Tierra liberada

Mindfulness improvisado

07.09.18 | 14:04. Archivado en Autor

Siquiera de vez en cuando, dejarse fluir, disfrutar del no hacer, relajarse y acomodarse en el instante. Siquiera en el corazón del estío, rebelarse ante el agobio. Mi madre me ha liberado de la esclavitud de la actividad constante, de la filosofía, en cierta medida también subyugante, del continuo hacer algo. La estoy cuidando, aquí junto al mar, en este verano que lanza sus últimos potentes rayos. Cuando el sol embadurno su piel tostada y arrugada; cuando las olas, le sujeto; cuando nada, le socorro... A sus ochenta y muchos años me sigue dando lecciones…

Ralentizar la vida en su compañía me ha hecho mucho bien. Ella me ha liberado del apremio, me ha enseñado por necesidad lo que los maestros espirituales no han conseguido: clavarme en el aquí y ahora, vivir despacio, muy despacio, poniendo conciencia a cada acto. Cuando se cansa, me enseña a disfrutar de la respiración y la paz en el banco más cercano. Cuando el collar complicado me armo de paciencia hasta acabar éste en su cuello aún presumido...

Avanzamos sin prisa alguna por una ciudad colmada estos días de reclamos. Vivimos sin reloj, ni calendario. Le enebro las agujas para unos remiendos que nunca se acaban. Cuando compra, le cuento las monedas. Escogemos juntos la fruta y la verdura en el mercado desbordado. Cocino con desacostumbrada atención, elegimos películas que, además de entretener, hacen bien al alma… También discutimos de vez en cuando, pero me deja rendido y batido en retirada en cuanto me suelta el proyectil de insuperable calibre que reza “obedecer es amar”. Asumir y no perseguir su Aghata Christie y retahíla de policíacas, su colorida colección de diarias pastillas…, me ha dado a la postre mucha paz. Su vida definitivamente no es para vivirla como yo quiero. Además no protesta al desaparecer el filete del plato y el chorizo del potaje.

Vengo del regalo de un rato en la playa, de perdonarme del “pecado” de no hacer algo. Comienzo a disfrutar de este ritmo pausado. Junto a ella me he dado cuenta de esa severa disciplina autoimpuesta de estar permanentemente haciendo algo. Sístole y diástole, montaña y mar, trabajo y descanso...; los paréntesis son necesarios, imprescindibles mientras que no se alarguen más de lo debido…
Su asistenta ha tomado vacaciones. Definitivamente viene bien esta cura de "mindfulness", esta cura de madre.


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Domingo, 23 de septiembre

    BUSCAR

    Editado por

    Síguenos

    Categorías

    Hemeroteca

    Septiembre 2018
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
         12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930