Ni siquiera las noticias de televisión. Callo también los tiros bárbaros de París. Silencio en estado puro, sólo brisa, sólo tímidos pasos por senderos de a ninguna parte, sólo ecos, silencio cargado de cercanos latidos. Los taxistas de Kolkata tocan sus estruendosos claxones por los encinares de Artaza… Saboreo la distancia, saboreo el ruido lejano. Busco la enseñanza perdida a saber en qué instante de ese agreste asfalto. No sé si lograré caminar de nuevo las calles de esa ciudad de infierno, no sé si seremos capaces de llamar a la puerta de sus hogares de acogida y orfanatos con nariz de payaso…, pero hoy necesito beber silencio a mares, a lagos y pedir mucho, pedir a cada instante, a cada paso por quienes no pisarán bosques, ni palparán sus silencios…
Jueves, 16 de febrero
Koldo Aldai
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital