Teología sin censura

Cómo apoyar al Papa Francisco

25.11.17 | 02:15. Archivado en Francisco

Mis propuestas para resolver la confrontación que estamos viviendo en la Iglesia

José M. Castillo

Constatamos

1. Es un hecho que el papa Francisco es un personaje controvertido: produce y encuentra, al mismo tiempo, “acogida” y “rechazo”. Acogida que proviene de grandes sectores del “pueblo pobre y humilde”. Y rechazo que viene, en gran medida, de los “representantes del poder”, los gestores del sistema (económico político y los poderes que sustentan y sostienen el mencionado sistema). Por tanto y al mismo tiempo, el papa Francisco es visto (según parece) como “solución” para los indigentes y “amenaza” para los poderosos.

Si, efectivamente, lo dicho presenta adecuadamente lo que en realidad estamos viviendo, nos encontramos ante un conflicto (el que vive el papa y se vive en la Iglesia) que nos trae a la memoria el “recuerdo peligroso” de lo que fue el gran conflicto que vivió Jesús: acogido por el sufrimiento del pueblo sencillo y odiado (también temido) por la ambición de quienes detentaban el poder. Esto es lo que se produjo en la vida de Jesús. Y esto es lo que estamos viviendo en este momento en la Iglesia.

2. Los medios de comunicación, que “informan” y, al informar, inevitablemente “interpretan” a este personaje, que es el papa actual, un hombre tan discutido, hacen su “interpretación” del Papa, no desde las carencias de quienes lo aceptan, sino desde los intereses de quienes lo rechazan. Incluidos, como protagonistas de este rechazo, no pocos clérigos de todos los niveles, y numerosos laicos con frecuencia vinculados a grupos integristas y conservadores. Y no olvidemos que el “desde dónde” se ve la realidad, es el factor que con más fuerza determina y condiciona “cómo se ve la realidad”. No se ve la vida igual desde un palacio del centro que desde una chabola de la periferia. Ocurre, por tanto, que demasiadas veces no nos damos cuenta de lo que realmente está sucediendo. En todo caso, parece que se puede afirmar que este doble fenómeno (aceptación y rechazo del Papa) está sucediendo más de lo que seguramente sospechamos.

3. No olvidemos que el peligro de desfigurar o deformar la imagen del Papa (y su mensaje) equivale a deformar o desfigurar la realidad de la Iglesia y del Vaticano, como centro del gobierno de la Iglesia. Y desfigurar también la razón de ser del Vaticano como Estado.

4. Pero, sin duda alguna, lo más serio y preocupante, que ha puesto en evidencia el actual papado, es la contradicción en que vive la Iglesia. Se trata de la contradicción que estamos dejando patente quienes no nos cansamos de insistir en la comunión con el Papa y en la obediencia, que le debemos, pero, a la hora de la verdad, comulgamos con el Papa y le obedecemos mientras el papa piensa, habla y actúa como a nosotros nos gusta o nos parece mejor. Es un hecho que la mayor oposición al papa Francisco tiene su origen en sectores del clero – empezando por algunos cardenales – que no están de acuerdo con su forma de pensar, de vivir y de gobernar.

5. Por lo demás, cuando hablamos del papado y la gestión de los asuntos más serios de la Iglesia, es importante tener presente que estamos hablando de un sistema de gobierno, para la necesaria gestión de la Iglesia, que no está debidamente actualizado, en no pocos aspectos de notable influjo. El simple y preocupante hecho de que la Iglesia – como institución religiosa y como Estado – no pueda suscribir (a estas alturas) el “Pacto internacional sobre Derechos Civiles y Políticos”, así como el “Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales” (ambos, firmados en Naciones Unidas en 1966, como puesta en práctica de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, de 10. XII, 1948), es un indicador patente de que esta Iglesia nuestra sigue siendo una institución anticuada y anquilosada en asuntos de una enorme actualidad e importancia. Desplazar y aplicar los derechos de una institución religiosa a los derechos de una institución política desemboca inevitablemente en una situación de ambigüedad, que se traduce en fuente de incesantes malentendidos y contradicciones.

Pedimos

1. El debido replanteamiento y actualización de los dicasterios y Congregaciones de la Santa Sede, que fueron pensados y organizados para otra Iglesia de otros tiempos, en los que los problemas y necesidades de la Iglesia eran situaciones y realidades muy distintas de las situaciones y necesidades que la Iglesia tiene en este momento.

