Totalitarismo y terrorismo islámico

Las conexiones Islam-nazismo

10.10.06 | 23:06. Archivado en terrorismo islámico
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El 5 de octubre del 2006 Financial Times Deutschland publicó la noticia de que el empresario neonazi alemán Kissel construirá la mezquita más grande de Alemania

La noticia, en español, ha sido colgada en Internet por Eurabian News

Kissel, el empresario alemán es sponsor de organizaciones nazis alemanas.
Para cualquier grupo religioso o político democrático sería repugnante que neonazis colaborasen con ellos, excepto para los que siguen la espada del Islam.

La colaboración entre nazis y musulmanes se remonta a los inicios del nazismo.

Amin Al-Husseini, tío abuelo de Yaser Arafat, criminal y asesino especializado en matar judíos, creó en Bosnia durante la 2ª Guerra Mundial la División de las SS Hanzar, musulmanes bosnios nazis.

Para ver fotos y documentales sobre los musulmanes y nazis, hermanados en su odio antijudío, pulsar AQUÍ


Cuando finalizó la criminal aventura totalitaria del nazismo, la basura nazi fue reciclada en los países árabes y convertida al Islam.

Altern Erich
cambió su nombre en la post guerra por:
Ali Bella Jefe regional SD (Servicios de Seguridad de Himmler), Asuntos judíos en Galiza. Polonia En Egipto durante los c 50 como instructor en los campos Palestinos

Appler Hans
cambió su nombre por:
Sakah Chaffar Servicios de Información
con Goebbels Egipto 1956: fue el Ministro de Información
Bartel Franz
cambió su nombre por:
El Hussein Jefe Asistente de la Gestapo en Kattowitz (Polonia) Desde 1959, Asuntos judíos el Ministerio de Información en El Cairo

Baurnann, SS Standartenuhrer Participó en la liquidación de judíos en el ghetto de Varsovia Ministerio de Guerra en El Cairo
Instructor militar para la FLP (Frente de Liberación de Palestina
Instructor for the FLP
Bayerlein, Col. Fritz Ayudante de Campo de Rommel Egipto
Becher Hans Gestapo. Asuntos judíos. Viena
Alejandría, Egipto.
Instructor de la Policía
Beissner, Dr Wilhelm Jefe de la sección VI C 13RSHA Egipto
Bender Bernhardt
cambió su nombre por:
Bechir Ben Salah Gestapo, Varsovia Consultor de la policia política de El Cairo
Birgel Werner
cambió su nombre por:
El Gamin Oficial de la SS El Cairo, Egipto. Trabajó en el Ministerio de Información.

Boeckler Wilhelm SS Untersturmfuhrer Buscado en Polonia por la liquidación del ghetto judíos de Varsovia
Egipto, desde 1949.
Trabajó en el Departamento sobre Israel en la Oficina de Información en Egipto.

Boerner, Wilhelm
cambió su nombre por:

Ali Ben Keshir. SS Untersturmfuhrer Guardia en el campo de concentración de Mauthausen Trabajó en el Ministerio del Interior de Egipto.
También fue instructor militar del Frente de Liberación de Palestina FLP

**Brunner Alois**

cambió su nombre por:
Georg Fisher y Ali Mohammed Encargado de la deportación de los judíos de Austria, Checoslovaquia, Grecia. Jefe del campo de concentración de Drancy en Francia. Damasco, Siria. Consultor para los Servicios Especiales. Protegido por el gobierno sirio contra la extradición.

Buble Friedrich

cambió su nombre por: Ben Amman, SS Obergruppenfuhrer Gestapo Director del Departamento de Relaciones Públicas egipcias -1952. Consultor para la fuerza policial de Egipto.
Bunsch Franz, SA. OBersturmfuhrer Colaborador de Goebbels
Departamento sobre Israel, en el Ministerio de Información en El Cairo. Egipto

Daemling Joachim

cambió su nombre por: Jochen Dressel o Ibrahim Mustapha Jefe de la GESTAPO de Dusseldorf Consultor para el sistema penitenciario egipcio. Miembro activo de Radio El Cairo

Dirlewanger Oskar, Oberfuhrer Jefe de la 36ª División Waffen SS (URSS-Polonia) Se dice que en El Cairo desde 1950. Otros afirman que murió el 7 de junio de 1945 en Alemania en un cuartel de detención.

