
Cuenta Luis de Vega, quien además de extraordinario fotógrafo es corresponsal de ABC, que l huracán del consumismo navideño no perdona ni al cortijo de Alá. Se refiere a Marruecos, donde ya están a punto de desenfundar papanoeles hinchables, guirnaldas, lucecitas y hasta pesebres con el Niño Jesús: "Todo ello en un país donde te enchironan por difundir el cristianismo. Pero la pela es la pela".
Cuenta Luis en su blog, titulado la Frontera Débil, que el lanzamiento de este siniestro trenecito eléctrico en el que George Bush persigue desde su tanque a Bin Laden, cruzado de brazos y en patinete, tiene tanto éxito que una vez más –ya triunfó el año pasado- promete ser la estrella –¿de Oriente?- de los vendedores callejeros en la medina de Rabat.
El juego, para más recochineo, ha sido bautizado con el nombre de 911 y no porque el carro de combate lleve motor Porsche ni porque los beneficios de las ventas vayan a estar destinados a las víctimas de aquellos atentados terroristas.
¿Que dónde está hecho? Efectivamente. En China. Pero aquí en Marruecos se venden como pinchitos –poner rosquillas en España-. Cincuenta dirhams –menos de cinco euros de nada- y a la buchaca.
Miércoles, 25 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Jorge Moragas
Juan Fernandez Krohn
Rufino Soriano Tena
Angel Escuredo
Vilagarcía na Rede
Francisco Rubiales
JUAN JULIO ALFAYA
Vicente A. C. M.
Vicente Torres