2. Ante todo, debería quedar muy claro que en la Iglesia no exista, ni la gente vea en ella, nada que esté en contra del Evangelio. Hay que decir, con toda claridad y fuerza que la Iglesia no tiene ni autoridad ni poder para hacer nada que esté en contra del Evangelio. Teniendo muy en cuenta que este criterio tendría que aplicarse, ante todo, a las cosas y asuntos más patentes y visibles en la Iglesia. Los representantes de la Iglesia no deben, no pueden, distinguirse por sus privilegios, ostentación, dignidades, todo cuanto representa una diferencia o superioridad sobre los últimos y los más desamparados, se tendría que desterrar. Esto tendría que ser lo más urgente en la Iglesia ahora mismo.

3. Pedimos al Papa que informe a la Iglesia sobre las verdades que el Magisterio de la iglesia ha propuesto – y sigue exigiendo que se acepten – como “verdades de fe divina y católica” (Constitución dogmática “Dei Filius” [Conc. Vaticano I, cap. III): “Deben creerse con fe divina y católica todas aquellas cosas que se contienen en la palabra de Dios escrita o tradicional, y son propuestas por la Iglesia para ser creídas como divinamente reveladas, ora por solemne juicio, ora por su ordinario y universal magisterio” (Denz.-Hün, 3011). Todo lo que no es, con seguridad, una verdad de fe divina y católica, puede ser modificado, interpretado o aplicado según las necesidades de los fieles, y de la humanidad en general, cuando existen razones serias para ello. Por ejemplo, resulta inexplicable el conflicto, que hemos vivido recientemente, por causa de un asunto que no pertenece a la Fe divina y católica, la indisolubilidad del matrimonio y la casuística que ha suscitado.

4. Hay que aplicar la Hermenéutica (la gran scoperta del s. XX), no sólo a la Palabra de Dios (la Biblia), sino también a la palabra de la Iglesia, el Magisterio. Por poner un ejemplo, es evidente que la afirmación del “Credo” de Nicea: “Creo en Dios todopoderoso”, el Pantokrátor, un término que ni aparece en la Biblia, ya que, como es sabido, el “pantokrátor” fue, en la Antigüedad tardía, un título imperial que se entendía como “el amo del mundo”. Semejante Dios, no es el Dios que nos reveló Jesús en el Evangelio.

5. Pedimos que la Iglesia se organice y estructure para responder más a las necesidades (de fe y de vida) de los fieles, que para cumplir con la fidelidad a tradiciones eclesiásticas, muchas de las cuales no responden ya a las necesidades de los creyentes actuales. Por ejemplo, resulta difícil de justificar el mantenimiento de la ley del celibato eclesiástico a costa de dejar a miles de parroquias sin la debida administración de los Sacramentos. En la Iglesia hay ahora mismo cientos (quizá miles) de parroquias que no pueden tener misa todos los domingos.

6. Y pedimos también, como un asunto capital, que en la Iglesia haya más transparencia. Es decir, que ni el Vaticano, ni las diócesis, ni la vida de los “hombres de la religión”, tengan nada que ocultar. Sólo así será posible hablar con libertad, con claridad y sin doble intencionalidad. El día que se pueda lograr este objetivo, la Iglesia podrá tener la credibilidad que no tiene ante importantes sectores de la población.

Nos comprometemos

1. No ocultar o marginar la información religiosa, como asunto de menor importancia o de poco interés. Nunca deberíamos olvidar que religión y política siguen siendo inseparables. Resulta indignante que, en este momento, existan agrupaciones políticas que, obteniendo logros importantes a costa de la religión, ocultan sus profundas vinculaciones con los dignatarios religiosos y sus intereses. Es hora de preguntarse si uno de los motivos que explican los éxitos del Islam, no está en que, en esa confesión religiosa, no se ocultan, sino que están en primera línea las evidentes conexiones que hacen una sola cosa de dos componentes básicos: el hecho religioso y el hecho político. No olvidemos que, en la realidad de la vida, “lo religioso” y “lo político” son dos dimensiones de la vida del ser humano en la sociedad. Dos realidades inseparables, por más que el sujeto no sea consciente de que las vive y están presentes en su intimidad y en su conducta, aunque no pertenezca ni a una religión ni a un partido político.

2. No utilizar la información religiosa para ponerla al servicio de intereses nacionalistas o partidistas. Este punto es particularmente delicado cuando se trata de informar sobre la persona del Papa Francisco. Un hombre cercano a los pobres y comprometido con la dignificación y los derechos de los humildes y marginados, es por eso mismo un hombre expuesto a ser identificado (o en sintonía) con partidos de la izquierda política.

