¿A dónde van tus palabras?
15.05.07 @ 22:55:20. Archivado en Cabalah, Torah cada semana
del Zohar Bamidbar: Es arriesgado hablar, incluso bien, de los demás
Intentaremos, be'ezrat Hashém, una traducción fiel -sobre la que trabajar en conjunto- de este fragmento del Zohar Bamidbár, hoja 117b; a partir de la traducción arameo-hebreo explicada por Rav Daniel Frish z"l.
Rabí Itsják abrió: "Hashém zejaránu bendecirá, bendecirá la casa de Israel" ("zejaránu" es traducible por "nos recordó" del verbo "lizkór", pero halla raíz también en ¨zajár¨, el principio masculino, traduciéndose por "nuestros hombres"; de ahí aprenderemos que la memoria, el recuerdo, equivalen a acción positiva en tanto activan en el presente lo evocado) y explicó: "Hashém zejaránu bendecirá", se refiere a los hombres mayores de veinte años que fueron contados en el censo, lo que también queda insinuado en la palabra "zejaránu" que refiere a la evocación, tal como fue explicado antes que un conteo debe ser evocado con la boca para que se cierna y se asiente lo dicho sobre él, y HaKadósh Barúj Hú los bendice a todos y cada uno en particular, y agrega sobre ellos bendiciones en cada ocasión, dentro del colectivo de todo Israel, y eso es lo que dice (a continuación de "Hashém zejaránu...") "Agregará Hashém sobre vosotros": en toda ocasión, agregará sobre vosotros bendición.
Ven y observa: Quien dice "shébaj" (loas, elogios, alabanzas) de su amigo, tal como que éste es sabio y bello y un hombre que triunfa, etc., o de los hijos de su amigo, que son muchos o que son buenos, o de su riqueza y habla de que posee muchos bienes y riqueza, debe bendecirlo desde el lado del Jésed (la piedad, la bondad, la entrega) que está en la derecha, y "lehodót" (agradecer, reconocer, afirmar, y proyectar en sentido de multiplicar- de "hód", que es "reverberación") sobre las bendiciones desde el lado izquierdo en que está Hod, para transmitir que el lado izquierdo también agradece por las bendiciones -por eso hallamos varias veces brajót -bendiciones- y hodaOt -agradecimientos- juntas; como en Birkát HaMazón -la bendición por haber disfrutado de alimento-, en cuya primer brajáh decimos "que Alimenta a Su mundo todo con Jesed", y en la segunda, comenzamos con "Nodéh" -agradeceremos, reconoceremos, etc.- que pertenece a Hod-. Porque antes de que uno enunciara todo lo loable de su amigo, todo ello se sostenía en sí mismo, y toda su riqueza se reproducía desde su raíz superior, y no había fuerza en los "jitsoním" (los "externos": las klipót o cáscaras que oscurecen y opacan; las fuerzas del dín, del lado izquierdo, que resisten el "shefa", el flujo dirigido de lo Alto hacia nosotros) para aferrarse a ello (y frenarlo). Pero cuando otro enuncia todo el Bien de él, despierta a los "jitsoním" que acuden a celarle y menguarlo, y ésto no admite otra enmienda que el proveer de defensa y escudo a las bendiciones. ¿De dónde sabemos ésto? De Moshéh, cual está escrito: "Y he aquí que sois hoy como las estrellas del firmamento abundando", y luego: "Hashém el E-lokím de vuestros padres Agregará sobre vosotros, tal cual vosotros mil veces y les Bendecirá cual les Ha dicho". Y son dos bendiciones: la primera, "agregará sobre vosotros, tal cual vosotros mil veces", y la segunda: "les Bendecirá cual les Ha dicho", que viene a "lehodót" (agradecer, reconocer, afirmar, y proyectar en sentido de multiplicar- de "hód", que es "reverberación") sobre ellos, bendiciones sobre las bendiciones; y se trata de dos instancias: en la primera, los Bendice, y en la segunda, Pone "hód" sobre las bendiciones -y explica el Rama"z que la palabra "leOdaAh" en el original arameo se explica como arrojar y echar sobre ellos brajót-.
Y si él cuenta las loas de su amigo, y no procede a bendecirle y poner "hód" (agradecer, reconocer y proyectar, apoyar) sobre las brajót, es atrapado primero en lo Alto (de donde el flujo de todo lo bueno proviene), o sea que el amigo resulta dañado por las palabras de quien contó sus loas, porque a través de evocar lo bueno de su amigo hizo que en lo Alto fueran evocadas sus faltas, y produjo que se impusiera sobre él el Mal Ojo, y despertó sobre él Diním (los rigores opresivos del lado izquierdo), y por consiguiente, es considerado como quien "envía Din sobre su amigo" y quien así hace recibe él el Dín aún antes que aquél de quien habló, cual se explica en el Tratado Baba Kama 93a ("dijo Rabí Itsják: Pobre del que grita, más aún que de aquél sobre el que ha gritado (...); y dijo también Rabí Itsják: Nunca sea liviana a tus ojos la maldición de un "hediót" -un hombre vulgar-"; etc.). Pero si lo bendice y agrega "hód" sobre sus bendiciones, entonces reúne la derecha y la izquierda sobre el otro y sobre sí para bien, y entonces él (el que bendice) es bendecido desde lo Alto en primera instancia (y el bendecido también, tras él).
Y la bendición debe ser llevada a cabo con Buen Ojo, o sea, que realmente desee que la riqueza de su amigo se multiplique, y con ello quitará de sobre su amigo el Mal Ojo de la Sitrá Ajrá (el "Otro Lado", del que provienen los Diním), y no con Mal Ojo, o sea: no debe bendecir al tiempo que en realidad siente pesar porque su amigo tiene más que él, porque eso producirá maldición, Hashém nos salve de ella (y como hemos explicado, la maldición no se cernirá únicamente sobre el amigo al que se bendice sino también, y en primera instancia, sobre quien está bendiciendo mal), y en todas estas ocasiones, tanto cuando relate las loas de su amigo como cuando, tras ello, lo bendiga, desea HaKadósh Barúj Hú que le bendiga desde el amor del corazón y con espíritu propicio al bien y deseoso del bien, y no "de la boca para fuera".
Y entonces, si cuando alguien bendice a su amigo, es voluntad de HaKadósh Barúj Hú que lo bendiga con Buen Ojo y con buen corazón, cuánto más quien bendice a HaKadósh Barúj Hú (quien pronuncia bendiciones, dentro o fuera de la plegaria) por supuesto que debe bendecir con Buen Ojo y con buen corazón y con amor del corazón; y es un gran principio: en todas las brajót que bendiga a Hashém, que no ponga su intención (el objeto de las brajót) en sí mismo sino en que resulten benditas las Grandes Luminarias (las fuentes en lo Alto de las que proviene todo lo bueno hacia este mundo), y por ello está escrito: Y amarás a Hashém tu E-lokím con todo tu corazón y con todo tu espíritu; ésto es: que Lo bendigas desde el amor del corazón y el espíritu colmado de buena voluntad.
publicado originalmente en nuestro Curso de Zohar en la Comunidad de Torah
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