"Los EE UU van a iniciar muy próximamente vuelos para trasladar prisioneros talibanes y de Al Qaeda desde Afganistán hasta la base de Guantánamo, en Cuba", escribió Aguirre de Cárcer. "Estos vuelos se realizarán con aviones de largo alcance y, en consecuencia, sin escalas", proseguía.
"Sin embargo, en caso de que por razones no previstas fuera necesario realizar un aterrizaje de emergencia, el Gobierno de EE UU quisiera disponer de autorización del Gobierno español para utilizar algún aeropuerto de nuestro país".
"El Gobierno de EE UU", puntualizaba, "asegura que estas escalas serían por el tiempo mínimo imprescindible para poder trasladar otro avión al aeropuerto en cuestión para continuar vuelo y que, a estos efectos, dispondrían de aviones de reserva en la región preparados para desplazarse con carácter inmediato si fuera necesario. En todo momento, los EE UU se harían cargo de la seguridad de las personas transportadas".
La petición resultaba sorprendente por superflua. Nadie necesita una autorización previa para un aterrizaje de emergencia. Le amparan las reglas internacionales de aviación.
Lunes, 23 de noviembre
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
Antonio Gázquez
Vicente Torres
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
JUAN JULIO ALFAYA
Jesús Montesinos
Pedro Fernández Barbadillo