3. Si es que queremos hablar de religión e informar sobre ella, será necesario que, en la medida de lo posible, nos propongamos alcanzar una formación religiosa básica, que nos capacite para entender y poder comunicar debidamente con la debida competencia y exactitud lo que decimos y lo que puede interesar a nuestros lectores.

4. Evitar, en cuanto de nosotros dependa, el silencio, la pasividad o la marginalidad de los dirigentes eclesiásticos, en los asuntos de más actualidad e importancia en la vida pública. Es escandaloso que la Iglesia, para no indisponerse con los poderes de quien recibe importantes ayudas o privilegios, se mantenga al margen de asuntos que afectan a la ética y a la vida pública de forma, a veces, clamorosa. Basta pensar en los escándalos de la corrupción o en la gestión económica que es la causa principal de las escandalosas desigualdades que se dan en el mundo y en no pocos países.


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Comentarios
  • Comentario por Antonio Manuel 30.11.17 | 20:31

    Cetimerien
    Le pido disculpas si le incomoda mi reflexión.
    Pedro que amaba al Señor, "sacó la espada" para defenderlo. A mi me pareció que en su comentario 27.11.17 | 12:22, muestra, de inicio, una acción expedita de cortar la comunicación con alguien, y al que avisa de que, por la actitud que refleja, se va a encontrar desplazado en el otro mundo. Dicho así, en mi opinión, es también, una defensa tajante de aquello en lo que cree y ama, al igual que Pedro.
    Repito mis disculpas si no soy capaz de expresarlo mejor.

  • Comentario por Cetimerien 30.11.17 | 11:24

    Antonio Manuel:
    Supongo que no te sería agradable que un librepensador, conferenciante, o simple ciudadano, se pusiera en la puerta de tu casa a predicar argumentos (por muy fundamentados que los quiera hacer ver) que pongan entredicho tu suelo patrio, familia o estirpe...con toda seguridad le dirías que te está molestando, y que se fuera a otra parte con sus monsergas ¿no?. No es mi intención en ningún momento sacar la espada de Pedro contra nadie, sino indicar que no es elegante tanto ataque frontal contra lo que uno más quiere, (por más que no haya nada perfecto) precísamente en la cabecera de tu cama y donde más te duele. Pido respeto a las convicciones más íntimas...una cosa es exponer otros puntos de vista, y otra criticar sistemáticamente... Sigo entendiendo que este blog bien puede ser un cambio de opiniones del que todos (hermanos, hijos de un mismo Padre) nos beneficiemos. Quien no esté por enriquecer con sus aportaciones constructivas debería irse. Un saludo.

  • Comentario por Antonio Manuel 29.11.17 | 17:59

    Cualquier fariseo, saduceo,... en época de Jesús, podrían estar alarmados por las palabras de la predicación del Nazareno; no entenderían la falta de respeto al Sábado, la eliminación de la ley del talión, del amor del Padre para pecadores y gentiles,...y estarían asombrados del "poder de convocatoria" que atraía al pueblo a su lado para escucharle; finalmente no soportaron que el Templo dejase de ser lugar de "negocio"... y nunca creyeron que ese rabino de Nazaret fuese Dios.
    Miltón, en mi opinión, tiene los "pies" muy pegados al suelo; mire a su interior y hable con Jesús de Nazaret, y no haga tanto caso a "sabios" en temas de religión; estos nada saben de los designios de Dios.
    Yo quiero que la Iglesia Católica, en la creo y a la que pertenezco, sea la que Jesús encomendó a sus Apóstoles para ser la base de nuestras esperanzas en el Reino de Dios.

  • Comentario por Milton 29.11.17 | 14:33

    Si no les gusta lo que digo entonces bloqueenme que es la solución mas fácil ya que no pueden contra los argumentos que expongo

  • Comentario por Cetimerien 29.11.17 | 10:31

    Si el blog se llama "Teología sin censura" ...¿cómo se ejerce la censura encarnizada por parte de algunos comentaristas?

  • Comentario por Milton 28.11.17 | 18:11

    No señalamos a Francisco porque nos caiga mal. Uso el plural porque hay mucha gente al igual que yo. Vemos que desde que asumió el pontificado las cosas no marchan bien y como dice el evangelio. Por sus frutos los conoceréis y hay que ver la realidad eclesial actual para darnos cuenta que el rumbo no es el correcto.

    En Colombia dijo que por las venas de Jesús corre sangre pagana. Se le pide explicación sobre comulgar en adulterio y no responde. Y la lista de errores doctrinales es muy larga y se pueden encontrar por montones.

    Lo que si es cierto es que es el papa no está en comunión con la tradición y el magisterio. Lo ha dicho el mismo sacerdote que le escribe los documentos "tucho" Fernandez es un cambio de doctrina y eso ya no es católico.

  • Comentario por Milton 28.11.17 | 17:59

    Sobre los dogmas Francisco dice:

    La Doctrina del Infierno

    “A través de la humildad, la introspección y la contemplación orante hemos adquirido una nueva comprensión de ciertos dogmas. La iglesia ya no cree en un infierno literal, donde la gente sufre. Esta doctrina es incompatible con el amor infinito de Dios.”

    La Primacia de la Religion Catolica Apostolica Romana
    “Todas las religiones son verdaderas, porque son verdad en los corazones de todos aquellos que creen en ellos.”

    La Creacion de Adan y Eva

    “Al igual que la fábula de Adán y Eva, vemos el infierno como un recurso literario. El infierno no es más que una metáfora del alma aislada, que al igual que todas las almas en última instancia, están unidos en amor con Dios. “

    La Doctrina de Dios

    “Dios está cambiando y evolucionando como somos, porque Dios vive en nosotros y en nuestros corazones. Cuando difundimos el amor y la bondad en el mun...

  • Comentario por Antonio Manuel 28.11.17 | 10:51

    "“Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre”.
    Esto es lo que dice Jesús. Las maldades "salen" de dentro. El efecto puede ser hacia otro, o hacia uno mismo; en este caso también me estoy apartando del amor hacia "el prójimo como a uno mismo", al ser en primera persona objeto de mi rechazo a Dios al complacerme y aceptar la maldad.

  • Comentario por Antonio Manuel 28.11.17 | 10:35

    "No se trata de que yo puedo ser budista, musulmán o lo que sea y como soy misericordioso entonces ya estoy salvado. Eso no es así." Recuerde Milton, que Jesús, en su tiempo, también curaba a gentiles y extranjeros; aceptaba a la samaritana, distinguía la potestad del Cesar, ... cuando en su tiempo se excluía a todo el que no fuera judío.
    La Iglesia Católica, y otras iglesias cristianas, tienen en su organización estructuras de gobierno puramente humanas. Toda estructura humana es susceptible de evolucionar para adaptarse a su tiempo. En algunos temas que usted comenta aquí, las jerarquías de la Iglesia no tuvieron siempre la misma opinión; fueron necesarios concilios y sínodos para el establecimiento de nuevos enfoques en temas dogmáticos y de buen gobierno eclesial.
    Yo no he visto en el Papa Francisco que acometiese cambios profundos que afectasen a dogmas, mas al contrario los refrenda dirigiendo su mirada hacia los "pequeños" (que no son sabios ni entendidos) en la Fe.

  • Comentario por Milton 28.11.17 | 03:14

    El pasaje del evangelio leído en la solemnidad de Cristo rey debe leerse en armonía o continuidad con el resto de la Biblia como lo recomienda la exégesis canónica de Benedicto XVI.
    No se trata de que yo puedo ser budista, musulmán o lo que sea y como soy misericordioso entonces ya estoy salvado. Eso no es así.
    Los católicos están obligados a profesar que pertenecen, por misericordioso don de Dios, a la Iglesia fundada por Cristo y guiada por los sucesores de Pedro y de los demás Apóstoles, en quienes persiste íntegra y viva la primigenia institución y doctrina de la comunidad apostólica, que constituye el patrimonio perenne de verdad y santidad de la misma Iglesia. Por lo cual no pueden los fieles imaginarse la Iglesia de Cristo como si no fuera más que una suma —ciertamente dividida, aunque en algún sentido una— de Iglesias y de comunidades eclesiales;Congregación para la Doctrina de la Fe. Declaración Mysterium ecclesiae, n. 1, 24 de junio de 1973

  • Comentario por Milton 28.11.17 | 03:03

    La cita bíblica que usted señala es clave para el juicio de las naciones que sin duda sucederá, pero también le recuerdo 1P 3,15 que dice el apóstol Pedro: Estén preparados para dar RAZÓN de su esperanza. Yo no puedo ir por la vida haciendo obras de misericordia por todas partes y a la vez negando dogmas, tradición y demás, porque eso conduce a un puro humanismo intrascendente ya que dichas obras que usted menciona son fruto de la caridad en la VERDAD y no en el relativismo.

    Usted dice que Dios no nos rechazará por nuestras palabras y pensamientos sino por nuestras obras: Permítame le recuerdo un fragmento del acto de contrición que decimos en la Santa Misa: Yo pecador me confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de PENSAMIENTO, PALABRA, obra y omisión.
    En Mt 9,4 le dice Cristo a los escribas: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?.

