Breves notas sobre la celebración de la V Edición del Foro Espiritual de Estella.
Allí donde fue, rasgó con fe y fuerza las cuerdas de su guitarra: “En la diversidad se encuentra la unidad. Todo somos uno…” Rocío nos lo contó y cantó en el Instituto y en el verde de los Llanos, al calor de la sala Saludarte y desde el altar de las Recoletas. A fuerza de dulzura, de garganta celeste, de susurro femenino…, ese vital contenido, esa bella melodía que la cantautora andaluza compuso para el Foro, acabó penetrando en nuestro más profundo ser, pasó a ser algo nuestra. Quizás al final nos lo acabamos de creer, sino ¿de dónde esos cientos de miradas encendidas y almas rebosante?
Breves notas sobre la celebración de la V Edición del Foro Espiritual de Estella.
Allí donde fue, rasgó con fe y fuerza las cuerdas de su guitarra: “En la diversidad se encuentra la unidad. Todo somos uno…” Rocío nos lo contó y cantó en el Instituto y en el verde de los Llanos, al calor de la sala Saludarte y desde el altar de las Recoletas. A fuerza de dulzura, de garganta celeste, de susurro femenino…, ese vital contenido, esa bella melodía que la cantautora andaluza compuso para el Foro, acabó penetrando en nuestro más profundo ser, pasó a ser algo nuestra. Quizás al final nos lo acabamos de creer, sino ¿de dónde esos cientos de miradas encendidas y almas rebosante?
Breves notas sobre la celebración de la V Edición del Foro Espiritual de Estella.
Allí donde fue, rasgó con fe y fuerza las cuerdas de su guitarra: “En la diversidad se encuentra la unidad. Todo somos uno…” Rocío nos lo contó y cantó en el Instituto y en el verde de los Llanos, al calor de la sala Saludarte y desde el altar de las Recoletas. A fuerza de dulzura, de garganta celeste, de susurro femenino…, ese vital contenido, esa bella melodía que la cantautora andaluza compuso para el Foro, acabó penetrando en nuestro más profundo ser, pasó a ser algo nuestra. Quizás al final nos lo acabamos de creer, sino ¿de dónde esos cientos de miradas encendidas y almas rebosante?
Mal que nos pueda o no pesar, los políticos que vuelan en helicóptero para acudir a sus sesiones de trabajo, evitando la protesta en la calle, han sido elegidos por el pueblo. ¿Procede combatir esta democracia por insuficiente e imperfecta que se manifieste? ¿No habrá, si es caso, que gestar otra? Donde comienza el acorralamiento y el zarandeo se difumina también la nobleza de un empeño.
Sí, es importante la clase de religión en las escuelas y colegios, tal como apuntaba el obispo de Gipuzkoa en una reciente y sonada conferencia en la que defendía la asignatura frente al “laicismo anticristiano”, y su “estrategia de acoso y derribo muy agresiva". De aquella manera comulgo con Monseñor Munilla, en cierta forma me uno a su “cruzada”.
Sí, es importante la clase de religión en las escuelas y colegios, tal como apuntaba el obispo de Gipuzkoa en una reciente y sonada conferencia en la que defendía la asignatura frente al “laicismo anticristiano”, y su “estrategia de acoso y derribo muy agresiva". De aquella manera comulgo con Monseñor Munilla, en cierta forma me uno a su “cruzada”.
Las verdaderas trasformaciones no tienen ventana a los telediarios, no se anuncian en las noticias de las nueve. Los auténticos progresos van más por dentro, son más sigilosos, más imperceptibles a las pupilas de afuera. No conviene preocuparse en exceso por unos resultados electorales. No debería afectarnos el gran avance de las fuerzas conservadoras en las elecciones pasadas, tampoco su próxima toma de la Moncloa en los escrutinios generales de Marzo.
Acampemos sin rabia, sin ira, sin odio…, con cartabón y lápices de colores, con alternativas, con proyectos…, conscientes de la fuerza de las voluntades y los corazones y unidos, conscientes del poder enorme que proporciona la Red para gestar amplias alianzas, para extender la asonada. Acampemos no tanto con la idea de tumbar y destruir, sino de esbozar y apuntalar la otra realidad posible.
Nunca celebrar un aliento apagado, nunca alegría por la muerte infringida a un ser humano, ya haya tumbado grandes torres llenas de gente, ya haya sembrado terror por la faz de la tierra entera. Nunca gozo al segar una vida, ya sea el origen de muchas tragedias. Triste euforia la que se ha desatado en las ciudades de los EEUU. Si en verdad hay extremos en los que es necesario acabar con un ser humano para salvaguardar a otros muchos, ello no debiera jamás dar pábulo al júbilo.
Nunca celebrar un aliento apagado, nunca alegría por la muerte infringida a un ser humano, ya haya tumbado grandes torres llenas de gente, ya haya sembrado terror por la faz de la tierra entera. Nunca gozo al segar una vida, ya sea el origen de muchas tragedias. Triste euforia la que se ha desatado en las ciudades de los EEUU. Si en verdad hay extremos en los que es necesario acabar con un ser humano para salvaguardar a otros muchos, ello no debiera jamás dar pábulo al júbilo.
En medio del tedioso panorama político español, de la inacabable espiral de confrontación verbal auspiciada por las formaciones de un signo y otro, a veces nos podemos ver también sorprendidos por imágenes y noticias cargadas de futuro. Hace ahora tres años que una mujer, Carme Chacón, al tomar el cargo de ministra de Defensa pasaba revista a las tropas con una criatura en su vientre. Desde el encogido edén de esa entraña bendita, un ser aún en ciernes y su madre hacían historia como pocos.
No acierto a comprender este afán de “derrota” por el que miles de personas se manifestaban en Madrid. El estruendo ha callado y hace ya casi dos años que ETA no ha atentado mortalmente. Quizás porque no me alcanzó una cruel metralla, porque una feroz onda expansiva no desbarató mis días, cuesta comprender ese empeño de las víctimas. Desde el mayor respecto, creo que esos pasos multitudinarios no contribuyen a inaugurar futuro. La absoluta desaparición de ETA representa una de las mejores noticias que podamos esperar. Supone la culminación de un largo y firme esfuerzo colectivo. Supone la definitiva inauguración de una nueva era en la que nadie pretenda jamás volver a imponer sus postulados por medio de la coacción y la violencia. Algo de esa gran noticia ya se ha hecho realidad, pues, pese a los vaticinios agoreros, las posibilidades de que ETA, como tal, vaya a atentar son ya muy reducidas.
Lunes, 13 de febrero
Koldo Aldai
Francisco Baena Calvo
Alfonso Saborido Salado
Pedro Tarquis
Angel Moreno
Juan Jáuregui Castelo
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
José Mª Castillo
Sor Gemma Morató
Julián Moreno Mestre