Teología sin censura

El empobrecimiento de la teología

13.05.17 | 18:59. Archivado en Teología

Por ley de vida, la gran generación de teólogos, que hicieron posible la renovación teológica que llevó a cabo el concilio Vaticano II, está a punto de extinguirse del todo. Y en las décadas siguientes, por desgracia, no ha surgido una generación nueva que haya podido continuar la labor que los grandes teólogos del s. XX iniciaron.

Los estudios bíblicos, algunos trabajos históricos y algo también en lo que se refiere a la espiritualidad, son ámbitos del quehacer teológico que se han mantenido dignamente. Pero incluso movimientos importantes, como ha ocurrido con la teología de la liberación, dan la impresión de que se están viniendo abajo. Ojalá me equivoque.

¿Qué ha sucedido en la Iglesia? ¿Qué nos está pasando? Lo primero, que deberíamos tener en cuenta, es que es muy grave lo que estamos viviendo en este orden de cosas. Los demás ámbitos del saber no paran de crecer: las ciencias, los estudios históricos y sociales, las más diversas tecnologías sobre todo, nos sorprenden cada día con nuevos descubrimientos. Mientras que la teología (hablo en concreto de la católica) sigue firme, inasequible al desaliento, interesando cada día a menos gente, incapaz de dar respuesta a las preguntas que se hacen tantas personas y, sobre todo, empeñada en mantener, como intocables, presuntas “verdades” que yo no sé cómo se pueden seguir defendiendo a estas alturas.

Por poner algunos ejemplos: ¿Cómo podemos seguir hablando de Dios, con la seguridad con que decimos lo que piensa y lo que quiere, sabiendo que Dios es el Trascendente, que – por tanto – no está a nuestro alcance? ¿Cómo es posible hablar de Dios sin saber exactamente o que decimos? ¿Cómo se puede asegurar que “por un hombre entró el pecado en el mundo”? ¿Es que vamos a presentar como verdades centrales de nuestra fe lo que en realidad son mitos que tienen más de cuatro mil años de antigüedad? ¿Con qué argumentos se puede asegurar que el pecado de Adán y la redención de ese pecado son verdades centrales de nuestra fe? ¿Cómo es posible defender que la muerte de Cristo fue un “sacrificio ritual” que Dios necesitó para perdonarnos nuestras maldades y salvarnos para el cielo? ¿Cómo se le puede decir a la gente que el sufrimiento, la desgracia, el dolor y la muerte son “bendiciones” que Dios nos manda? ¿Por qué seguimos manteniendo rituales litúrgicos que tienen más de 1.500 años de antigüedad y que ya nadie entiende, ni sabe por qué se le siguen imponiendo a la gente? ¿De verdad nos creemos lo que se nos dice en algunos sermones sobre la muerte, el purgatorio y el infierno?

En fin, la lista de preguntas extrañas, increíbles, contradictorias, se nos haría interminable. Y mientras tanto, las iglesias vacías o con algunas personas mayores, que acuden a la misa por inercia o por costumbre. Al tiempo que nuestros obispos ponen el grito en el cielo por asuntos de sexo, mientras que se callan (o hacen afirmaciones tan genéricas que equivalen a silencios cómplices) ante la cantidad de abusos de menores cometidos por clérigos, abusos de poder que hacen quienes manejan ese poder para abusar de unos, robarles a otros y humillar a los que tienen a su alcance.

Insisto en que, a mi modesta manera de ver, el problema está en la pobre, pobrísima, teología que tenemos. Una teología que no toma en serio lo más importante de la teología cristiana, que es la “encarnación” de Dios en Jesús. El llamamiento de Jesús a “seguirle”. La ejemplaridad de la vida y del proyecto de vida de Jesús. Y la gran pregunta que los creyentes tendríamos que afrontar: ¿Cómo hacemos presente el Evangelio de Jesús en este tiempo y en esta sociedad que nos ha tocado vivir?

Termino insistiendo en que el control de Roma sobre la teología ha sido muy fuerte, desde el final del pontificado de Pablo VI hasta la renuncia al papado de Benedicto XVI. El resultado ha sido tremendo: en la Iglesia, en los seminarios, en los centros de estudios teológicos, hay miedo, mucho miedo. Y bien sabemos que el miedo bloquea el pensamiento y paraliza la creatividad.

