
Fue un día muy gris y muy triste. Frío, como corresponde al otoño tardío de estepa castellana que es Valdemoro. Después de haber velado su cadáver la tarde y noche anterior en la capilla ardiente, que fue instalada en el Salón de Actos, llegó la hora del funeral.
Los turnos de escolta del féretro fueron establecidos desde que llegó. Siempre, cada 15 minutos: Un componente del Gao, un Policía Nacional, otro de la Jefatura de Información y un Polilla de mi Compañía. Fueron una horas llenas de pena, de inmensa pena, donde nadie era capaz de encontrar consuelo.
Una de las innumerables coronas que acompañaban al féretro era de mi Compañía.
Los Polillas habían hecho entre ellos, sin que nadie les dijese nada, una colecta y habían recaudado 139 euros que se habían gastado en una sencilla corona que significaba su homenaje a quien entregó lo más valioso que poseía, su propia vida, por España, tal y como había jurado en nuestro Patio apenas tres años antes.
A las 9,30 reuní a los 125 alumnos de mi Compañía en la "Planilla". (Aclarar que en este Curso, que acaba en febrero, no tenemos más que una Compañía de Polillas). Les insuflé ánimos (¡¡yo, qué no tenía consuelo!!).
Todos nos juramentamos que el acto, por lo que respecta a nosotros iba a salir impecable.
A las 11,00 formación en el Patio del Corralillo.
Y a las 11,30, la entrada en el Patio de Armas. Ya estaba lleno.
Había incontables micrófonos, cámaras de TV, Unidades móviles y periodistas La Compañía de Honores, con Escuadra, Banda y Música estaba formada por Secciones..
Y alas 11,40 hizo su entrada en el Patio, a los acordes del Himno Nacional y con las armas presentadas...
Ella, nuestra Bandera, portada por el Teniente Molina, que ocupó su puesto en formación en el lugar que le concede el Reglamento de Actos y Honores Militares: A la derecha del Capitán.
Era Ella, la misma que el Polilla Fernando Trapero había jurado el día 27 de noviembre de 2004 como componente de la 87ª Promoción del Colegio. Yo tuve que dar las voces reglamentarias: "¡¡¡A la Bandera, presenten armas!!! - ¡¡¡ Guardias Civiles, Viva España!!!.
Constaté que no sólo contestaron desgarradoramente mis Alumnos.
Mi Compañía, el reglado ¡Viva! . Más, mucho más de "medio patio" gritó con nosotros, un VIVA que salía del alma, del corazón, de las conciencias.
A las 12,00 en punto ordeno al Cornetín que toque "Atención General yfirmes".
Entraban en el Patio SS.MM los Reyes, acompañados de los Príncipes de Asturias.
No hubo Honores Militares porque el verdadero protagonista del día era Fernando Trapero Blázquez. Cuando la Familia Real dio el pésame a los afligidos padres y ocuparon su lugar reservado, al lado del Evangelio, el Cornetín toca "de frente, paso lento".
Y aparece el féretro portado a hombros de sus compañeros de Promoción. La Banda de Música interpreta la Marcha Fúnebre de Chopin. Y el Patio era un puro sollozo que encogía el alma. El día se volvía más triste y más gris, por momentos.
Era el primer día verdaderamente invernal de este otoño casi atípico en Valdemoro. No hubo sol y por tanto tampoco excepciones para pasar más o menos frío según la ubicación de cada uno en el Patio. Todos iguales.
La Santa Misa se desarrolla casi en un suspiro. La homilía del Vicario General Castrense fue preciosa. La entrega de medallas por parte del Rey fue impresionante.
Pero más impresionante fue la entrega de esas mismas medallas, del sombrero y de la bandera a esos padres atribulados por parte del Jefe de Información.
Los momentos álgidos de la ceremonia se iban acercando casi sin respiro.
No me preguntéis de dónde me salió la voz de ¡¡¡"Guiones y Banderines de la Guardia Civil, rindan homenaje a los que dieron su vida por España"!!! previo a La Muerte No Es El Final.
Me salió del fondo del alma, saqué fuerzas de donde no tenía, porque me iba derrumbando, me sentía tan triste que no paraba de reñir en mi interior con Dios ¿Porqué Señor, porqué?
