formas geométricas. Es famoso el módulo de 7 cabezas (cuerpo = 7 veces la cabeza) de Policleto (s.V), en el Dorífero, atleta desnudo, quizá Aquiles, con una lanza. De éste se pasa al de 9 cabezas, de Lisipo, gran broncista y también retratista oficial de Alejandro Magno. Este segundo módulo, a mediados del s.IV, implica un alargamiento de la figura. Vamos a ceñirnos a dos materias en las que siguen siendo válidos y utilizados los hallazgos griegos: el “canon de proporciones” en la figura humana, y la llamada “sección dorada”. Ambas se basan en las explicaciones sobre proporciones de Leonardo da Vinci, que inmortalizó en el famoso “Hombre de Vitrubio". Vitrubio Polio fue un extraordinario arquitecto griego de la época de Augusto del que se conservan diez libros sobre Arquitectura, y que recogió la experiencia de siglos de arte, sin que sea fácil saber qué se debe solo a Grecia, qué a Egipto, etc. .
Veamos primero la última mencionada, probablemente la que más utilizamos los pintores. La “sección dorada de Vitrubio” evita la excesiva simetría de los elementos en el cuadro, para conseguir una variedad armónica. “Para que un espacio dividido en partes desiguales resulte agradable y estético, deberá haber entre la parte más pequeña y la mayor, la misma relación que entre esta mayor y el todo”. Su expresión aritmética es 1,618. Así ocurre cuando dividimos, por ejemplo un espacio de 5 cm., en uno de 3 y otro de 2 cm.; la relación entre 3 y 5 cm. es 1,6, lo mismo que entre 2 y 3 cm. Si hacemos cruces, en el espacio a pintar, con estas proporciones, una cuadrícula con tres rectángulos verticales y tres horizontales, los puntos de intercesión tanto de la segunda vertical con la segunda o tercera horizontal, así como los puntos de intercesión de la tercera vertical con segunda o tercera horizontal, son los “Puntos dorados”. En cualquiera de ellos es armonioso centrar el tema, situar el elemento principal. Para más detalles, sobre todo del desarrollo matemático de la sección dorada, hay innumerables, amplias y prolijas explicaciones en la red.
Vamos ahora con las proporciones de cuerpo humano, que resumió Leonardo da Vinci en el famoso “Hombre de Vitrubio”, enmarcado en un círculo con brazos y piernas abiertos. Había ya un canon egipcio también la figura humana de pie, y las proporciones de ésta se tomaban de las medidas de la mano y del brazo (la altura del hombre= cuatro cúbitos pequeños, equivalentes a 18 puños o a 6 pies). Frente al canon antiguo, el egipcio, aparece un canon nuevo, el canon griego del siglo V, expresado en pies, que se ha perdido, no aparece expresamente en los textos de Vitrubio.
El canon perdido fue reconstruido por Leonardo da Vinci, a partir de las notas del arquitecto romano Vitruvio, y sigue siendo aceptado comúnmente. También en la red se encuentran fácilmente sus medidas, de las que señalo solo las más significativas: El cuerpo humano está dividido en dos mitades por los órganos sexuales, y el ombligo determina la sección áurea del cuerpo. La longitud de los brazos extendidos es igual a su altura. La anchura máxima de los hombros es un cuarto de la altura total. La altura de la cabeza hasta la barbilla es un octavo de la altura del hombre. (ocho cabezas). Una palma es la anchura de cuatro dedos, y un pie es la anchura de cuatro palmas. Y así sucesivamente, hasta concretar tanto como que la altura de la oreja es un tercio de la longitud de la cara.
Demasiados datos para que sea práctico. Para complicarlo más, en www.upasika.com he encontrado un artículo de G.R.S. Mead, sobre una investigación de Jay Hambridge, según la cual “El examen de las proporciones en los cristales y de las proporciones y esquemas de las cosas vivientes tales como la flor de la viña, de la diatomea, la radiolario, las mariposas (entre otros mil ejemplos) demuestra que las proporciones y curvas contenidas en estas formas pueden ser consideradas como una serie primaria de círculos que están entre sí en una relación binaria (1:2:4:8) combinada con series secundarias de círculos derivados, cuyos radios son los lados de los triángulos, cuadrados, pentágonos o hexágonos inscritos en los círculos de las series primarias. Las proporciones de los objetos simétricos naturales pueden considerarse como los términos de estos círculos que guardan entre sí dicha relación, y los esquemas curvados de la Naturaleza como una serie de círculos entrelazados en una relación similar. El mismo sistema binario está demostrado que podía ser empleado para analizar las proporciones y curvas del Partenón hasta en su mas mínimo detalle. El empleo de este principio no supone un abstruso conocimiento de las matemáticas, sino un sencillo método geométrico. Por medio de él, con un tallo, con una ramita y un suelo enarenado pueden ejecutarse series de proporciones que expresadas aritméticamente supondrían inconmensurables cualidades. Por donde puede deducirse que el arquitecto griego empleó algún simple sistema geométrico de esta especie refinando sus curvas por medio de círculos relacionados entre sí merced al sistema descrito. Y el artista siguió así, inconsciente, el principio por el cual la Naturaleza construye sobre sus formas geométricas. El estudio de las proporciones y diseños de otras
numerosas obras de arte, tales como los vasos griegos, demuestra que las
obras del mejor periodo se aproximaron más tenazmente al mismo principio.”
Comentarios:
yo tengo q hacer tarea y no encuentro ni un puto dibujo mierdaaaa!
chau
pongan dibujos
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