Los musulmanes sunnitas wahabitas de Arabia Saudita financian las madrassas de gran parte del mundo musulmán y envían sus clérigos a las mezquitas de Eurabia.
Arabia Saudita, un país islamista, controlado por la oligarquía de la amplia familia real, junto con el islamista Irán chiíta, son los países en la vanguardia de la reacción del islamofascismo. Ambos buscan la globalización del Islam, el Yihad, y financian con sus petrodólares todo tipo de terrorismo y ambos son el soporte ideológico de los islamofascistas.
El régimen teocrático de la familia plutocrática real saudita, que no permite ni la entrada de judíos en su país, ni la construcción de iglesias cristianas ni la practica religiosa de cultos cristianos, ni en privado, ni que los trabajadores extranjeros cristianos tengan objetos personales cristianos, cruces, Biblia, etc.
A nivel de los derechos humanos y de la igualdad de género, Arabia Saudita está entre los más nefastos de la tierra, con castigos corporales para los que beben alcohol, aunque sean trabajadores extranjeros cristianos, los sindicatos están prohibidos, la vestimenta islamista es obligatoria para todos, sean sauditas o extranjeros. En Arabia Saudita se abolió oficialmente hace poco la esclavitud pero se mantiene con formas jurídicas rebuscadas.
Sábado, 2 de junio
Doctor Shelanu
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera