(PD).- A punto de concluir su gira por EE UU, el Papa Benedicto XVI ha visitado hoy la zona cero en Nueva York, donde se desplomaron las Torres Gemelas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, y allí ha rezado para que la paz llegue a un “mundo violento”.
En el escenario del peor atentado terrorista ocurrido en territorio estadounidense, Benedicto XVI ha podido conocer de primera mano el testimonio de 24 personas, que representaban a las cerca de 3.000 víctimas del atentado, entre ellas familiares, supervivientes, policías, bomberos y miembros de la protección civil.
El Pontífice no ha dado ningún discurso, sólo se ha arrodillado y ha rezado en silencio. En su plegaria, Benedicto XVI ha pedido que la paz llegue “a nuestro mundo de violencia, al corazón de todos los hombres y mujeres y entre las naciones de la Tierra por la senda del amor, aquellos cuyas mentes y corazones están nublados por el odio”.
Durante el acto, Benedicto XVI ha encendido una vela por las víctimas y ha evocado a los que “murieron heroicamente” como los bomberos, policías, miembros de los servicios de emergencia y las autoridades del puerto. “Abrumados por la magnitud de esta tragedia, buscamos tu luz y tu guía, cuando nos enfrentamos con hechos tan terribles como éste”, ha dicho el Papa.
Nazismo y drogras
Benedicto XVI compareció ayer ante los jóvenes en el campus del Seminario de Saint Joseph, donde habló de su etapa en las juventudes hitlerianas. El Pontífice aseguró ante 30.000 jóvenes que el nazismo es “un monstruo”. “No necesitáis decirme que existen dificultades
...) los caminos que parecen dirigir a la felicidad pero en realidad sólo terminan en confusión y miedo”, dijo Benedicto XVI.
"Mis años como adolescente estuvieron marcados por un régimen siniestro que pensaba que tenía todas las respuestas; su influencia creció - influjo creció, filtrándose en las escuelas y en los organismos civiles, así como en la política e incluso en la religión- antes de que se reconociese por el monstruo que era. Desterró a Dios y así se convirtió en algo real y bueno", añadió.
"Tiempo de purificación"
Previamente, Benedicto XVI instó a la Iglesia estadounidense a comenzar un “tiempo de purificación” tras el escándalo de los abusos sexuales a menores por parte de algunos religiosos, en la homilía que pronunció en la misa en la catedral de San Patricio de Nueva York.
Durante la homilía dedicada a los representantes religiosos de la Costa Este de Estados Unidos, el Papa retomó el escándalo de los sacerdotes pederastas, que dijo han causado “tantos sufrimientos”. Benedicto XVI recordó que durante este viaje ya habló del “daño” que causó a los fieles, y especificó que en esta ocasión, quería expresar a los sacerdotes y religiosos su “cercanía espiritual” y ánimo para afrontar “los continuos desafíos surgidos por esta situación”.
El Pontífice, que centró su homilía en los desafíos de la Iglesia, pidió al clero estadounidense “un tiempo de purificación para cada uno y para cada Iglesia y comunidad religiosa, y también un periodo de sanción”. El Papa leyó su homilía en inglés, mientras que una de las lecturas fue en español, así como algunos de los cánticos que se oyeron durante la ceremonia.
Ayer la prensa estadounidense informó de que la Iglesia Católica se está planteando introducir cambios en las leyes canónicas que se aplican a los sacerdotes que cometen abusos sexuales con niños. El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal William Levada, mencionó esa posibilidad de reforma del código canónico durante un almuerzo celebrado en Nueva York con los editores de la revista Time, informa el diario The New York Times.
"Puentes de amistad"
Benedicto XVI visitó el viernes la sinagoga de East Park en Manhattan, en un gesto de deferencia ante la numerosa comunidad judía de Nueva York, a quien alentó a construir "puentes de amistad" con el resto de las religiones.
La visita a la sinagoga neoyorquina, se incluyó a última hora por el Vaticano como un "gesto de amistad" hacia los judíos, que precisamente este sábado comienzan la Pesaj (Pascua).
Durante su estancia en el templo, donde permaneció cerca de 20 minutos, el Pontífice intercambió algunas palabras con los representantes de la comunidad. El rabino jefe de la sinagoga, Arthur Schneier, de 78 años, de origen austríaco y superviviente del Holocausto, se mostró muy cariñoso con Benedicto XVI y aseguró que los judíos persiguen "un deseo sincero de reconciliación".
Benedicto XVI, recibido con cánticos, comenzó su discurso exclamando Shalom, el saludo judío para desear paz. "He venido aquí con gran alegría, pocas horas antes del comienzo de la celebración de vuestra Pesaj, para expresar mi respeto y afecto a la comunidad judía de Nueva York", explicó el Pontífice, que aseguró sentirse "conmovido" al recordar que "Jesús, siendo joven, escuchó las palabras de la Escritura y rezó en un lugar como éste".
Pió XII es un personaje muy controvertido.
Que era ultra conservador, nadie lo puede negar.
Pero de eso a desear el HOLOCAUSTO, es un asunto a discutir, pero no descartar, hasta que se haya probado, si se ha probado ya....
Entonces, tengamos PAZ.
Aun en el día de hoy, existe una xenofobia en algunos corazones atroz, para mi inexplicable, el vivir con un odio injustificable, sino es por bajeza, por pecados capitales que sin razón se dejan entrar en corazones inmaduros y pequeños para amar a todo lo que Dios ha hecho.
Me siento india, hindú, negra judía y cristiana como todos ,como yo y como tu!
Si!
Como judío que era, también celebro el Pesaj.
Recemos todos como deseo de mutua tolerancia y comprensión
Tengamos nuestra fe, sin perder lo principal:
El respeto a la libre voluntad de los demás.
A. E. Y.
SEVILLA
La Federación Católica de Padres de Alumnos (Fecapa) de Sevilla expresó ayer su «profundo malestar» por la decisión del Gobierno municipal de incluir en el listado de personajes franquistas al Papa Pío XII. El Ayuntamiento se propone cambiar el nomenclator de las calles de la ciudad a partir del citado listado.
La Fecapa reclama que en Sevilla siga existiendo una calle dedicada a la memoria del Pontífice quien, dice la federación, ordenó que se emitieran certificados falsos de bautismo a los judíos para que escaparan de la persecución nazi, entre otras medidas humanitarias. La Federación de padres apoyó la condena de Pío XII a los asesinatos de obispos, sacerdotes y religiosos durante «el periodo de legalidad republicana» e hizo un llamamiento a las autoridades municipales para que dejen «la justa memoria del Pontífice en el sitio que merece y tiene».
http://www.vatican.va/holy_father/pius_xii/homilies/documents/hf_p-xii_hom_19401124_scop...
Sábado, 17 de mayo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Delgado
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
ADIÓS AYER
Froilán de Lózar
Xoán Xulio Alfaya