Eisele Dr Hans Doctor Jefe del campo de concentración de Buchenwald Murió en El Cairo en 1965.
Farmbacher Wilhelm, SS Lieutenant-General Frente del Este de la Wehrmacht, Supervisor del Ejercito Vlassov en Francia en 1944 Consultor Militar para el presidente egipcio Nasser.
Gleim Leopold

cambió su nombre por:
Lt-Col Al Nashar Jefe de Unidad en Varsovia

Alto Oficial en el Departamento Nacional de la Seguridad de Egipto, encargado del los prisioneros políticos.

Gruber
cambio su nombre por:
Aradji Canaris lo reclutó en 1924. residente egipcio 1950: Agente influyente en la Liga Árabe
Heiden Ludwig

cambió su nombre por:

El Hadj Periodista para la Agencia Anti-judía Weltdienst (NSDAP) –del partido nazi- Convertido al Islam. Traductor de Mein Kampf al árabe Vivió en Egipto en los 50
Heim, Heribert. SS Hauptsturmfuhrer Doctor en Medicina en el campo de concentración de Mauthausen Médico de la policía egipcia

Hitholfer Franz Alto oficial de la Gestapo en Viena
Vivió en Egipto en los cincuenta
* Von Leers, Dr Johannes*

cambió su nombre por: Omar Amin Asistente de Goebbels, en el cargo de la propaganda antisemítica En Egipto, encargado de la propaganda antiisraelí en El Cairo, desde 1955

Luder, Karl Jefe del Movimiento de la Juventud de Hitler. Responsable de crímenes antisemitas en Polonia.
Fue Ministro de la Guerra en Egipto.

Mildner, Rudolf. SS Standartenfuhrer Jefe de la Gestapo en Kattowitz. Jefe de la policía en Dinamarca En Egipto desde 1963. 1963. Miembro de la organización Deutscher Rat
Moser Alois, Gruppenfuhrer SS Buscado en la URSS por crímenes contra judíos. Instructor de los grupos juveniles paramilitares en El Cairo.
Munzel Oskar General de la SS Militar consultor de El Cairo, durante los cincuenta
Nimzel Gerd von.

cambió su nombre por: Ben Ali Egipto años 50, siglo XX
Oltramare, Georges cambió su nombre por:: Charles Dieudonne Director de Pilori en France
durante la ocupación alemana
Responsable para TV show ‘La voix des Arabes’ (La voz de los árabes) in Cairo. Murió en el 1960.
Peschnik Aehim Dieter cambió su nombre por: El-Said Reside en Egipto
Rademacher Granz

cambió su nombre por:

Thome Rossel 1940-43. Dirigió la sección Anti-judía del Ministerio de Asuntos Exteriores. Alemania
Periodista en Damasco. Siria.
Rauff, Walter Jefe del SD (Servicios de Seguridad de Himmler) in Túnez. En Siria desde 1961. Fue arrestado y liberado en Chile en 1962.
Seipel. SS Sturmbannfuhrer

cambió su nombre por:
Emmd Zuher Gestapo en Paris. Convertido al Islam
Servicios de Seguridad en el Ministerio del Interior. El Cairo
Sellman, Heinrich

cambió su nombre por:
Hassan Suleiman Jefe de la Gestapo en Ulm. Alemania
Ministro de Información en El Cairo. Servicios Especiales egipcios
Thiemann, Albert.
cambió su nombre por:

Amman Kader Oficial de la SS en Checoslovaquia Ministerio de Información.
El Cairo
Weinmann, Erich, SS Standartenfuhrer Jefe del SD (Servicio de seguridad de Himmler) in Praga. Se dijo que había muerto en 1949.
Devino consultor de la fuerza policial de Alejandría. Egipto.
Para ver la relaciones de Yasser Arafat, Al Fatal, Hamas, Yihad Islámica y el nazismo, pulsar AQUÍ

y pulsar también AQUÍ


Bajo la influencia de esta escoria nazi alemana, los árabes crearon el BAAZ, partido panarabista –nacionalista- socialista, en 1947, dos años después de la derrota de sus maestros nazis.


