(PD).-Nos vemos amenazados hoy por dos situaciones extremadamente peligrosas que deben ser tratadas con rapidez y resolución. La primera, demasiado avanzada ya, es que el gobierno parece calificar los ataques con misiles contra nuestros civiles como parte de una guerra en marcha -- y gestionable de alguna manera -- de agotamiento. Nuestros enemigos, por su parte, parecen acoger con satisfacción el “martirio” de 100 o más civiles y hombres armados cada semana con tal de promover sus objetivos propagandísticos.
En contraste, como plasma la masacre de Mercaz Harav, cada baja israelí supone un motivo de pena nacional. Una guerra de agotamiento en curso sería por tanto desastrosa. Con el tiempo socavaría nuestro vigor y desmoralizaría a la nación.
El segundo peligro es -explica Isi Leibler en su web- que estamos siendo coaccionados, o seducidos, para acceder a una tregua temporal con Hamas, permitiendo que la organización actualice su infraestructura balística, introduzca de contrabando armamento más avanzado, envíe a sus integrantes a entrenarse al extranjero, y reanude las hostilidades en el momento que le venga bien.
Pero mientras nos aproximamos rápidamente a una nueva fase de confrontación con los bárbaros a nuestras puertas, nuestro gobierno está reproduciendo la indecisión y la ausencia de planificación estratégica que caracterizaron a su fracasada gestión de la Segunda Guerra del Líbano.
Entonces, el Primer Ministro Ehud Olmert se complació en la ampulosidad Churchilliana. Hoy, más allá de promover el ilusorio "proceso de paz", parece reticente a tomar cualquier iniciativa de importancia y simplemente ejecuta las instrucciones de la Secretario de Estado Condolizza Rice. También parece haber concluido que - hasta la fecha - sacrificar las vidas y el bienestar de la ciudadanía israelí es preferible a enfrentarse a las bajas derivadas de una confrontación militar en toda regla.
Sábado, 30 de agosto
Antonio Javier Vicente Gil
Froilán de Lózar
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Doctor Shelanu
José Luis Palomera Ruiz