¡¡Les quedaba a los dos TODA la vida por vivir!!
Regresa la Banderín de mi Compañía del monolito y me dice entre dientes: "No puedo más mi Capitán, no"
Y yo le digo de la misma forma ¿Cómo crees que estoy yo?. Aguanta niña. El Teniente Abanderado me dice: "Estoy llorando paisano" (Ambos somos de Albacete) y le contesto: "A mí no me quedan lágrimas".
Y eso creía yo, porque cuando empezamos a cantar el Himno del Cuerpo ya no puedo más y me derrumbo. No físicamente, que los viejos Polillas estamos hechos de una madera creo que especial., no. Me derrumbo emocionalmente.
Y las lágrimas me afloran por los ojos, me resbalan por las mejillas. Estoy al límite, ésto es demasiado. Y llega el momento más difícil, yo me lo temía e incluso lo había pronosticado.
Cuando los Polillas cogen el féretro, me vuelvo y le ordeno al Cornetín: "Toca presenten y entrada al Himno Nacional" y me contesta una voz de 20 años, humilde y sana... que apenas puede contener un profundo sollozo que le sale del alma: "Si puedo mi Capitán, si puedo..."
Y le contesto, todo ello en voz muy tenue porque estamos en formación: "Tienes que poder Polilla, él se lo merece". Suena el Cornetín como si lo tocase el mismo Arcángel San Gabriel. Suena la Marcha Real y entonces, un escalofrío, que nada tenía que ver con la gélida temperatura ambiental, nos sacude a todos cuantos llenamos el Patio.
El Comandante Director Músico se pone enfrente de la formación para dirigir la Banda que comienza con los acordes del "Adiós Polilla" mientras sus compañeros de Promoción, escoltados por la Escuadra de Tapones (ya sabéis, tapones en nuestro argot, Gran Galaoficialmente).
Ni memoria ni persona recuerda momento más triste y emotivo. Ya nadie disimulaba ni falta que hacía. "Adiós Polilla, ya delColegio te vas..." Impresionante.´Y cuando creíamos que ya no nos quedabanmás lágrimas, que nos habíamos quedado secos, resulta que no, que nuestra capacidad de generarlas estaba siendo puesta a prueba.
Miro a mi izquierday veo a mi Banderín inconsolable, a mi Cornetín, detrás llorando como una magdalena y cuando miro a mi izquierda veo que el Teniente Abanderado, mibuen Molina, estaba igual o peor que yo.
Mientras canto con el alma. comotodos los Polillas que estábamos en el Patio, me fijo en que el Comandante Director Músico, al mismo tiempo que dirigía a la Banda tampoco podía contener sus lágrimas.
Creo que todos mirábamos, de forma alternativa, elféretro y el cielo. Porque el consuelo que debía de venir del Cielo ¡¿Dedónde si no?¡ tardaba en llegar. "Adiós Polilla", el impagable regalo queel Maestro Grau hiciera al Colegio hace más de 25 años sonaba más que acanto, a oración. "Adiós Polilla, no dejes de recordar que España entera puso en ti su confiar...".
Adiós Polilla..." , nunca una canción que nació con vocación de marcha tuvo mayor significado emocional en una despedida,un adiós como este para el que no fue compuesta. Son las paradojas de la vida, las cosas no son a veces como nos parecen o como deseamos.
Adiós Fernando, descansa en paz y que los que han cometido este crimen tan horrendo y el de tu compañero Raúl no tengan nunca ni el descanso ni elperdón. Ni ellos ni quienes les alientan, les ayudan, les "comprenden", olos justifican y están dispuestos a pactar con ellos otra cosa distintaque no sea cuándo y dónde entregan las armas para someterse al imperio dela Ley.
Dios mío danos consuelo, que ya no podemos más. Que es una prueba demasiado grande, que ya son 207 muertos los que nos han hecho estos canallas en casi 40 años... que esto es una prueba demasiado grande.
Entonces el relator me saca de mi aturdimiento cuando dice "La Compañía deHonores se retira del Patio". Mando derecha y de frente. No suena marchaalguna, tan sólo los tambores. Nadie estaba para fiestas. Nos vamos a lapuerta de la Escuela de Especialización.
