
(Jeff Jacoby).- Por si la recesión no hubiera sido lo bastante severa con aquellos cercanos a la base de la pirámide alimentaria económica, llegan malas noticias frescas. A partir del 24 de julio, el gobierno federal va a empezar a poner las cosas más difíciles a los empresarios que contratan obreros estadounidenses de baja o ninguna cualificación. Gracias a la ley poco atinada introducida en vigor con el apoyo bipartidista en el 2007, el precio de proporcionar un empleo de acceso al mercado laboral a aquellos particulares con pocas habilidades o escasa experiencia va a incrementarse más de un 10 por ciento. A aquellos que no puedan encontrar un puesto de trabajo que remunere la hora a 7,25 dólares no se les va a permitir trabajar.
Sábado, 2 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera