Tizas

La cínica política del calentamiento global y sus espantajos

25.06.08 | 18:43. Archivado en Globalización

(Mark W. Hendrickson).-"Política cínica" puede ser una redundancia, pero es difícil imaginar un asunto político más cínico que el calentamiento global. En su libro de 1992 Earth in the Balance, Al Gore instaba a "una transformación radical de la sociedad." Los izquierdistas, con su afición elitista por la ingeniería social, no necesitan ser convencidos.

El desafío de Gore era la verdad inconveniente de que, en una democracia, un presunto planificador central necesita poner a las masas de su parte también. Para hacer eso, utilizó una estrategia resumida en los comentarios de H.L. Mencken: "todo el objetivo de la política práctica es mantener alarmada a la población amenazándola con una serie incesante de espantajos, todos ellos imaginarios." El apocalíptico calentamiento global se convertía en el espantajo predilecto de Al Gore.

Gore necesitaba a la comunidad científica para respaldar sus afirmaciones y a los medios para evangelizar. Alistar la ayuda de los medios fue fácil (las fantasías apocalípticas son ganadores de audiencia seguros), pero subir al carro a los suficientes científicos fue más peliagudo. Cuando a comienzos de los años 90 Gore iniciaba su campaña del calentamiento global, una encuesta contemporánea de Gallup de científicos demostraba que apenas el 18% pensaba que hubiera evidencia alguna que apoyase la teoría de Gore. Hasta una encuesta realizada por Greenpeace concluía que apenas el 13% de los expertos en el clima estaba dispuesto a declarar "probable" el calentamiento global.

Sin darse por vencido, Gore afirmaba repetidamente que (literalmente) el 98% de los científicos convenían con él, y exhortaba a los periodistas a ignorar a los escépticos. Desde el mismo momento de partida, el culto del calentamiento global (como los demás movimientos anti liberales como el comunismo o el fascismo) tuvo que recurrir a la técnica de "grandes mentiras" para hacer parecer que la ciencia del calentamiento global estaba decidida.

Como senador, y después como vicepresidente, Gore utilizó su poder para canalizar dinero a aquellos que "tragaron" y para restar dinero a aquellos que pusieran en duda el calentamiento global. Los últimos descubrían que el dinero de las becas se esfumaba, que los ascensos les eran negados, y que incluso eran fulminados de sus puestos de trabajo. El colega de Gore y Senador por Colorado Timothy Wirth se convertía en el primer subsecretario de estado para asuntos globales en encargarse de promover la teoría del calentamiento global y los acuerdos internacionales para tratar el supuesto problema. Wirth era citado presumiendo de que podía hacer cambiar muchas opiniones con mil millones al año en fondos del Departamento de Estado. En la práctica, las estimaciones recientes afirman que se han gastado 50.000 millones de dólares en promover la teoría del calentamiento global (en su mayor parte por parte de gobiernos y organizaciones internacionales que utilizan fondos de los contribuyentes) y menos de mil millones de dólares para ponerlo en duda. Ventaja: calentamiento global.

Pág. 1 2


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Viernes, 24 de mayo

    BUSCAR

    Hemeroteca

    Mayo 2019
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
      12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031