Todo tiene su momento

CARTA ABIERTA AL PAPA, FRANCISCO I

14.03.13 | 06:02. Archivado en Acerca del autor

El día de la renuncia de Benedicto XVI le escribí una Carta Abierta que llegó a ser leída por mucha gente. Esa misma gente que, hoy, me ha dicho: “por favor, escríbele otra carta abierta a Francisco I”. Después de las hondas emociones de este día, en el que se han juntado tantos números “3” (aquí, en Guatemala, han sido aún más : el 13-3-13, a las 13 horas), aquí van mis mejores sentimientos para nuestro nuevo Papa.

CARTA ABIERTA AL PAPA, FRANCISCO I

Santidad!

Déjeme que le diga que me resulta extraño llamar a un Papa “Francisco”. Estábamos acostumbrados a otros nombres papales. Pero, por algo es usted el primero en la historia: El primero en llamarse Francisco, el primer papa latinoamericano, el primer jesuita, elegido Sucesor de Pedro…

Le escribo, Santidad, desde América Latina. Un día, va a hacer ya ocho años, me vine a acompañar y a ser acompañado por esta Iglesia latinoamericana, en uno de sus lugares más bellos: Guatemala. Por mi tierra de origen, La Mancha, algunos pensaron que hacía una “quijotada”. Pero le digo que no encontré aquí los fantasiosos molinos de viento para luchar contra ellos, como lo hiciera aquel mi ilustre paisano. Encontré a gentes cercanas, ansiosas de una vida distinta, esperanzadas en que “otro mundo es posible”, aunque no atinen a formular ni el cómo ni el cuándo esto sucederá. Me encontré inmerso en una, muchas veces, no expresada esperanza.

Una esperanza que, hoy, ha recibido un nombre, cuando un Jorge Mario se ha convertido en un Francisco primero. El nombre que usted ha elegido, Santidad, es todo un signo. Es verdad que, en su itinerario espiritual, lo han acompañado dos grandes Franciscos: Francisco Javier y Francisco de Borja. Pero, no sé por qué, pero todos pensamos que su mente se ha ido tras el Francisco de Asís. Quizás usted mismo algún día nos lo diga. O, también sin decirlo, podamos leer en sus palabras y gestos, en todo su estilo de vida, que su nombre no es un simple sonido, que tiene un sentido, que es programa y es camino. Su primera llamada a la fraternidad entre todos, tiene ya un sabor “franciscano”. Arranca de Cristo, que derribó los “muros” que aíslan y nos encierran. Pero, tuvo en Francisco un insigne pregonero. Tan total y tan fuerte que hermanó no sólo a los hombres; también lo creado lo acogió y lo acercó con una dulzura de hermano.

Desde hoy, el Continente de la Esperanza ha encontrado un asidero nuevo. Es usted, Santidad. El Espíritu ha cruzado finalmente el Océano. Y vino a posarse en estas tierras benditas que acogen a tantos creyentes en Cristo. Entre bromas, en su saludo, usted mismo decía que los cardenales habían ido a fijarse hasta el confín de la tierra. Pero nunca mejor hemos entendido nosotros que es el Espíritu el que donde quiere sopla. Es verdad, sin embargo, que esta vez ha soplado a su gusto. Como en la historia todos lo han sido, usted, Santidad, será el Papa de todos y para todos. Pero, también lo sabemos: la forja de nuestras personales historias echa raíces en nuestras tierras concretas. Y configura miradas al mundo, teñidas de experiencias muy cercanas. ¿Podrá su mirada enseñarnos a ver nuestro mundo y nuestra Iglesia, a sentir nuestra historia y a vivirla por todos desde los pobres masivos, desde las víctimas de la violencia? ¿Seremos todos capaces, a través de su mirada, de reparar en la injusticia invasiva, con deterioros tan grandes que borran la imagen misma de Dios en los rostros concretos de las mayorías empobrecidas en éste, su Continente de origen?

Como, hoy, han hecho muchos, también yo he procurado acercarme a alguno de sus escritos. Y ha caído en mis manos una hermosa homilía que usted pro-nunciaba en Buenos Aires en un Encuentro de Pastoral urbana, en el último septiembre ¡Cómo me ha ilusionado su idea del Dios cercano, del Dios que se aproxima, del Dios que se hace uno del pueblo… Y hablaba usted, Santidad, no de una cercanía metafísica, sino de una cercanía concreta, como la de Jesús, que usted mismo describía de una manera castiza: “Jesús estaba en la cosa”. Jesús, decía usted, no hizo proselitismo, acompañó. Usted sabe, Santidad, cuánto necesitamos que esa experiencia de Dios tome cuerpo en nuestra América Latina: “el Dios del encuentro y el Dios que pone al pueblo en el camino del encuentro”. Y afirmaba usted la necesidad que tenemos de una “cultura del encuentro que nos hace hermanos e hijos y no socios de una ONG o prosélitos de una multinacional”. Y terminaba usted exclamando: “¡Cercanía: ésa es la propuesta”! ¡Cómo me resonaba, hoy, esa propuesta, en la llamada a la fraternidad universal que nos hacía en su primer saludo como Francisco I!

Como buen transmisor de la fe, Su Santidad ha sabido enseñarnos, ya desde su primer encuentro, no sólo con las palabras, sino también con los gestos. Le digo de corazón: he sentido una profunda emoción cuando, antes de bendecirnos, ha pedido usted que fuera su ya pueblo universal el que pidiera, primero, al Señor, la bendición para usted. Que, siempre, Dios diga-bien de usted, Santidad y que, siempre, pueda decir-bien de nosotros. Que lo bendiga y que nos bendiga.

Viéndolo en el balcón de la Basílica, sencillo, emocionado, acogedor, cercano, orante… Guatemala se ha sentido bendecida. He podido percibir en los rostros de la gente un real asomo de esperanza ¡Claro que expresaban la alegría de que usted, Santidad, sea latinoamericano! Pero, créame que no se gozaban por una especie de malentendido orgullo. Más bien nos ha invadido a todos el gozo de la cordial cercanía. “Sabemos que el Papa es de todos y lo será para todos –me decían - , pero estamos muy contentos de que Dios haya escogido el regalo para todos de uno de nuestras tierras. En él, todos nos percibimos un poco más entregados al mundo”.

Santidad, sabemos que no le va a ser tan fácil. Pero, a imitación de Jesús, con sus propias palabras en aquella misma homilía, como arzobispo de Buenos Aires, le queremos recordar que “Jesús estaba en la cosa”. Hoy, mucha gente también me ha dicho: “yo le quisiera decir al Papa que jamás se sienta solo. Que todos rezamos por él”. Y pensaba yo en los Hechos de los Apóstoles, cuando Pedro habla de Jesús: “…la cosa empezó en Galilea”… y me decía: “Para Francisco I, la cosa ha comenzado en Roma” Hago mía la súplica final de aquella su homilía del último septiembre: “Que Dios nos conceda esta gracia de la cercanía, que nos salva de toda actitud empresarial, mundana, proselitista, clericalista… y nos aproxima al camino de Él: caminar con el santo pueblo fiel de Dios” De corazón: ¡Buen camino, Santidad!


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Miguel Barba 17.03.13 | 01:57

    La última vez que te ví, Pedro, fue en la sala de espera del médico de la seguridad social. El rato de espera nos dió para charlar un rato. Me hablaste de lo grande que es tu diócesis guatemalteca, y que para tanto trabajo tenías que estar en forma. Por eso aprovechabas tus esporádicas venidas a casa para arreglar algún problemilla médico, porque te necesitaban en plena forma. CUÁNTO EJEMPLO DE HUMILDAD Y ENTREGA NOS DAS. Seguro que tu ejemplo será simiente fructífera. Un abrazo.

  • Comentario por Francisco Quintana de GUATEMALA 16.03.13 | 17:19

    Gracias por ser nuestra voz P. Pedro y cuando DIOS le conceda hablar personalmente DIOS le ilumine para poder decirle en pocas palabras las necesidades y bendiciones de nuestra iglesia aquí en GUATEMALA que DIOS lo siga iluminando y utilizando para guiarnos en el camino de la salvación fraternalmente COMUNIDAD SENDEROS DE VIDA GUATEMALA.

  • Comentario por LUIS LOZANO GÓMEZ DEL PULGAR 16.03.13 | 02:41

    Pedro, que el Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor ... todos los días de tu vida y la Virgen Maria te guarde bajo su Manto.
    Es lo que deseo para alguien que es mi hermano en la fe y que entrega su vida por los demás... tu no hiciste como el joven rico en el evangelio... ojala y todos los que comentamos lleguemos a entender algún día lo que significa dejarlo todo y seguir a Jesus... y en nuestras palabras se vea nuestra vida... tu ya lo has hecho..
    Pedro te aseguro que estarás en nuestras oraciones y plegarias, un fuerte abrazo desde Ciudad Real

  • Comentario por Oto Càceres 15.03.13 | 17:21

    Pedro, distinguido amigo intelectual, gracias por el elogio de que soy ignorante, y en verdad no escribì para polemizar con nadie, sòlo quice expresar mis ideas ante un grupo de jesuitas que pretenden que la Iglesia haga lo que sus ideas "modernistas" y fuera de toda doctrina de la misma, convirtièndola en Su iglesia. Ruègole no menosprecie la inteligencia de otras personas porque la megalomanìa es dañina. La vanidad de vanidades no es recomendad por Nuestro Señor Jesucristo. No crea que usted y los de su especia son los privilegiados y escogidos por El Señor para pensar y decidir. Que Dios le brinde un poco de humildad.