Los panarabistas –nacionalistas-socialistas gobernarán Egipto, Siria e Irak. Éste último hasta la derrota de Saddam Hussein.

Victor Davis Hanson narra todo lo que han hecho los islamistas para ganarse el apelativo de Islamofascismo en un artículo publicado en GEES

“…Primero, la idea general de “fascismo” – la creación de un autoritario estado centralizado que impone una obediencia generalizada a una ideología reaccionaria e integral – encaja bien con los objetivos del islamismo contemporáneo que abiertamente exigen la implementación de la sharia y el regreso a un califato panislámico y teocrático.
Además, los islamistas, como es cierto de todos los fascistas, otorgan privilegios a su propio séquito particular de verdaderos creyentes recordando un pasado perdido, prístino, en el que los devotos alguna vez estuvieron libres de la corrupción del modernismo.

Es cierto que el mítico Volk de bin Laden no se baña en las claras aguas heladas del Rin, sin mancha de la inmundicia del Tíber; sino que más bien ellos van a caballo y cortan el viento con sus cimitarras al servicio de un majestuoso mundo que pronto renacerá, lleno de califas y mulás. Osama bin Laden pavoneándose en sus vaporosos atavíos no es muy distinto del obeso Hermann Göring con sus cuernos de reno caminando penosamente por su castillo de Karinhall en pantalones cortos de tirantes al estilo alpino.

Porque el fascismo nace de la inseguridad y de la sensación de fracaso, el odio por los judíos es de rigueur. Leer los textos de al Qaeda es reentrar al mundo del Mein Kampf (hoy conocido, naturalmente, como jihadi en el mundo árabe). El chiflado ministro de su ideología, el doctor Zawahiri, es simplemente un doctor Alfred Rosenberg vuelto a la vida – otro bufón del mismo estilo, casi medio educado, pero con el suficiente léxico como para disfrazar con elegancia el veneno fascista en un popurrí de malas interpretaciones históricas y pseudoaprendizaje.

Dentro de la mente fascista, la envidia y el falso agravio, se llevan grabados a fuego, como anteriormente con los lloriqueos italianos, alemanes o japoneses. Después de todo, nunca pueden explicarse muy bien por qué los moralmente puros, los políticamente entusiastas, los más obedientes salen perdiendo ante las corruptas y decadentes democracias, donde “mezclarse”, sea en sentido racial o religioso, más bien debería haber debilitado a la gente.

La “voluntad” del pueblo alemán, al igual que el espíritu “banzai” de los japoneses, siempre debería triunfar sobre la cobarde y corrupta superioridad material de las decadentes democracias occidentales. Por tanto, al Qaeda se vanagloria de que en Somalia y Afganistán, el firme credo del islam derrotó a los más ricos y mejor equipados americanos y rusos. Leer los comunicados de bin Laden es recordar al viejo almirante Yamamato asegurando a sus horrorosos colegas que el tiempo que pasó en Estados Unidos durante los años 20 le enseñó que la América de aquellos locos años 20, a pesar de sus elegantes coches y rascacielos, simplemente no se podía comparar a la valentía de los japoneses escogidos.

Segundo, el fascismo se desarrolla mejor en un pueblo otrora orgulloso, recientemente vapuleado, pero hogaño emergente. Están listos para ser engañados a pensar que sus reveses contemporáneos son causados por otros y que pronto serán eclipsados usando mucho más fanatismo. Lo que Versalles y las reparaciones de guerra eran para la nueva Alemania de Hitler, lo que el colonialismo y el paternalismo occidentales en el Pacífico eran para el sol naciente de los japoneses, lo que la vergonzosa imagen del perenne “hombre enfermo de Europa” era para la nueva Roma de Mussolini, igualmente, el modernismo de Israel y la omnipresente cultura popular americana lo son para los islamistas, seguros de un renacimiento vía la vasta riqueza petrolera.

Semejante fascismo reaccionario es complejo porque une el infortunio del presente con la tribulación de un majestuoso pasado – pero vislumbrando un futuro aún más majestuoso. El fascismo no es exactamente el narcótico de los deseperados sino el opio de los recientemente fracasados, ahora camino de una supuesta recuperación que acepta con beneplácito el apaño fácil de echarle la culpa a otros pero que se vanagloria de su propia voluntad de hierro.

Tercero, mientras hay un fascismo genérico, sus variantes entretejen de forma natural los hilos preexistentes que son comunes a una cultura en general. El de Hitler encerraba ideas de la voluntad alemana, el arianismo y el culto al Übermensch de Hegel, Nietzsche y Spengler, con el romanticismo popular nórdico encontrado desde Wagner hasta la Germania de Tácito.

El credo racista de militarismo japonés, el fanatismo y el sentido de destino histórico eran una síntesis variopinta del bushido, el zen y el budismo shintoísta así como de la adoración al emperador y de antiguas leyendas samurai. Las fasces de Mussolini y la idea de un indomable Duce cesariano (o Dux romano) fueron un intento patético de resucitar a la Roma imperial. Igualmente, el fascismo islámico se aprovecha del Corán, la carrera de Saladino y los escritos de los panfletistas nasseristas, baazistas y de la Hermandad Musulmana.
Cuarto, así como era tan inútil especular en plena Segunda Guerra Mundial cuántos alemanes, japoneses o italianos aceptaban en realidad el estúpido odio de Hitler, Mussolini o Tojo, igualmente es una empresa fútil preocuparse por cúantos musulmanes son seguidores o defensores de al Qaeda, o por contraste, cuántos en Oriente Medio resisten activamente a los islamistas.

La mayoría de las personas no tiene ideología; simplemente se acomodan al parecer reinante de una agenda para el éxito o el fracaso. Así como no había más de una docena criticando abiertamente a Hitler después de que, en 6 semanas, la Wehrmacht acabase con Francia en junio de 1940, tampoco podía encontrarse un solo nazi en junio de 1945 cuando lo que quedaba de Berlín era sólo escombros.

No importa si la gente de Oriente Medio en realidad acepta los dogmas de la visión del mundo de bin Laden; pero no si esta gente piensa que bin Laden va para arriba, que les puede dar la sensación de un orgullo restituido, de humillar a los judíos y a Occidente en plan barato. Bin Laden no es más excéntrico o incapaz que Hitler a finales de 1920. Pero si pudiera afirmar que sus mártires forzaron a Estados Unidos a salir de Afganistán e Irak, derrocaron a uno o un par de jeques petroleros y se quedara con su riqueza e influencia – o si consiguera armas nucleares y dominara con ellas a los occidentales apaciguadores – entonces él, al igual que el Führer en los años 30, se convertiría en intocable. Lo mismo se puede decir de Ahmadineyad, presidente de Irán.

Quinto, el fascismo surge de falsedades y adopta la mentira. Hitler sentía desprecio por aquellos que creyeron en él después de Checoslovaquia. Rompió cada uno de los acuerdos, desde Múnich hasta el pacto de no agresión soviético. Lo mismo hicieron los japoneses, quienes estaban enviando su flota a Pearl Harbor incluso mientras hablaban de un nuevo avance diplomático.

Al-Zawahiri, en sus escritos, se esfuerza en exceso para poner excusas por las mentiras de al Qaeda refiriéndose a las nociones coránicas del disimulo táctico. Recordamos a Arafat diciendo una cosa en inglés y otra en árabe y a bin Laden negando su responsabilidad por el 11-S y luego jactándose de ello. Nada de lo que diga un fascista puede ser fiable, ya que todos los medios son relegados a los fines de ver su ideología cosificada. Igualmente, los fascistas islámicos, usando todos los medios necesarios, contarán infundios y se irán por la tangente en nombre del islamismo. Recuerde esto cuando tome en consideración las protestas de Irán sobre sus objetivos nucleares “pacíficos”.

Podemos discrepar en que si los fascistas islámicos del presente tienen los medios militares comparables a lo que tenían anteriormente los nazis, los fascistas y los militaristas – yo creo que una bomba sucia vale como la Luftwaffe entera y que un misil nuclear se compara a toda la potencia de ataque de la Marina imperial japonesa – pero no deberíamos discrepar en lo que son y en lo que quieren. Son fascistas de tipo islámico, literalmente.

