Los árabes-palestinos que se han indoctrinado en la cultura de la muerte, en la exaltación de la muerte, en el enaltecimiento de la destrucción y en el odio a la alteridad resuelven sus propios problemas con el asesinato.
Cuatro islamoterroristas de Hamás y una niña árabe-palestina de ocho años murieron y otras veinte personas resultaron heridas por la explosión de una bomba en la carretera costera de Gaza el 26.07.08.
Nadie se responsabilizó de momento del ataque, del que el grupo terrorista de Hamás, las Brigadas de Ezedín Al-Kasam, acusó al movimiento rival Al-Fatah.
El atentado se produjo cerca de un estacionamiento para coches patrulla de la Policía del grupo, en la ciudad de Gaza, indicó en un comunicado el ministerio de Interior del Gobierno de facto de Hamás en la Franja.
Las Brigadas de Ezedín Al-Kasam precisaron que perdieron en el atentado cuatro de sus integrantes que circulaban en coche por la zona.
Uno de ellos, Amar Masbaj, es un líder local de la milicia de Hamás, aunque no figura entre sus principales cabecillas.
Desde que Hamás se hizo por la fuerza con el control de Gaza en junio de 2007, la zona sufrió pequeños ataques con bombas artesanales contra cibercafés, centros de la pequeña comunidad cristiana o populares lugares de recreo.
Hamás acusó a Al-Fatah estar detrás de algunas de estas acciones para dar al exterior una imagen de Gaza como un lugar de persecución religiosa en manos del movimiento islamista.
Otras fuentes atribuyen estas acciones a grupúsculos terroristas islamistas radicales que tratan de acabar con lo que consideran la perniciosa influencia entre los árabes-palestinos de modos y costumbres de vida occidentales.
La reacción de Hamás no se hizo esperar.
El gobierno de Hamás en Gaza convocó a una reunión de emergencia el 27.07.08 tras la explosión de un coche que mató a cinco de los terroristas del grupo y una de 6 años de edad.
En respuesta a la explosión, las fuerzas de seguridad del grupo iniciaron una amplia operación de detenciones y hasta el momento informaron que 200 terroristas de Fatah ingresaron a la cárcel conocida como el Guantánamo de Gaza.
El primer ministro de Hamás, Ismail Hanie, instruyó a las autoridades a "rastrear las partes involucradas en el horrible crimen cometido", y advirtió que "los responsables de la explosión serán llevados ante la justicia, como un ejemplo para todos los que piensan en derramar sangre palestina". Hizo un llamamiento para una acción inmediata que frene la situación y que no caiga en la anarquía.
Miembros de Hamás irrumpieron en las oficinas de Al Fatah en Gaza y confiscaron computadoras y archivos y las Brigadas de Azedín Al Kasam se declararon en estado de alerta.
Hanie afirmó que la explosión tenía por objeto perturbar la paz y la seguridad de los residentes de Gaza que han podido disfrutar en los últimos meses.
El gobierno de Hamás también emitió un decreto ordenando el cierre de las instituciones de Al Fatah, incluyendo las oficinas en la Franja donde mantenían cierta relación con el gobierno de la Autoridad Palestina de Ramala.
Fuentes en la Franja creen que los recientes acontecimientos impactaron irrevocablemente en la ya de por sí inestable relación entre Hamás y los pocos miembros leales a Fatah en Gaza.
Fuentes del grupo expresaron que revocarán los permisos que concedieron, anteriormente, a Fatah para convenciones y reuniones, y que las negociaciones tenían pocas posibilidades avanzar.
Cuando se inculca en el odio a la alteridad, el odio al diferente, el odio acaba envolviendo a sus propios cultivadores e inductores.
Sábado, 2 de junio
Doctor Shelanu
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera