Ataques a la Educación Diferenciada
31.07.08 @ 08:03:49. Archivado en Artículos
Por José María Arévalo

(Fragua. Acuarela de Trevor Chamberlain en su libro Light and Atmosphere)
Toda la vida, por lo menos la mía, y ya estoy en la tercera edad, hubo colegios de chicos y colegios de chicas, solo los institutos, y algún centro más, sobre todo extranjeros, eran mixtos. Cuando mis hijos entraron en edad escolar, en los años ochenta, y yo en APAS y orientación familiar, pocas familias elegían un centro porque se tratara de enseñanza mixta o diferenciada. La gran mayoría elegía centro por otras circunstancias, por razones económicas, de prestigio docente, de proximidad al domicilio, etc. No sé si por defender la enseñanza pública, que con la zonificación obligatoria cada vez iba peor, o simplemente por fastidiar a la privada, que iba mejor, lo cierto es que empezó a criticarse la que por las mismas fechas empezó a llamarse Enseñanza Diferenciada, chicos y chicas separados. Hasta el punto de que se la tildó de discriminatoria, lo que suena a anticonstitucional. Coincidieron, no sé si casual o causalmente, estas críticas con que bastantes colegios de religiosos tuvieron que pasarse a la enseñanza mixta por falta de alumnos y medios económicos, coincidiendo también, y no sé igualmente si causal o casualmente, con la implantación del sistema de conciertos socialista. Ya a nadie se le ocurren tan burdas calificaciones, máxime cuando en el resto de Europa, donde estaba más extendida la enseñanza mixta, aparecieron diversos estudios sobre la experiencia de ambos sistemas, en los que resultaba favorecida la diferenciada, sobre todo en la adolescencia, y ha vuelto a ponerse de moda.
Lo que a muchos nos parecía discriminatorio y anticonstitucional eran las diversas medidas que sucesivamente tuvimos que soportar, dirigidas a no dejarnos elegir libremente la educación de nuestros hijos. Y de nuevo ahora se vuelve a la carga con la Educación para la Ciudadanía, en la misma línea. Así las cosas, a mediados de junio se publica (la recojo de La Gaceta de los negocios), la noticia de que los colegios de educación diferenciada recurrirán una sentencia del Tribunal Supremo que respalda a la Junta de Extremadura, que ha legislado a favor de negar la subvención a los centros concertados de educación diferenciada. En titulares dice que estos colegios “Se muestran confiados en la Justicia y dicen estar amparados por la jurisprudencia internacional. Las aulas diferenciadas son un modelo contrastado y en auge mundial”. Creo que son muy optimistas estos colegios al confiar en nuestros Tribunales, para muestra la reciente condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha dictaminado que los jueces que juzgaron a Gómez de Liaño y le apartaron de la carrera judicial, en el caso Sogecable, no fueron independientes, ni imparciales, que hubo daño moral, y que se vulneraron derechos esenciales. Nuestra Justicia por los suelos.
En La Gaceta de los negocios, Jorge Bustos informa de que “en España hay un 30% de fracaso escolar. Un dato alarmante -dice- pese a la ostensible rebaja de exigencia aplicada a la educación obligatoria con sucesivas reformas. La enseñanza diferenciada experimenta un auge internacional en el ámbito público, pero algunas autonomías españolas parecen tirar en sentido contrario. Es el caso de Castilla-La Mancha. Ayer se hizo pública una sentencia del Tribunal Supremo que respalda a los gobiernos regionales si éstos legislan a favor de negar la subvención a los centros concertados de educación diferenciada.
La sentencia anula un fallo previo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que daba la razón a la patronal CECE (Confederación Española de Centros de Enseñanza) después de que ésta presentara recurso contra una disposición del Gobierno castellano-manchego (2004) que pretendía impedir a los colegios enseñar diferenciadamente a los alumnos. Ahora el Supremo les ha quitado la razón para dársela a la Junta, argumentando que la educación es competencia autonómica. Los centros que eduquen separadamente dependerán de su habilidad jurídica para contrarrestar las normas de las autonomías que quieran retirarles la subvención con el pretexto del sexismo. Es decir, lo mismo que pasaba antes.”
Me parece que con la transcripción del resto de esta información sobran más comentarios. Tras el ladillo “Eficiencia probada”, continúa el artículo: “Por eso, pese a la polvareda levantada, poco varía esta sentencia la situación de los cerca de 160 colegios concertados de educación diferenciada que hay en España. La continuidad de esta condición ha estado y estará sujeta a la legislación que dicten los gobiernos autonómicos, en la cual influye decisivamente el color político del Ejecutivo en cuestión. En Cataluña, por ejemplo, hay 16 centros de estas características, en donde se imparte un modelo de educación cristiano. La Generalitat prepara un proyecto de ley de educación que prevé acabar con los conciertos si estos colegios no se hacen mixtos.
“Yo estoy muy tranquilo”, afirma Alfonso Aguiló, director del madrileño colegio masculino Tajamar. Llevan 30 años amenazando, pero al final se impone el respeto de los jueces hacia un modelo educativo que funciona muy bien. En Inglaterra, las 25 mejores escuelas del país son de educación diferenciada y la mayoría son ya públicas. Y allí no hay mayoría católica, precisamente”. Por su parte, Gabriel Cortina, jefe de prensa del colegio Monte Tabor —promovido por el Movimiento Apostólico de Schoenstatt—, revela a LA GACETA que este centro ha sido, por segundo año consecutivo, el más solicitado de la Comunidad de Madrid. “Por algo será”, apostilla. Si el modelo es inatacable según parámetros de eficiencia y calidad de la enseñanza, entonces ¿por qué ese afán?
Persecución ideológica
“La carga ideológica de ciertas legislaciones regionales es evidente”, declara Isabel Bazo, presidenta de la CECE. “Es un ataque al derecho de titulares y padres a un modelo pedagógico amparado por las leyes nacionales e internacionales. En la LOE misma, en la disposición adicional 25, se habla de “atención preferente” a la coeducación (enseñanza mixta), lo cual presupone el reconocimiento de la diferenciada. Y en el ámbito internacional, ya la ONU en 1960 dictaminó que este tipo de enseñanza no puede considerarse discriminatoria por razón de sexo”. Con tales argumentos, Bazo se muestra segura de que la CECE ganará el recurso que interpondrán contra esta sentencia del Supremo. Cuando se le recuerda el caso catalán, reconoce que “habrá que dar la pelea”, más dura por el denuedo laicista del Tripartito, pero arguye que el rango de las leyes autonómicas es inferior al de la propia ley orgánica, la LOE. “Llevan años atacando nuestro modelo, movidos por la inquina no ya hacia la religión católica, sino hacia la mera libertad. Estaría igual de indignada si se hubiera atacado a la coeducación, porque es la libertad de enseñanza lo que está en juego”, concluye Isabel Bazo.”
Comentarios:
En lo primero tiene razón, no había visto el título. En cuanto a al sentido de la referencia a la "dictablanda" mi contestación ha sido intencionada, porque siempre me sorprende que se hagan comparaciones entre la situación actual y aquella. ¡Faltaba más¡
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