La organización de la Iglesia, en este orden de cosas, no puede seguir como ha estado tantos años. El papa Francisco quiere una “Iglesia en salida”, abierta, tolerante, creativa. Pero, ¿seguiremos adelante con este proyecto? Por desgracia, en la Iglesia hay muchos hombres, con bastones de mando, que no están dispuestos a soltar el poder, tal como ellos lo ejercen. Pues, si es así, ¡adelante! Que pronto habremos liquidado lo poco que nos queda.


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Comentarios
  • Comentario por Amparo Gozalvo Miralles 26.06.17 | 11:31

    ¿porque será que todos los santos de todos los tiempos más difíciles que estos son tan positivos en todo? santidad
    santidad y santidad, es lo que he aprendido a lo largo de mi vida católica.
    cuestionar a la Iglesia es cuestionar a cristo, es la santa madre iglesia la que nos guía, cuando un converso habla ya ama a la iglesia, ¿ha leído a Chesterton? por decir alguno muy importante, hay muchísimos más.
    ¿sabe quien cambia a la Iglesia los santos? no se trata de especular en las, las sagradas escrituras están tan analizadas , tanto que la Iglesia tardo tanto tiempo en canonizarlas.
    solo se que en ella he encontrado a Dios, el hombre ha perdido su identidad que venimos de Dios y nuestro fin es El.
    no se que decirle, es lo que veo, siento, y procuro ponerlo en practica con la Gracia de Dios claro
    el mal hace mucho ruido el bien es silencioso, gracias por el programa es ideal comentar sobre Dios en este mundo tan materialista, un abra...

  • Comentario por GIORDANO BRUNO 26.05.17 | 20:00

    ,. Los autores de "La Biblia desenterrada , un arqueólogo y un escritor muestran las drásticas divergencias existentes entre lo que dice la Biblia y la realidad arqueológica.Ofrecen una nueva versión de la historia del antiguo Israel y utilizan todo el peso de los testimonios arqueológicos para resolver la cuestión de cuándo, dónde y por qué comenzó a escribirse la Biblia. Finkelstein y Silberman demuestran que los primeros libros fundamentales de la Biblia no se sistematizaron hasta el siglo IIV ac
    cientos de años después de que hubieran ocurrido , según se decía , los sucesos dentales que en ellos se narran.
    Los autores de estos libros , amenazados por crisis políticas y por intimidación de los imperios vecinos, alaboraron un espléndido relato, como se dice antes ahistórico. documento, No hay comparación con algo actual, si quisieramos escribir sobre los siglos doce y trece, muy fácil dadas las infinitas fuentes. Sólo podríamos indagar entre aquellos personajes de 900...

  • Comentario por Antonio Manuel 26.05.17 | 12:34

    Giordano Bruno: Va usted mucho más allá que el propio arqueólogo. Filkenstein investigó sobre los primeros israelitas en Palestina, utilizó un método estadístico para catalogar la cartografía por fecha, descubrimiento que dio como resultado que la cultura israelita data de 1200 años (a. C). La obra que menciona presenta datos que ya eran conocidos por los especialistas, no eran novedad.
    Decir también, que usted aprovecha en su comentario para hacer publicidad del libro mencionado, además de escribir con mayúsculas contrariamente a lo que indican las normas del blog.

  • Comentario por Giordano Bruno 26.05.17 | 11:13

    Hace tres años leí un libro, que por azares de la vida ha vuelto a tener actualidad.Es el libro de Israel Finkelstein, y Silberman, arqueólogo el primero y escritor el segundo.LA BIBLIA DESENTERRADA. A la luz de sus descubrimientos se puede decir que de lo que habla la Biblia es una historia inventada por el pueblo judío. La historia real es tan normal como la de cualquier pueblo. Y esa historia empieza a escribirse cuando los deportados a Babilonia, vuelven lentamente a sus tierras.Es Josías, con su Sumo Sacerdote Helcías, y su escribano Safán quienes descubren en el arca del Sancta Santorum un manuscrito.Año 622 a.C. De éxodo del pueblo israelita durante 40 años, ni rastro.Llama la atención la famosa batalla de Jericó, en que derrumban las murallas dando siete vueltas con el arca de la alianza alrededor..Por ese año, hacia casi 100 años que la habían abandonado sus pobladores las tierras por las crecidas del agua, haciendo imposible sus cultivos huyendo a tierras más altas.

  • Comentario por Antonio Manuel 25.05.17 | 16:01

    No es tan simple. El cristianismo vino a la humanidad por obra del propio Dios. Se mostró como Jesús de Nazaret que nos dejó su Evangelio. Ahora sigue con nosotros como el Espíritu Santo. El Espíritu de Dios "guía el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra" (Vaticano II). Dios no nos abandona ..."Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los tiempos..."(Mt 28,20). En conclusión, la obra de Dios no se extinguirá.

  • Comentario por Egomet 25.05.17 | 13:16

    100% de acuerdo en el diagnóstico del problema.

    0% en sus causas y posibles soluciones.

    Aquella generación fue grande porque venía de una rica tradición. Pero esa tradición se ha ido mirando, y el resultado ha sido la esterilidad.

    Dice Castillo que quién pude defender hoy en día la idea de pecado original o muerte sacrificial. Yo más bien creo que o sabemos explicar de nuevo toda la tradición teológica de la Iglesia Católica, y nos tocará afrontar su extinción. Así de simple.

  • Comentario por hisopo 24.05.17 | 16:31

    Giordano Bruno; cada día estoy más convencido de que tu talento no ha ido más allá de la elección del nick. Por cierto, si te crees que con eso aparentas ser un progreta estás acertado: pero no pasas de progreta a la violeta.

    Por cierto, figura: ¿a quién le importa lo que decía Tillich?

  • Comentario por hisopo 24.05.17 | 16:25

    "la gran generación de teólogos, que hicieron posible la renovación teológica que llevó a cabo el concilio Vaticano II, está a punto de extinguirse del todo. Y en las décadas siguientes, por desgracia, no ha surgido una generación nueva que haya podido continuar la labor que los grandes teólogos del s. XX iniciaron".

    Exacto, Castillo. Una generación estéril. Tan estéril como la basura de su pesudoteología.

  • Comentario por GIORDANO BRUNO 22.05.17 | 15:24

    ¿Quien le ha dicho a usted que "la iglesia es el cuerpo de Cristo"?. Glosando al teólogo Tillich , "Jesús resucitará de la tumba de esta iglesia". Y como dice mi amigo Juan Luis Herrero: "La entera edificación de las iglesias cristianas , su entramado de dogmas ,sacramentos, leyes y estructuras están roídos por la carcoma de la magia y no tienen futuro. Es estéril, y hasta nocivo - el esfuerzo institucional por apuntalar el edificio ....

  • Comentario por GIORDANO BRUNO 22.05.17 | 15:24

    ¿Quien le ha dicho a usted que "la iglesia es el cuerpo de Cristo"?. Glosando al teólogo Tillich , "Jesús resucitará de la tumba de esta iglesia". Y como dice mi amigo Juan Luis Herrero: "La entera edificación de las iglesias cristianas , su entramado de dogmas ,sacramentos, leyes y estructuras están roídos por la carcoma de la magia y no tienen futuro. Es estéril, y hasta nocivo - el esfuerzo institucional por apuntalar el edificio ....

  • Comentario por Francisca 20.05.17 | 02:42

    Gracias por sus reflexiones, a mi me hacen mucho bien. Yo no soy teólogo, pero el Jesús y la Iglesia a la que usted alude constantemente están más cerca del Dios que yo llevo en mi corazón.

  • Comentario por Iñigo 19.05.17 | 17:45

    Hay que lograr el equilibrio, como decía el comentarista Galetel en el blog de Xabier Pikaza, entre la "ortodoxia" y la "ortopraxia".

    Me temo, José María Castillo, con todo respeto, que Vd. no ha conseguido este equilibrio con su teología (que podría ser muy útil sin embargo, para plantear mejoras en la "ortopraxia" de la Iglesia).

    La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, tiene 2000 años de antigüedad, y no se puede pretender borrar de un plumazo los logros que han sido ya alcanzado por otros (tanto los desarrollos doctrinales teológicos, como los modelos y ejemplos de santidad), mucho antes que Vd.

  • Comentario por J. Corominas 18.05.17 | 19:04

    "La teología de la praxis evangélica: ¿Una teología para el siglo XXI?"

    http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/teologia.html

    J. Corominas, Mayo 2000

  • Comentario por GIORDANO BRUNO 18.05.17 | 12:23

    Yo creo en el Dios de Jesús de Nazaret, sin admitir que en ningún momento fuera dios.Por tanto rechazo de plano que exista una trinidad.La palabra "encarnación" la admito como algo que es común a todos los seres humanos, hombres y mujeres.Así como pienso que Dios no puede morir. El hecho de que muriera Jesús de Nazaret y la resurrección de su espíritu, como el de todos, prueba que era mortal y que hay un solo Dios. Si pasamos a la magia de convertirlo en Cristo, un teologuema inventado por Saulo el converso, convierte a Jesús en lo que no era: un Cristo celestial y Sumo Sacerdote.De ahí la posibilidad que seguirle.Lo demás excedería cualquier intento humano.Es un imposible y Dios no pide cosas imposibles.Ese Dios Padre-Madre es suficiente, según creo para, confiar en esto. Jesús se equivoca.Es evidente y no reconocerlo lo desfiguramos, lo idolizamos. El señala al Padre y nos quedamos mirando a su dedo.No es él nuestro Dios.

  • Comentario por José M. Castillo 18.05.17 | 09:33

    Estoy enteramente de acuerdo con el comentario que hace El Confesor De Voltaire. Y quiero agradecerle lo que ha escrito. Incluso ha sabido formular mejor que yo algunos de mis puntos de vista. Que son nada más que apuntes de enormes problemas, que la Teología tiene que afrontar y resolver. Yo creo en Dios. Y necesito a Dios. Lo que me pregunto constantemente es "en qué Dios creo yo". La respuesta a tal pregunta, el cristianismo la ha encontrado en Jesús, que es la"imagen de Dios", la "revelación de Dios", hasta tal punto que "quien ve a Jesís, está viendo a Dios". Jesús es la Palabra que Dios tenía que decir (y dijo) al mundo. San Juan de la Cruz lo dijo de forma genial: "Pon los ojos sólo en Él y en Él encontrarás más de lo que buscas". Por eso, lo central del cristianismo no es sólo la Fe, sino que, antes que la Fe, los evangelios sitúan en Seguimiento de Jesús. De ahí que los relatos de seguimiento, de los evangelios, son constitutivos de la Cristología (J.B.Metz).

  • Comentario por Antonio Manuel 16.05.17 | 20:53

    Castillo dice claramente "la encarnación de Dios en Jesús". Veo en la exposición suya, Ramón Hernández una referencia al cristianismo como obra del hombre; una utilidad para la humanización. Quiere ver encarnado el cristianismo en la sociedad para su iluminación a través de la persona de Jesús. Me queda la duda si usted cree que Jesús es Dios encarnado en nuestra humanidad.
    También dice Castillo que Dios es el Trascendente, que – por tanto – no está a nuestro alcance, pero Dios nos habló y enseñó venido a nosotros como Jesús. Nuestra Fe es esta, yo se lo que quiere Dios de mi por Jesús.
    Seguramente encontraríamos muchísimas razones distintas a las que consideran que el hombre se aleja de Dios, en especial en este nuestro primer mundo, por lo arcano de las liturgias religiosas de nuestra iglesia Católica. A mi me parece que la Iglesia tendrá que evolucionar en este aspecto, y debe hacerlo con la seguridad de que Jesús, Dios, estará para iluminar nuestro entendimiento.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 16.05.17 | 19:57

    Aunque sin referirse a mí directamente, Antonio Manuel ha escrito el comentario que precede como apostilla al mío anterior. Lamentablemente, todo él se basa en la más literal superficialidad de mis palabras hasta el punto de que no reconozco en su escrito ninguna de las ideas y sentimientos que he tratado de exponer. Le ruego, pues, amigo, que vuelva a leerlo detenidamente y que profundice. Ello le permitirá no irse por los cerros de Úbeda y atenerse, si le place, a las incuestionables exigencias del cristianismo que trato de ver encarnado en la sociedad actual como fermento e iluminación de la misma a través de la persona, de la vida y del mensaje de Jesús. Si, tal como viene a expresar Castillo, usted no advierte que los templos vacíos de nuestro tiempo obedecen a un gran desinterés de la sociedad actual por el tipo de cristianismo que le predicamos, sigamos en las mismas boqueando hasta la asfixia total cuando el Evangelio ofrece toneladas de oxígeno.

  • Comentario por Antonio Manuel 16.05.17 | 13:54

    El cristianismo es creer en Dios y entender y vivir la vida como Él nos enseñó.
    Las "herramientas de humanización" se incluyen en los estudios sociológicos, por ejemplo: Las redes sociales son herramientas de humanización, y otras, como la medicina social, talleres ocupacionales, etc.
    A uno puede no gustarle ciertas fórmulas, pero eso se queda en la forma, no en el fondo; por ejemplo: No me gusta la ópera, entonces habrá que cambiar la ópera.
    Qué se congreguen más de un millón de personas en torno al Papa no le "dice nada sustancioso", entonces tampoco le diría nada el que cinco mil personas, sin contar mujeres y niños, se reunieran en torno a Jesús.
    La vida de nuestros días es tan "competitiva" como la de otros tiempos, pero es ahora cuando nos toca a nosotros vivirla.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín 16.05.17 | 00:01

    De acuerdo con Castillo y habría que ir más lejos a la hora de encarnar el personaje de Jesús, devenido Cristo, en nuestro tiempo para que su mensaje lo ilumine y realce valores que mejoren la actual forma de vida, tan polarizada por el culto al cuerpo y la riqueza. El cristianismo es en sí, lo creo firmemente, una poderosa herramienta de humanización y, la verdad, me parece que no la estamos utilizando como es debido. Tanto la jerarquía eclesiástica, tan anclada en fórmulas, cánones, prebendas y oropeles, como la parafernalia litúrgica (la actual liturgia de difuntos, por ejemplo, me parece aberrante, y la espectacular de masivas concentraciones no parece que tengan nada que ver con la genuina eucaristía cristiana) no dicen nada sustancioso a la sociedad de nuestro tiempo, por más que en torno al papa se congregue un millón de fieles. Los cristianos debemos aportar justicia, alegría y sentido a la triste y excesivamente competitiva vida del hombre de nuestros días.

  • Comentario por Antonio Manuel 14.05.17 | 18:31

    Castillo, yo, que no soy un "torquemada de turno", no puedo creerle cuando se llena la boca con lo del proyecto de vida de Jesús. Léase a usted mismo: "...las iglesias vacías o con algunas personas mayores, que acuden a la misa por inercia o por costumbre. Al tiempo que nuestros obispos ponen el grito en el cielo por asuntos de sexo, mientras que se callan (o hacen afirmaciones tan genéricas que equivalen a silencios cómplices) ante la cantidad de abusos de menores cometidos por clérigos, abusos de poder que hacen quienes manejan ese poder para abusar de unos, robarles a otros y humillar a los que tienen a su alcance....", y júzguese. Me asombra leer que eso esté escrito por alguien que alaba el proyecto de vida de Jesus, ... o será solo demagogia o "letrilla" política.

  • Comentario por Javier 14.05.17 | 17:59

    Excelente artículo, José María. Ojalá nos lleve a pensar y a transitar por los caminos que los signos de los tiempos nos exigen, pues sólo así seremos fieles al Dios de Jesús, en quien decimos creer.

  • Comentario por Iñigo 14.05.17 | 17:58

    Como siempre, para Jose María Castillo, la gran culpable de esta situación va a ser la teología de San Pablo. Ya lo veréis en los próximos artículos.

    Si el señor Castillo pretende realmente renovar la teología, ¿por qué lo hace siempre a base de dicotomías y exclusiones, borrando todo lo que se hizo en el pasado?

  • Comentario por Vito 14.05.17 | 10:21

    Yo creía que es las Facultades de Teología se estudiaban a teólogos como José María, Pikaza, Queiruga, Pagola y otros así...

  • Comentario por Antonio 14.05.17 | 07:09

    Magnífico artículo José Mª...los comentarios sobran de los muchos que no entienden que se dice...supongo que son los "torquemadas" de turno. Gracias por seguir dándo ejemplos.

  • Comentario por Milton 13.05.17 | 20:56

    Mientras exista el relativismo en la iglesia no habrá teología sino teoherejía como abunda en este portal

  • Comentario por Milton 13.05.17 | 20:55

    Optatam Totius 16

    Ordénese la teología dogmática de forma que, ante todo, se propongan los temas bíblicos; expóngase luego a los alumnos la contribución que los Padres de la Iglesia de Oriente y de Occidente han aportado en la fiel transmisión y comprensión de cada una de las verdades de la Revelación, y la historia posterior del dogma, considerada incluso en relación con la historia general de la Iglesia; aprendan luego los alumnos a ilustrar los misterios de la salvación, cuanto más puedan, y comprenderlos más profundamente y observar sus mutuas relaciones por medio de la especulación, siguiendo las enseñanzas de Santo Tomás; aprendan también a reconocerlos presentes y operantes en las acciones litúrgicas y en toda la vida de la Iglesia; a buscar la solución de los problemas humanos bajo la luz de la Revelación; a aplicar las verdades eternas a la variable condición de las cosas humanas, y a comunicarlas en modo apropiado a los hombres de su tiempo.

Sábado, 25 de noviembre

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  • José Mª Castillo José Mª Castillo

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