Y lo menos que podemos hacer es llamarlos así; después de todo se lo han ganado a pulso.”

El islamismo, el nazismo y el comunismo son los tres totalitarismos que han intentado dominar el mundo. Actualmente el que está en el combate totalitario es el islamismo..
El comunismo hablaba de un nuevo hombre socialista, de un nuevo mundo sin clases ni conflictos y la etapa final de la dialéctica histórica, el comunismo. La solución para todos los problemas era el comunismo y la lucha de clases. Todo se explicaba desde la óptica económica. Las ideologías eran las superestructuras de las situaciones económicas de la realidad. La realidad era únicamente aprehendida por los comunistas, según ellos.
El nazismo hablaba del nuevo hombre ario, sin el complejo de culpabilidad y la conciencia que había originado el judaísmo y una nueva raza de superhombres que gobernarían el mundo. El nazismo era la solución a todos los problemas. Los hombres de diferentes “razas” habían de aceptar el lugar que les correspondía y respetar la prominencia del pueblo alemán. El pueblo judío tenía que ser aniquilado porque había subvertido el poder del más fuerte contra el más débil y había inventado la democracia y la igualdad, para debilitar al superhombre ario. El superhombre había de dominar a los “seres inferiores” y eliminar a los inventores de la igualdad y de la libertad, los judíos. En el III Reich la humanidad no tendría más problemas. Todos aceptarían su condición sin ansias –judaicas- de igualdad.
El islamismo habla de un nuevo hombre, el musulmán, que está sometido a Alá –Islam significa Sumisión-. Los islamistas quieren imponer el Islam a toda la humanidad porque siguiendo los dictados de Alá los problemas humanos desaparecen. Los clérigos islamistas tienen la misión de imponer la “religión de la paz” para que todos los hombres sean sometidos al Islam. Los judíos tienen que ser eliminados porque ya desde tiempos de Muhammad se negaron a aceptar la “verdad absoluta del Islam” y le rechazaron como profeta, ¡ el mayor de los crímenes !, por eso el “profeta de la Paz” –Muhammad- los degolló y violó a sus mujeres. Los cristianos correrán la misma suerte si son tercos como los judíos, “esos adoradores de Satán”, y si no aceptan que Muhammad es el Profeta. Los judíos tienen la “desfachatez” de querer la independencia de Israel, cuando su tierra fue conquistada por el Islam, durante un tiempo, y por tanto islamizada. Es un “crimen” y una profanación que las tierras que fueron del Islam vuelvan a sus orígenes, así como los españoles cristianos han “profanado y profanan” Al-Andalus, con sus pies de “cruzados”.
Para los islamistas, Zapatero et al. con su ideología socialista atea son el peor de los enemigos, que legalizan la homosexualidad, cuando en las tierras del Islam se alza al homosexual en la horca hasta morir y no respetan que Alá –Dios- gobierne el país.
No hay que olvidar que en las primeras décadas después de la 2ª Guerra Mundial los islamistas consideraron a la Unión Soviética y el comunismo como sus principales enemigos, -el socialismo y el comunismo, “ese invento judío”, según nazis e islamistas-.Cuando los comunistas colapsaron y no fueron ningún peligro para el Islam, los islamistas convergieron su lucha contra los EEUU y todo lo que representa la democracia y la libertad en occidente y el mundo libre.
Cuando ven a los gobernantes dhimmis como Zapatero et al. que pululan por Eurabia, los islamistas no les respetan, no les harán nada mientras no les interese molestarlos. En su islamismo desprecian a estos sumisos chamberlianos. Les consideran fruto de la decadencia de Europa. Los islamistas ansían que Europa sea prontamente Eurabia.

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por Sergi 28.01.08 | 17:24

    ¿Quién ha escrito este artículo esd un sionista? ¿no?
    Si Hitler admiraba al Islam cómo es que los skinheads de ahora detestan a la inmigración marroquí.

Sábado, 2 de junio

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Editado por

  • Doctor Shelanu Doctor Shelanu

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