  • Comentario por jose alamo 15.03.13 | 11:29


    Querido Pedro:

    Desde el año 1961 en que dejé de ser compañero tuyo de estudios, apenas había tenido noticias tuyas. Hoy me he reencontrado con tu carta a Francisco. Hermosa carta por la forma y sobre todo por su contenido. Me ha servido para rezar por nuestro Papa y también por ti. Un abrazo. Pepe

  • Comentario por Carmina 15.03.13 | 01:30

    Pedro. Interesante la carta como todo lo que escribes. Dios le de al nuevo Papa salud y acierto con el nuevo reto que tiene por delante. Un abrazo

  • Comentario por Pbro. Germán España, México 14.03.13 | 21:59

    Hermosa carta. Me uno a ella. Soñemos los sueños de Dios. Dios bendiga siempre al Papa Francisco.

  • Comentario por Sandalio Morales 14.03.13 | 19:59

    Querido Pedro: Desde ayer tarde,no he dejado de recordarte, y mira por dónde abro el ordenador, te busco y justo encuentro lo esperado. DIOS DE OIGA Y EL CLAMOR DE LOS POBRES COMIENCE A ESCUCHARSE EN ROMA. GRACIAS

  • Comentario por jujari 14.03.13 | 19:23

    Pedro: Estabamos esperando que nos dieras tu cronica....Despues de leerla pienso lomismo que pensé con la de la renuncia de Benedicto XVI ¡Que pena que no la lean ellos!

    Es un mensaje de esperanza para todos los catolicos, a los que piensan otra cosa no se lo tengas en cuenta.
    Un abrazo

  • Comentario por TOMÁS 14.03.13 | 18:41

    Gracias Pedro por tu carta a Francisco. Acertada como la dirigida a Benedicto XVI. ¡ojalá las leyeran!. Por cierto, el comentario de "Oto Caceres", creo que no te conoce lo más mínimo y me da la sensación de que no sabe casi nada de lo que Francisco ha sido y ha hecho antes de ser Papa. En fin la ignorancia que es muy atrevida. Un abrazo Pedro.

  • Comentario por Oto Càceres 14.03.13 | 16:58

    Puuuuura teologìa de la liberaciòn. Una visiòn sezgada y destorcinada de la realidad. Peeeeero la Iglesia no son sòlo ustedes y nuesto nuevo Papa, aunque sea jesuita, no darà caso ni oìdos a sus consignas. El Jesùs humanado que ustedes proponen no tiene cabida en la Iglesia que es su cuerpo y que Êl comprò con su sangre. Vuestras ideas y creencias podèis practicarlas en una secta si lo querèis.
    Acaso la teologìa de la liberaciòn no es caduca como lo es la visiòn marxista de la realidad?, acaso la historia de la humanidad no ha desterrado a ese adefesio llamado Karls Marx y cuyas ideas desfasadas han mezclado ustedes con el cristianismo dando como resultado una aberrante realidad del mundo?. Cristo es muchìiiiiiiiiisimo màs que todo eso. Pueden soñar con implantar su teologìa marxista con tintes cristianos, pero al igual que el homosexualismo, el aborto, la eutanasia, el celibato, la teologìa de la liberaciòn NO PASARÀN, NO PASARÀN, NO PASARÀN.

  • Comentario por María Teresa Heredia 14.03.13 | 14:23

    Me encanta la carta... Es todo un programa... Siento lo que he leído y creo que muchas y muchos de los que vivimos, gozamos y sufrimos en este hermoso y tan variado y plural continente estamos totalmente unidos y unidas a sus expresiones, a sus palabras... Gracias por publicarlas.

  • Comentario por José Antonio 14.03.13 | 14:09

    Dios ha visitado a su pueblo. ¡Bendito sea! Que la esperanza que Francisco I ha hecho renacer en los
    corazones de todos los creyentes, no decaiga y todos, desde nuestro sitio, seamos capaces de ser con-
    secuentes con lo que creemos.
    Que el Buen Dios, nos ayude y sepamos vivir esa cercanía de Dios.

  • Comentario por Pascual de sevilla 14.03.13 | 13:35

    Pasmao, estoy pasmao. Este hombre ha roto sencillamente los moldes; así, sencillamente, con palabras y con gestos. Este hoimbre no actua, no interpreta; este hombre cercano VIVE y nos va a hacer vivir y gozar de la vida. Yo nunca esperaba ser testigo de un milagro. Los cardenales son ya conscientes de lo que Dios ha hecho con ellos. ¡Benditos sean!

  • Comentario por Prudencio Çurbelo Santa Cruz 14.03.13 | 12:19

    Me gustó leer eta carta, por eso la hago extensiva a todos aquellos que la compartan.

Domingo, 15 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031