  • Comentario por Antonio Manuel 27.11.17 | 19:34

    La Iglesia Católica celebraba ayer la fiesta de Cristo Rey del Universo. En Mateo 25, 331-46 están las palabras de Jesús sobre como "juzga" Dios al ser humano. Nos acogerá o nos rechazará, no por nuestras palabras y pensamientos, sino por como hayamos acogido o rechazado a nuestros semejantes, necesitados de bienes materiales o de bienes espirituales. Es muy sencilla toda la Ley de Dios, así lo dijo Jesús: Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Jesús de Nazaret, siendo Dios, soportó los ataques más groseros y los hechos más ruines hacia la vida de una persona; lo hizo en silencio o pidiendo el perdón para sus verdugos.
    Me hago la siguiente reflexión (que también dirijo hacia mí): ¿Como actuaría Milton, convencido de la religión imperante, ante la actuación de Jesús?. ¿Actúa Cetimerien como lo hizo Pedro en el apresamiento de Jesús, al qué reprendió por utilizar su espada?.

  • Comentario por Milton 27.11.17 | 17:28

    Cetimerien

    No se ponga ofuscado permítame recordarle el Credo con respecto al juicio, porque eso no es capricho mío.

    De nuevo vendrá con gloria para JUZGAR a vivos y muertos y su REINO no tendrá fin.

    Dios es misericordioso pero también castiga. Yo no tengo la culpa de que usted se haga una imagen equivocada de Dios debido a la pésima formación doctrinal que se recibe en la Iglesia actualmente. Si usted no cree que Dios castigue eso es problema suyo pero no es el Dios UNO y TRINO.

    Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la IRA de Dios, porque escrito está: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGARE, dice el Señor. Rm 12,19 Palabra de Dios: Te alabamos Señor

  • Comentario por Cetimerien 27.11.17 | 12:22

    Y la mía es esta, Sr... Milton:
    Vd. no debería tener cabida en este blog, ya que a los lectores nos tacha, nos arenga y nos increpa. ¿Sabe qué le digo? Quien en este mundo no sabe convivir con descreídos, pecadores, etc. tampoco va poder hacerlo en el otro mundo. Y...¡cuidado! porque allí los primeros serán los pecadores y las meretrices. No pienso responder más a sus absurdas provocaciones. Por la boca muere el pez y Vd. ya se está auto-definiendo sobradamente. ¿Qué se puede esperar de quien desea a sus hermanos un juicio y una condena? Si por Vd. fuera...¿aniquilaría a más de uno/a?...pero como no puede hacerlo, invoca a Dios y lo utiliza para que haga justicia, según Vd. entiende ¿no? No creo en un Dios castigador, me sería una figura horrible. Partiendo de la base de en quién creemos, todo lo demás sobra. Vaya con Dios a otra parte o construya su propio blog y haga proselitismo a su manera...que una cosa es opinar y otra dar la vara continuamente contra todo y todos. Atte.

  • Comentario por Milton 26.11.17 | 00:52

    Mi propuesta es la siguiente:

    Orar para que el Señor venga pronto a juzgar a vivos y muertos como decimos en el Credo los que todavía creemos.

    A esto no lo arregla nada ni nadie, y mucho menos el pontificado actual que coquetea con el mundo de manera descarada y le da la espalda a la verdadera Iglesia una, santa, católica y apostólica.

    Veni, Domine Iesu Ap 22,20

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 25.11.17 | 12:53

    Todo esto, con ser mucho, no son más que los prolegómenos de la relectura audaz que se necesita hacer del cristianismo en su totalidad si queremos que el mensaje evangélico llegue hoy a los hombres del siglo XXI. No es cuestión de entrar aquí y ahora en los capítulos que deberían seguir a esos prolegómenos, ya que no se trata de sapiencias de ningún iluminado predicador sino de paciencias de todo un pueblo que demanda justicia y bonanza, es decir, mucho sentido común a la hora de implantar la desconcertante, pero muy humana, gratuidad que predican los Evangelios como pauta de nuestras conductas de cristianos. ¿Se atreverá pPaco a hacer de cirujano? Sus "arañazos" causan lío, como se ve, pero no parece que vaya a ser suficiente.

  • Comentario por Cetimerien 25.11.17 | 10:35

    Se puede decir mas alto pero no mas claro. Muy bien este jabón que da. Un muy atento saludo y mi admiración por la valentía de la denuncia profética, a pesar de tantos detractores que vienen saliendo al camino.

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