No todos los musulmanes son terroristas, pero si que todos los islamistas apoyan el terrorismo, y todos los islamoterroristas son musulmanes.
Las cabezas bienpensantes del yihadismo buscan nuevas armas para causar el terror entre los “infieles”, los no-musulmanes.
Un informe secreto de los servicios de inteligencia franceses ha alertado al Gobierno de Nicolas Sarkozy de que la red de los fieles más fervientes y creyentes más devotos del Islam Al Qaida ha introducido un nuevo «modo operativo» terrorista, con el uso de islamikazes que portan en su cuerpo explosivos capaces de pasar los controles de los aeropuertos sin ser detectados.
La investigación arrancó con la colaboración de la Policía saudí, tras el intento de asesinato del viceministro del Interior de Arabia Saudita, Mohamed bin Nayef, ocurrido el pasado 28 de agosto. En el ataque, el príncipe Nayef, responsable de la lucha antiterrorista en el reino, sufrió sólo heridas leves, mientras que el islamikaze de Al Qaida quedó destrozado tras estallar el artefacto que llevaba oculto en el ano.
El islamoterrorista islamikaze accionó el explosivo con su teléfono móvil cuando estaba conversando a pocos metros del dirigente saudí. El activista de Al Qaida, identificado por la red islamista como Abdulá Hasan Taleh Asiri en el comunicado en el que reivindicó el ataque, logró burlar varios controles de aeropuerto saudíes con el explosivo en su cuerpo.
El informe francés, elaborado por la Dirección Central de Información Interior (DCRI), el nuevo organismo antiterrorista galo, y la Unidad de Coordinación de la Lucha Antiterrorista (Uciat), fue enviado según «Le Figaro» hace varios días al ministro del Interior, Brice Hortefeux. En él se alerta al Gobierno de que la red de Osama bin Laden «ha abierto un nuevo modo operativo» con el uso de explosivos «ingeridos, o más bien introducidos en el cuerpo como si fueran supositorios».
Los islamikazes con sus islamosupositorios introducidos en el ano quieren dar por cul. al resto de la humanidad.
Para los dos servicios antiterroristas franceses, la nueva técnica terrorista -lejos de la clásica del cinturón de explosivos- tiene implicaciones para la seguridad ciudadana. El hecho de que los dispositivos actuales de detección de metales no sean capaces de localizar el nuevo ingenio letal abre «un desafío» a las estructuras de seguridad en los transportes públicos.
Sábado, 2 de junio
Doctor Shelanu
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
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Rufino Soriano Tena
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Carlos Ruiz Miguel