Escribe Jon Juaristi en ABC que haber transcurrido la legislatura sin que el BNG le arrancara una sola mención, "ni siquiera honorífica". Pero la necia e infame negativa de sus parlamentarios a la condena formal del Holocausto, exige, de su parte, algunas consideraciones más que las dedicadas al caso -espléndidas y atinadísimas- por Hermann Tertsch, el pasado jueves.
Es innegable que, como sostiene Hermann, el Bloque ha cruzado su Rubicón hacia la orilla de la vergüenza, donde acampa la chusma antisemita del presente.
Que esa categoría sea más numerosa de lo que cabría esperar seis décadas y media después del exterminio de los judíos de Europa no debería suponerles a los nacionalistas gallegos un consuelo, porque con su gesto han hundido y mancillado lo mucho de respetable que tenía el galleguismo histórico, arrastrándolo hacia el vertedero moral de la humanidad.
Las izquierdas nacionalistas parecen empeñadas en deslucir los escasos atisbos de limpieza y decencia que sobrevivían en las tradiciones de los nacionalismos clásicos.
En el vasco se dieron más prisa que en los otros, pero nadie quiere quedarse rezagado en esta competición estúpida, bajo el signo de Procusto, cuya meta es la nivelación entrópica de la memoria en la iniquidad del presente.
Hace unos días, en Gara, el improvisado historiador oficial de ANV -un tal Renobales (el ordenador protesta, como es lógico, y escribe Renovales)- sacaba de nuevo a pasear las sombras de los teóricos ancestros de lo que hoy no es más que un apéndice de ETA, enmascarado tras las siglas de un pequeño partido democrático y autonomista del período republicano.
Pero ni el erudito médico vergarés Justo Gárate, ni el periodista barojiano José Olivares ni el arquitecto Tomás Bilbao Hospitalet, figuras destacadas de la auténtica ANV, la del pasado lejano, tenían nada que ver con el nacionalismo mafioso y asesino de ETA, ni tampoco con el nacionalismo cutre y ventajista de Ibarreche.
Los tres formaron parte de lo mejor de la España peregrina y murieron en español y republicano (mi tío abuelo Tomás Bilbao, ministro de la República, soñando desde Méjico con estar «por San Isidro, en Madrid»).
El Bloque, por el contrario (y sin pretenderlo), ha suscitado con su chapuza parlamentaria la infortunada reminiscencia de quien fuera a la vez uno de los pilares intelectuales del primer nacionalismo gallego y uno de los más venenosos voceros del antisemitismo español del siglo XX: Vicente Risco.
Los nacionalismos de anteguerra, sin excepción -incluyendo, claro está, el nacionalismo español de la derecha-, evolucionaron en poco tiempo del antijudaísmo religioso de raíz cristiana al antisemitismo moderno, bajo la influencia del antisemitismo finisecular francés, difundido con rapidez por Europa durante los años del affaire Dreyfuss (y cuya huella se advierte claramente en los escritos de Sabino Arana Goiri), y por el efecto deletéreo de los Protocolos de los Sabios de Sión, la famosa falsificación de la policía secreta zarista que produjo una paranoia de masas en torno al mito de la conspiración judía internacional.
Los Protocolos proponían un antisemitismo de síntesis que arrastró a buena parte de las derechas católicas españolas, desarmándolas intelectualmente ante la ofensiva criminal del antisemitismo neopagano de los nazis.
En el año 1932, marcado por la bronca entre laicistas y católicos a propósito del artículo 26 de la nueva constitución republicana, se publicaron en España cinco ediciones de los Protocolos (dos, en Bilbao), y José Antonio Aguirre Lecube, futuro lendakari del Gobierno vasco y gran esperanza blanca, por entonces, de la coalición católica -«el O´Connell español» del canónigo Pildain- no tuvo empacho en suscribir sus tesis.
De esto hace ya muchos años, y el PNV se ha distanciado con prudencia de esa zona oscura de su pasado, aunque de vez en cuando le asome aquí o allá el pelo de la dehesa (por ejemplo, cuando el senador Anasagasti me moteja de «neojudío»). El BNG se ha empeñado en volver por do solía ir Risco.
O peor: porque los negacionistas actuales niegan, como su nombre indica, el hecho del Holocausto. El Bloque lo reconoce, pero le debe parecer bien. Qué asco.
con retraso, no he visto este comenatrio antes, me veo en la obligación de aclarar un par de puntos a alguien que en realidad no sé quién es porque no está clara la autoría del artículo
1/ yo no soy historiador improvisado ni oficial de nadie. Me dedico a la historia por afición y ANV me ha interesado como objero de estudio, uno más entre varios. ni soy afiliado ni me pagan por escribir de ellos ni me dan consigna alguna. que quede claro
2/ mi apellido es renobales, con b porque en euskera no existe la v. si su ordenar de altera, pues le da una aspirina
atentamente
Para mi está claro que los nazionanistas son claramente fachas, nazis y fascistas. Y en los últimos 4 años el psoe con zp va por la misma senda.
Luego se quieren disfrazar de progresistas y rematan la jugada (que diría el ínclito ministro que padecemos tan ijustamente).
El planteamiento es tan burdo cómo idiota; igual que sus gestores: TODO LO QUE ESTA CONTRA USA, ES BUENO.
No hay otra idea filosófica, política, comercial... así de simple.
El avanzado de esta idea: zp.
El mismo que el otro día calificaba a pepiño como el mejor secretario del psoe de la democracia. (Bien dicho: en tiempos de Francos, el psoe era desconocido en España; hatajo de ratas cobardes).
Al final se encuentran el hambre y las ganas de comer: el psoe y los nazis nazionanistas.
Son cómo una ola de agua fétida; luego se pasan los efectos igual que vinieron.
España es un país profundamente judeofóbico, no hace falta estar en Galicia, también en Andalucía se realizan actos antisemitas con mucha frecuencia. Sin ir más lejos, la semana pasada colocaron en la plaza del ayuntamiento de Linares (Jaén) varios carteles en apoyo de homosexuales, inmigrantes y recuerdo del Holocausto Éste último cartel apareció arrancado y destrozado en dos días, dejando el resto intactos. Y lo destrozaron jóvenes de izquierdas linarenses. Hasata ahora, nadie ha tenido el valor de reponerlo.
Martes, 10 de noviembre
Carlos Corral
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
JUAN JULIO ALFAYA
José Luis Palomera Ruiz
Juan Fernandez Krohn
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales