Se estima que hay un millar de marroquíes conversos cristianos en el país. Ellos no son reconocidos como cristianos por el gobierno del vecino país, cuya población asciende a 33 millones de musulmanes. [1]
La baja tasa de natalidad de la población autóctona europea, la pérdida de identidad de Europa, el abandono a sus raíces y principios éticos, la falta de músculo y nervio para defender la libertad –la defensa a veces exige el músculo militar-, la aceptación de la paz por miedo a la guerra, no por el amor a la paz como ideal, el miedo al islamoterrorismo que impregna toda la política europea, el chantaje que los islamistas “moderados” ejercen con la palanca al miedo al Yihad de los “radicales”, las crecientes concesión a los devotos del Islam, la petróleo-
Jueves, 16 de febrero
Doctor Shelanu
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla