La construcción de muros rodeando ciudades o territorios se inició en los albores de la humanidad.
La ciudad de Jericó estaba amurallada mucho tiempo antes de Yoshua. Jerusalem también estaba amurallada. Los chinos construyeron la Gran Muralla China, para proteger China de las invasiones de los mongoles.
Las ciudades polis de los antiguos griegos, de los antiguos troyanos y de los antiguos romanos estaban amuralladas.
Las ciudades europeas del Medioevo estaban amuralladas para protegerse de los enemigos.
El reino de Arabia Saudita inició en 2003 un sólido muro de concreto a lo largo de su frontera con el Yemen, con una altura de 6 metros, y se introdujo en el área neutral que separaba ambos países, lo cual dividió a tribus radicadas en la zona. La tribu Wayilá, cuyas tierras históricas se encuentran dentro del trazado del muro, amenazó con “volar todo”. El gobierno yemenita presentó varias quejas, sin resultado hasta ahora.
En Holanda en el área del puerto Hoek van Holland se ha edificado una valla cuyo propósito es mantener a la gente no deseada fuera del país.La intención es solamente evitar que los inmigrantes ilegales abandonen el puerto y puedan pedir asilo en los Países Bajos.
En África, el gobierno de Botswana, ha erigido una valla electrificada de 2.5 metros de altura que divide entre los dos países. Oficialmente, la valla debe evitar el paso del ganado de
Zimbabwe es sospechoso de sufrir fiebre aftosa pero la gente cree que bloqueará la trayectoria de millares de inmigrantes ilegales que huyen de la agitación política y económica en Zimbabwe.
El muro empezó a construirse en 1983 para mantener fuera del alcance de los saharauis los dos tercios del Sahara Occidental, donde se hallan las minas de fosfatos así como la zona costera que es de una gran riqueza pesquera. El territorio más allá del muro está ocupado por el Polisario, en lo que denominan territorios liberados, una zona hostil parte del desierto del Sahara que posee apenas importancia económica.
Según el gobierno marroquí sus objetivos pretenden ser:
Proteger de acciones militares saharauis a las ciudades más importantes
Proteger los yacimientos de fosfatos y la riqueza pesquera
Crear una concentración de fuerzas para una mejor defensa
Eliminar o reducir el factor sorpresa
Obstaculizar cualquier ofensiva o acción armada
Limitar el efecto guerra de guerrillas.
Marruecos que inició un sistema de ocho muros, con una longitud de 2720 kilómetros, casi cuatro veces más extenso que el que quiere construir Israel. Los ha rodeado, además, con campos minados. La construcción se llevó a cabo en varias fases, cada una de las cuales fue aprovechada para ganarle más tierras al Frente Polisario. La población saharaui fue partida por el medio: 260.000 personas quedaron dentro del territorio de Marruecos y 200.000 en la frontera con Argelia. Dentro de la misma zona marroquí los muros internos dificultan la movilidad y las relaciones entre la comunidad. La reacción internacional ha sido mínima. En el Foro Social Mundial pasado, de cien talleres que trataban el tema iraquí y palestino, sólo dos abordaron el problema del Sahara Occidental. Es paradójico y cínico que Marruecos haya enviado un escrito a la Corte Internacional para condenar a Israel y que también lo haya hecho en la Asamblea General.
España y Gibraltar están separadas por la Verja de Gibraltar.
España ha construido muros de 6 metros de altura en Ceuta y Melilla (( territorios africanos que Marruecos y los países árabes y/o musulmanes no reconocen como pertenecientes a España, puesto que los consideran las últimas colonias de europeos y “cruzados” en territorio africano, árabe y musulmán )) para mantener a los trabajadores africanos ilegales fuera de España.
Los muros africanos de España en Ceuta y Melilla fueron financiados por la Unión Europea. En su origen las cercas estaban constituidas por una doble muralla paralela de tres metros de altura, alambre de púa, detectores de movimientos y cámaras. Pero cuando los inmigrantes ilegales intentaron cruzarla, dando origen a decenas de muertos y heridos, el gobierno socialista español de Zapatero dobló la altura de la cerca, que, en la actualidad, llega a los 6 metros.
Mientras condenaba a Israel en los foros y en la prensa, el gobierno socialista español de Zapatero solicitaba asesoramiento a la compañía israelí que le construye la valla.
La India emprendió a comienzos de los años 90 el muro de separación dentro de Cachemira –territorio en disputa entre India y Pakistán- que se extiende por unos 550 kilómetros. La barrera está compuesta por una doble cerca de casi 4 metros de altura, coronada por alambres de púa. Para hacerla más efectiva electrificó varios segmentos. Entre las dos líneas de la cerca se han enterrado innumerables minas. Pakistán afirma que esa muralla es una violación de acuerdos previos. Pero según el gobierno de la India la incursión de terroristas se redujo en un 50 por ciento. Aunque los efectos sobre la población han sido mixtos, la relativa pacificación ha permitido el florecimiento poblacional y económico a cada lado de la frontera.
La violencia intercomunitaria –entre católicos y anglicanos- que asolaba a Irlanda del Norte determinó que el gobierno británico levantase muros de cemento para separar los barrios católicos de los anglicanos, a los que llamó “líneas de paz”. Las puertas son custodiadas por la policía y permanecen cerradas durante la noche. Con el aumento del clima de paz, estos muros en vez de desaparecer se han multiplicado. Hay coincidencia de todas las partes en que su presencia ha sido positiva, al menos hasta ahora.
Chipre que sufre el antiguo conflicto de sus comunidades griega-cristiana y turco-musulmana. Sobre la línea de armisticio se construyó una ancha franja de separación de 300 kilómetros de largo. El sistema, patrullado por fuerzas de la ONU, también atraviesa sectores de la capital, Nicosia, donde algunas de sus calles están divididas por feas murallas de cemento. Esta división impuso que 200.000 griegos fueran expulsados del Norte y reemplazados por 50.000 turcos que huían del Sur. Hasta el año 2003 estaba prohibido el paso de una zona a la vecina. Pese a los traumas generados, la franja tan odiada al principio aumentó la seguridad y la estabilidad de Chipre.
La isla de Chipre está dividida entre el sur griego-cristiano y el norte turco-musulmán por una valla rodeada de minas y patrullada por tropas de la ONU.
La Unión Europea ha condicionado la entrada de Turquía al grupo de 25 naciones a que el gobierno de Ankara reconozca a la República de Chipre (dos terceras partes del sur) y permita la reunificación de la isla.
La creación de esta barrera tuvo su origen tras la independencia de Gran Bretaña en 1960, cuando griegos y turcos tuvieron roces entre ellos y en 1974 los grecochipriotas estuvieron a punto de dar un golpe de estado con el apoyo de Atenas.
En 1983, el norte se autoproclamó la República Turca del Norte de Chipre, pero sólo fue reconocida por Ankara, que mantiene 30 mil soldados en el lugar. En respuesta, Turquía envió tropas, tomó control del norte y desplazó a la población griega hacia el sur.
Aún con la promesa de extensión del acuerdo aduanero Turquía-UE en Chipre, difícilmente conseguida por Bruselas con la espera de reconocimiento de facto de Chipre, Turquía sigue justificando la invasión de la isla en 1974 como respuesta al golpe de Estado griego y a la « persecución » de los Turcos, y recuerda que en mayo del 2004, los griegos rechazaron el plan de paz Kofi Annan. Pero, primero, la Republica Turca de Chipre del Norte jamás fue reconocida internacionalmente; segundo, el golpe de Estado y las « minorías oprimidas » eran pretextos para una invasión planeada desde hace mucho tiempo por la posición estratégica de la isla; tercero, el orden constitucional fue reestablecida 8 días después y la seguridad de los Turcos asegurada; cuarto, el plan Annan, favorable a Ankara, jamás adaptado por el Consejo de seguridad de la ONU, era inaceptable para los griegos, quienes, echados del norte, no podían volver a comprar sus casas, cuando todo otro europeo podía; quinto y ultimo, anti-democrático, el Plan le concedía al ejercito turco un derecho de intervención en toda la isla como « Estado garante » (origen de la crisis chipriota con la constitución de 1960); concebía la presencia de militares turcos y de 117 000 colonos anatotas; también preveía – en caso de desacuerdo entre los dos Estados federados – la transferencia de los poderes ejecutivos y legislativos hacia una « Comisión Constitucional » de 9 miembros de los cuales 3 eran extranjeros y uno de Ankara… Mientras que la parte turca se negaba en desactivar el campo minado del ultimo Muro de Europa que separa Nicosia en dos partes, la Republica de Chipre terminaba en desactivar el de su lado y empezaba a darles la nacionalidad a los chipriotas turcos que la querían.
En los EEUU, la llamada Ley Sensen Brenner contempla construir una barrera de poco más de 4.5 m. de altura a lo largo de casi un tercio de la frontera entre los dos países.
Según el Gobierno de EU, es una forma de ayudar a reducir la delincuencia y minimizar la amenaza del terrorismo.
El proyecto, que fue aprobado de manera abrumadora en la Cámara de Representantes el 16 de diciembre del 2005, sería una barrera de dos capas a lo largo de algunos de los tramos más vulnerables de la frontera de 3.139 kilómetros.
En Corea, en los 240 kilómetros del paralelo 38 que dividen a la península coreana son el último vestigio de la Guerra Fría. Los casi dos millones de soldados que la patrullan la convierten en la frontera más armada del mundo.
Técnicamente, Corea del Norte y Corea del Sur continúan en guerra, pues el enfrentamiento entre 1950 y 1953 terminó en un armisticio que aún se mantiene, aunque nunca se firmó un acuerdo de paz.
Corea quedó dividida al final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, cuando Washington y Moscú partieron la colonia del derrotado imperio japonés.
En el conflicto no ha valido la incesante mediación de la comunidad internacional y, paradójicamente, mientras el sur –capitalista- cuenta con una economía floreciente, el norte –comunista- tiene la más pobre de Asia pero desarrolla armamento nuclear mientras su población padece hambrunas.
Aunque la llamada Línea Verde nunca tuvo carácter de frontera, los que defienden el terrorismo palestino –muchos izquierdistas y neonazis europeos- argumentan que la valla debe construirse a lo largo de ese trazado; ellos mejor que nadie saben que la Línea Verde, dado su enorme número de caminos y la orografía de la región, es imposible de patrullar. Para ilustrar la imposibilidad de utilizar la Línea Verde como frontera desde la que defenderse del terrorismo árabe-palestino, basta decir que la gran mayoría de árabe-palestinos que buscan trabajo en Israel de manera ilegal, utilizan esos caminos para ir trabajar ilegalmente; asimismo, es común que terroristas árabe-palestinos de Al-Fataj, Hamas o del Yihad, utilicen esos mismos caminos para circular entre las partes de los territorios administrados Palestinos evitando puntos de comprobación.
De todos los muros, vallas, verjas, la Media en general, y la izquierdista en particular, repite como papagayos que la valla de seguridad israelí tiene como objetivo la ocupación de territorios palestinos.
En primer lugar, Judea y Samaria –los árabe-palestinos le llaman desde 1967 Cisjordania- son tierras en disputa, originariamente judías, pero los británicos las cedieron a los árabes. Los árabes hicieron sucesivas guerras contra Israel y las perdieron. Lo normal y habitual en Europa en estos casos es que el vencedor se apropie de los territorios que estaban en litigio o en disputa, como el caso de Alsacia y Lorena, que han pasado sucesivamente de ser alemanes, franceses a pertenecer a Francia, pues Alemania –que inició la 2ª Guerra Mundial la perdió.
El pueblo israelí está dispuesto a ceder parte de las tierras hebreas a cambio de paz, de paz duradera.
Los árabes palestinos han aprovechado todas las oportunidades que Israel les ha dado para desaprovecharlas.
Hamas se niega a reconocer la existencia de Israel y quiere la destrucción completa de Israel.
Los nazis querían la destrucción del judío. Los islamonazis de Irán, junto con que Jesbulá, en el Líbano y Hamas, quieren la destrucción del “judío” de los estados, de Israel.
En segundo lugar Palestina era el nombre que Roma a finales del siglo II dió a la provincia de Judea, cuando la destruyeron por su rebeldía y resistencia a a la ocupación romana.
El pueblo que vivía en Palestina era única y exclusivamente el judío.
En tercer lugar los árabes-“palestinos” que habitan en Israel vienen de Arabia y su expansión musulmana, y la mayor parte de estos árabes-“palestinos” son nietos o biznietos de jordanos y sirios que emigraron a Tierra Santa cuando los pioneros judíos levantaron el país.
En cuarto lugar, los árabes-“palestinos” consideraban hasta 1967 Samaria y Judea como parte de Jordania, nunca reclamaron a los jordanos estos territorios hasta esa fecha, puesto que eran “posesión” jordana, ni tampoco reclamaron nunca la franja de Gaza, puesto que era “posesión” de Egipto.
En quinto lugar, los árabes-palestinos lo que querían era la plena ocupación árabe de Israel y no aceptaban la independencia de los judíos. Para los árabes era una ofensa que los judíos, tanto los diezmados por el Holocausto en Europa, como los judíos que vivían en el mundo árabe y que eran dhimmis –ciudadanos de segunda categoría con menos derechos que los ciudadanos musulmanes- tuviesen la “arrogancia” de vivir independientemente de ellos y no ser sus vasallos.
En sexto lugar, siempre ha habido continuidad histórica judía en Israel, no así de la árabe.
En séptimo lugar, los árabes han utilizado los países fronterizos con Israel para atacarla desde sus fronteras y han utilizado al caballo de Troya de los árabes-palestinos para atacarla desde el interior.
En octavo lugar, los árabes nunca habían utilizado la palabra “Palestina” ni “palestino/s” hasta que la oyeron de los judíos, que la utilizaban en Europa para nombrar Tierra Santa o Israel.
En último lugar, los árabes-palestinos no desean ninguna independencia, sólo la destrucción de Israel y para ese fin utilizan el terrorismo, tanto en su vertiente panarabista nazional-socialista de Al-Fataj y grupos afines, como la vertiente islamista de Hamas
Los antisemitas de antaño se han transmutado en antisionistas y en anti Israel. Para los nostálgicos del Gulag y huérfanos de Stalin, la nueva bandera que enarbolan es la del totalitarismo islamista y panarabista. El antisemitismo no murió en Auschwitz, se ha transmutado en anti Israel
La Media occidental en general, y la izquierdista en particular omite las vallas anteriormente citadas y sólo recuerda insistentemente la de Israel y la compara estúpidamente con la de Berlín.
El muro de Berlín fue construido para evitar que los ciudadanos alemanes huyesen de la cárcel socialista –comunista alemana, de la RDA.
La valla de seguridad antiterrorista de Israel es para evitar que los terroristas árabe-palestinos cometan atentados mortíferos y asesinos contra ciudadanos israelíes. En esta valla nadie ha muerto hasta la fecha.
Las vallas africanas españolas de Ceuta y Melilla son para evitar que entren ilegales en España y ya llevan varios muertos.
Los nostálgicos del muro de Berlín quieren hacer creer a todo el mundo que las vallas antiterroristas son iguales al muro que ellos –los comunistas- construyeron en Alemania para evitar la salida de ciudadanos hacia el mundo libre y capitalista.
El cinismo de la izquierda en general y la comunista en particular es exagerado, mientras critican una valla de seguridad para evitar la entrada de terroristas, justifican que Cuba sea una isla fortaleza, “amurallada” por el mar, de la cual sus ciudadanos no pueden salir, excepto si poseen salvoconductos.
Ahora que Arabia Saudita quiere construir un nuevo muro, fronterizo con Irak, a parte del que tiene con Yemen, la Media occidental lo ignora.
Tampoco recuerda el muro entre musulmanes y cristianos en Chipre, bajo ocupación turca-musulmana y sin estar reconocido por ningún gobierno, exceptuando el de Turquía. Hay negociaciones para la entrada de Turquía en la Unión Europea y nadie quiere recordar de que va el muro entre las dos partes de la isla.
Los nostálgicos del Gulag y huérfanos de Stalin, que han transmutado sus nombres por “iniciativas”, o “izquierdas unidas”, o “eco socialistas” y que ocultan sus nombres, por el descrédito de sus paraísos socialistas que la historia ha mostrado, quieren olvidar el muro que los marroquíes han construido en el Sahara y hacen como el gobierno magrebí, mientras fortifican sus muros, critican la valla antiterrorista de Israel.
Sábado, 2 de junio
Doctor Shelanu
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera