Las mentiras, de estilo soviético, de Ahmadineyad
02.01.07 @ 21:15:22. Archivado en terrorismo islámico

FITA, The Federation of Internacional Trade Associations, ha informado el 2 de enero del 2007 que: "El crecimiento de Irán ha sido estable durante algunos años: el PIB –producto interior bruto- , la tasa de crecimiento fue en el 2003 del 6.6%, en el 2004 del 6.5% y en el 2005 del 5.7%. Irán está experimentando una situación económica y financiera favorable, gracias a los elevados precios del petróleo. El estado es el poder económico dominante del país. Para disminuir su dependencia del sector petrolero, el gobierno intenta abrir los sectores claves a las inversiones extranjeras, pero el proceso de reformas es lento y las inversiones extranjeras normalmente permanecen limitadas. El empleo y el clima social son todavía preocupantes: el desempleo –extra oficial- se encuentra entre el 15% y el 20% y los jóvenes lo están padeciendo particularmente. La política de estabilidad del país podría quedar cuestionada en el futuro a causa del programa nuclear iraní y de la resistencia con sus obligaciones concernientes al Tratado de No-Proliferación.
El sector agrícola suma el 11% del PIB. La cosecha principal son los pistachos (primer productor mundial), naranjas, te, cereales y algodón. Irán es un de los más grandes compradores mundiales de trigo. El país se beneficia de excepcionales recursos minerales: cobre (5% de las reservas mundiales), petróleo (el 4º mayor productor mundial) y gas (el segundo productor mundial) constituyen los más importantes recursos del país.
Casi la mitad de los beneficios del estado son generados por el sector del petróleo. La industria manufacturera esencialmente cuenta con alfombras, joyería, textil e industria pesada.
Sus mayores exportaciones van a los Emiratos Árabes Unidos, Irak y Japón.
Sus mayores importaciones proceden de Alemania, Francia e Italia.
El 80% de sus ingresos por exportación proceden del petróleo.
Irán importa principalmente maquinaria, metal, acero, cereales y bienes de equipo.
Los sectores particularmente dinámicos son la petroquímica, construcción y servicios.
Ahmadineyad, según informa IRNA del 2 de enero de 2007, ha declarado que:
“LA AGRICULTURA, POR SER EL SECTOR MÁS IMPORTANTE ECONÓMICO, SIGUE Y SERÁ SIENDO LA BASE DE LA PROSPERIDAD DEL PAÍS”
“La agricultura, por ser el sector más importante económico, sigue siendo y será la base de la prosperidad del país”, ha manifestado el presidente de Irán en una ceremonia de homenaje a 116 agricultores ejemplares de la nación.
Mahmud Ahmadineyad añadió: “Un pueblo y una civilización que ha sido creadora de una cultura y desea vivir con la cabeza erguida debe cubrir sus necesidades en cuanto a alimentos, ropa y otras primarias.”
En referencia a que la industria de transformación garantiza la pervivencia de la agricultura, Ahmadineyad señaló: “ A DÍA DE HOY TENEMOS LA CAPACIDAD DE CUBRIR LAS NECESIDADES DE 300 MILLOONES DE PERSONAS, Y, CON LA PRODUCCIÓN DEL TRIPLE DE LO QUE NECESITAMOS, PODEMOS EXPORTAR LOS EXCEDENTES.”
La capacidad de poder abastecer las necesidades de una población de 300 millones de personas es un mensaje que significa que el régimen islamista puede hacer frente a un embargo que privaría a Irán de productos alimentarios.
Este mensaje no está dirigido a los campesinos que conocen la realidad y los límites del campo y de la producción agrícola, sino que está enfocado a los ciudadanos de las urbes, los iraníes que se inquietan por la intransigencia bélica mostrada por los mullahs y ayatollahs sobre el dossier nuclear y sus pretensiones bélicas.
Este discurso invita a sus oyentes a no revolverse contra el poder despótico islamista que controla los resortes económicos, políticos, militares y religiosos del país.
Los dirigentes islamistas de Irán proporcionan dinero y soporte militar a los terroristas de Hesbulláh, de Hamas, también en Somalia, y financian las organizaciones terroristas chiítas en Irak. Estos dirigentes malgastan los recursos del país en la carrera armamentística nuclear.
Irán está inmerso en un mar de corrupción, los clérigos controlan la economía y cualquier crítica interna contra la corrupción es ahogada por el régimen con la excusa de que es una murmuración contra el Islam y contra la República Islámica de Irán.
La economía de Irán se mantiene gracias al elevado precio del petróleo, que se incrementa con la inestabilidad mundial de los recursos energéticos generada por los clérigos islamistas en su expansionismo y totalitarismo islamista.
Ahmadineyad no repara en gastos para alcanzar su objetivo de convertir el mundo al Islam. Es un megalómano iluminado capaz de provocar la guerra, y si le es necesario, la guerra nuclear.
Ahmadienyad miente a su propia población como Stalin mentía a la suya, mientras la economía soviética era totalmente dependiente de la importación de grano del exterior, los propagandistas del régimen comunista alzaban su voz, para consumo interno, de los “enormes avances de la agricultura soviética”.
Hitler y Stalin sometieron a sus poblaciones en aras de conseguir un “mundo diferente”.
Ahmadineyad sigue la misma senda, también iluminado como los anteriores, el primero por el nazismo y creerse el líder –Führer- de la “raza superior”, el segundo por creerse el punto culminante de la conciencia social y clímax de la conciencia de clase, el faro del socialismo.
Ahamdineyad cree que está abriendo el camino al Mahdi, el Duodecimo Imam o Imam Oculto, que cubrirá toda la tierra con el manto del Islam, después de exterminar a los no-musulmanes e infieles.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Doctor Shelanu