Allí, en la intimidad, despedimosa la Bandera que ha estado tan triste como nosotros, porque "uno de losnuestros", había cumplido lo que le juró no ha mucho en el Patio:
"Entregar, si preciso fuera, hasta la última gota de su sangre en defensade la Patria". Inmediatamente, una de las tres Secciones de la Compañía se embarca en el microbús rumbo a El Tiemblo para asistir al sepelio de Fernando.
Allí, en el Cementerio, hermanados todos los Polillas de cualquier edad y condición, por expreso deseo del padre, vuelven a cantarmás con el corazón que con la voz, que la mayoría ya tenían rota. "AdiósPolilla..." Y cuentan los que asistieron, que allí estaba el pueblo enteroy que nadie tenía consuelo.
Que Dios te bendiga Fernando, Polilla, discípulo, amigo... Y anosotros que nos de fuerzas para seguir en esta lucha en la que tantasveces nos sentimos tan solos. Que tu memoria, la de tu compañero, nuestrocompañero Raúl Centeno y la de los demás Guardias Civiles que han sidovíctimas de tanta maldad a lo largo de tantos años, pervivan entrenosotros por siempre.
Creo que desde que enterré a mi padre, allá en 1970, cuando apenas me faltaban tres meses para salir del Colegio, nunca había vivido una mañana tan triste y tan desconsoladora.
.Mi Capitán
Yo no soy Guardia Civil, pero siento como tal el asesinato de tanto Español, que "SOLO" cumple con el juramento que presto, no creo que se pueda consolar a tantas familias a las cuales le han asesinado a sus Hijos, Maridos, Hermanos, Padres, Amigos etc.,
Los ASESINOS de ETA,(pongo Asesinos, por no poner otros adjetivos que me vienen a la cabeza), a los cuales los sustenta el pueblo vasco, no nos engañemos, muchos de sus políticos y también algún país de Europa, solo se les puede derrotar con la excelente
Acción de los Cuerpos de Seguridad del Estado y con un país Unido y con el firme propósito de finiquitar a tanta calaña asesina.
Como le indique Mi Capitán yo no tengo el Honor de vestir tan Laureado Uniforme, pero me siento muy próximo a ustedes.
No me extraña que Su Abanderado, Su Guión, Vds mismo y cuantos participaron en el Acto Fúnebre no pudieran contener las lagrimas a mi me paso igual y creo que a muchos Españoles las lagrimas les aso...
Mi Capitán:
Yo me desplace voluntariamente con una Coompañia desde Baeza hasta Madrid para formar en el patio de la Dirección General en el funeral del Compañero Raúl, y su post me ha hecho recordar todo lo que hemos sentido los que estabamos alli aquel dia, en un patio tan chiquitito, que usted conocera, con La Muerte No es el Final y el Himno del Cuerpo sonando como si de un millón de personas se tratase. Emotivo, pero se pasa fatal, se hace un nudo en el estomago enorme y las lagrimas son incontenibles. Lamentablemente en este pais queda mucha gente sin ningun sentimiento ni escrupulo, pero tarde o temprano pagarán por todo lo que le han hecho a este País, y que tengan siempre algo presente... LA GUARDIA CIVIL MUERE, PERO NO SE RINDE!
VIVA ESPAÑA!
VIVA EL REY!
VIVA LA GUARDIA CIVL!
Viva honrada la Guardia Civil
Mi Capitán,
En tiempos tuve el honor de pertenecer a las Fuerzas Armadas. donde serví largos años.
Mi más sentido pésame, con el corazón compungido, a las familias de los desaparecidos y a un Cuerpo tan entrañable y querido como la Guardia Civil.
No dude ud. que somos muchos los españoles que compartimos su dolor.
Y tampoco dude, de que esos asesinos sin humanidad alguna, pagarán, tarde o temprano, muy caros sus crímenes.
¡¡¡ Viva España !!!
Lunes, 9 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
JUAN JULIO ALFAYA
Vilagarcía na Rede
Avelino Vallina
Jesús Montesinos
Manuel Molares do Val
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rafa Esteve-Casanova