Teología sin censura

El Papa puede admitir a la eucaristía a los divorciados vueltos a casar

27.08.15 | 14:07. Archivado en Francisco

El problema de los divorciados vueltos a casar, que tanto está dando que hablar, no es un problema dogmático, sino pastoral. No existe ningún dogma de Fe, en el Magisterio de la Iglesia, que obligue a negar la comunión eucarística a las personas que se han divorciado y han contraído nuevo matrimonio. Este asunto ha sido estudiado en todos sus detalles.

Y se sabe, con seguridad, que, en un principio, los cristianos seguían los mismos condicionamientos y usos, por lo que concierne al casamiento, que los usos y costumbres que se seguían en el entorno pagano (J. Duss-von Werdt, en "Mysterium Salutis", IV/2, p. 411).

Esta situación duró así por lo menos hasta el s. IV. Lo cual quiere decir que los cristianos de los primeros siglos no tenían conciencia de que la revelación cristiana hubiera aportado algo nuevo y específico al hecho cultural del matrimonio en sí.

A partir del s. IV o V aparecen los primeros datos de misas nupciales en la iglesia de Roma. Pero tales misas se celebraban solo en el caso de casamientos de clérigos, que no eran ni sacerdotes ni diáconos (papa Siricio: PL 13, 1141-1143; papa Inocencio I: PL 20, 473-477).

En los diez primeros siglos, ni se celebraba misa cuando se casaban los laicos. Ni en aquellos siglos estaba generalizada la idea de que el matrimonio fuera un sacramento (E. Schillebeeckx, "Matrimonio", Salamanca 1968, p. p. 173).

La teología del matrimonio como sacramento se elaboró en los ss. XI y XII, cosa que aparece en Pedro Lombardo y en el Decreto de Graciano (J. Gaudemet, "El vínculo matrimonial: incertidumbre en la Alta Edad Media", en R, Metz - J. Schlick, Matrimonio y divorcio, Salamanca 1974, p. 102-103). Pero lo mismo Pedro Lombardo que Hugo de San Víctor ponen el núcleo fundamental del matrimonio, no en un rito sacramental, sino en la "unión de los corazones" (IV Sent., d. 28, c. 3).

Todo esto explica por qué el papa Gregorio II (a. 726) responde a una consulta que le hizo san Bonifacio (obispo) en la que le pregunta al Sumo Pontífice: ¿Qué debe hacer el marido cuya mujer haya enfermado y como consecuencia no puede darle el débito conyugal?

"Sería bueno que todo siguiese igual y se diese a la continencia. Pero como esto es de hombres grandes, el que no se pueda contener, que vuelva a casarse; pero no deje de ayudar económicamente a la que enfermó y no ha quedado excluida por culpa detestable" (PL 89, 102-103. Cf. M. Sotomayor, "Tradición de la Iglesia respecto al divorcio": Proyección 28 (1981) 55).

Sin duda alguna, que el divorcio era una práctica admitida en la Iglesia de los diez primeros siglos, consta claramente en una respuesta del papa Inocencio I a Probo (PL 20, 602-603).

Por lo demás, en este asunto se ha de tener siempre presente que, en el Derecho Romano, la disolución del matrimonio estaba perfectamente admitida, como explican todos los especialistas en esta materia (D. 24. 2. 1 (Paul). Cf. A. Burdese, Diritto Privato Romano, 4ª ed., 2014, p. 241).

Pero, al mismo tiempo, es decisivo saber que, por lo menos durante los diez primeros siglos, la Iglesia asumió como suyo el Derecho Romano, sino que incluso "la custodia de la tradición jurídica romana recayó fundamentalmente en la Iglesia" (Peter G. Stein, "El Derecho romano en la historia de Europa", Madrid 2001, p. 57). Hasta tal punto que san Isidoro, en el concilio de Sevilla, del año 619, proclamaba el Derecho Romano como "lex mundialis" (Conc. Hisp. II, can. 1 y 3. Cf. C. Th. 5.5.2; 5.10.1). Hasta llegar a decir que "la ley Romana era la madre de todas las leyes humanas" (Mon. Germ. Hist., Leges II.2, p. 156).

Por todo esto se comprende que el primer documento del Magisterio eclesiástico que prohíbe la disolución del matrimonio es del siglo XIII (a. 1208), del papa Inocencio III (DH 794). La doctrina del concilio de Florencia (s. 1439-1447), sobre el matrimonio indisoluble, se basa en el "Decreto para los Armenios" (DH 1327), que no es un documento infalible para toda la Iglesia.

La doctrina de la Ses. 24, de Trento (DH 1797), no es dogma de fe. Ni los anatemas que aparecen a continuación son condenaciones excluyentes de la comunión. Concretamente, el can. 7 (DH 1807) se redactó de la forma más suave por consideración a los griegos, que se atenían a una práctica opuesta, es decir, admitían el divorcio, cosa que el concilio no quiso condenar (cf. DH 1807, nota).

En los tratados de Teología Dogmática sobre el matrimonio, no se encuentra una enseñanza unánime sobre este asunto. El cardenal G.L.Müller, en su gran volumen de "Dogmática" (Barcelona, 2009, p. 722), solamente alude a un argumento que es sumamente discutible, ya que alude el matrimonio no imprime "carácter sacramental". Pero sabemos que este sacramento no imprime "carácter" (como ocurre con el bautismo, confirmación y orden).

La conclusión es clara: no es doctrina de Fe que el matrimonio cristiano sea indisoluble. Por tanto, no es una cuestión teológica definitivamente resuelta. Y, en consecuencia, al ser una "cuestión disputada", corresponde al Papa o a quien el Papa decida, que tome la decisión, en cada caso, hacer lo que sea más conveniente para mantener el debido respeto, orden y condicionantes del afecto y el amor en la familia.

En todo caso, dado que no es el Papa, ni el Obispo, ni el Sacerdote quienes se casan, siempre se deberá tener sobre todo en cuenta el parecer de los interesados, que, normalmente son quienes mejor pueden ver lo que es lo mejor para ellos y para sus hijos. El punto de vista de los directamente interesados se deberá tener siempre muy en cuenta.

Por todo esto, resulta extraño y difícil de entender la intensidad de los problemas planteados con vistas al Sínodo del próximo mes de Octubre. Sin duda alguna, en este asunto no se tienen en cuenta solamente los argumentos de la tradición y de la teología (que son ignorados, con frecuencia, por quienes discuten más apasionadamente).

¿No resulta sospechoso y chocante que este tema, que es propiamente teológico, forme pate del programa político de los partidos más integristas de la derecha intransigente? Es el caso de no pocos republicanos en Estados Unidos. O también en bastantes partidos de tendencia política integrista en América Latina y Europa. ¿Por que defienden un modelo de matrimonio y de familia que a ellos, por lo visto, les interesa? ¿Defienden eso por motivos religiosos o, más bien, por intereses políticos? Sería conveniente poner esto en claro cuanto antes.


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Comentarios
  • Comentario por Iñigo 23.09.15 | 16:19

    Para José María Castillo:


    Cuaderno n° 192 de Cristianisme i Justícia: "Rehacer la vida. Divorcio, acogida y comunión"

    https://www.cristianismeijusticia.net/es/rehacer-la-vida-divorcio-acogida-y-comuni%C3%B3n

    "Cuatro teológos a partir de diferentes argumentos biblícos, teológicos y eclesiológicos, confluyen hacia la necesidad de una aplicación del principio de misericordia en el caso de los divorciados vueltos a casar que, sin menoscabar el valor de la indisolubilidad matrimonial, de a la acogida y la comunión una mayor centralidad."

    Le comparto esta información, porque sus amigos teólogos heterodoxos tienen otro planteamiento al suyo, que admite la necesidad de no menoscabar la indisolubilidad del matrimonio, y de desarrollar una "pastoral de la misericordia" (lo que la Iglesia no ha hecho suficientemente hasta ahora).

    Un saludo.

  • Comentario por Iñigo 17.09.15 | 17:26

    1) Mons. Gerhard Müller (Prefecto de la Fe): "Ni el Papa ni ningún otro obispo tienen autoridad para disolver un matrimonio"

    "La absoluta indisolubilidad de un matrimonio válido no es una mera doctrina, sino un dogma divino"

    http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2014/08/08/gerhard-muller-ni-el-papa-ni-ningun-otro-obispo-tienen-autoridad-para-disolver-un-matrimonio-religion-iglesia-libros-bac-divorciados.shtml

    2) Mons. Gerhard L. Müller (Prefecto de la Fe): "Sobre la indisolubilidad del matrimonio y el debate acerca de los divorciados vueltos a casar y los sacramentos"

    http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/muller/rc_con_cfaith_20131023_divorziati-risposati-sacramenti_sp.html


  • Comentario por Iñigo 16.09.15 | 11:31

    Estimado Señor Castillo,

    Sus argumentos jurídicos sobre el sacramento del matrimonio, están fuera de lo que dice explícitamente la fe católica, sobre su indisolubilidad, cuando ha sido contraído validamente. A mi me interesa primero ver las ideas de fondo, y después ir a los detalles de lo que dicen los documentos.

    Por otra parte, ya que el sacerdocio imprime "carácter sacramental", ¿por qué ha abandonado Vd. el sacerdocio para dedicarse solamente a la teología? Desde hace varios años que le leo, desde su salida de los jesuitas, nunca le he oído hablar de su práctica personal de los sacramentos (todo está interrelacionado, y se repercute también en la teología).

    Un saludo.

  • Comentario por José M. Castillo 15.09.15 | 23:05

    Pues yo con ánimo de discutir, ¿me puede Vd decir en qué libros ha leído Vd que el sacramento del matrimonio imprime "carácter sacramental"? ¿Ha leído Vd el canon 9 de la Sesión 7ª del Concilio de Trento? Léalo en EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA, editado por H. Denzinger - P. Hünermann, nº 1609, pgs. 505-506. Y, por cierto, aunque no es una condena de herejía o pecado grave, le vendrá bien saber que ese canon termina con un "anthema" del Magisterio de la Iglesia. No se meta Vd en líos, por favor. Y hable de un asunto -sea el que sea - cuando sepa algo del tema que habla.

  • Comentario por Iñigo 14.09.15 | 20:05

    Estimado José María Castillo:

    Sín ánimo de discutir con Vd., las páginas católicas que he encontrado ("matrimonio"+"carácter sacramental" - buscando estas palabras), sobre el "carácter sacramental" del matrimonio entre cristianos bautizados, dicen todo lo contrario de su punto de vista.

    Reciba un cordial saludo.

  • Comentario por José M. Castillo 13.09.15 | 22:57

    Respondo a Iñigo
    Estimado amigo, la frase "imprime carácter" se refiere a lo que en teología se denomina el "carácter sacramental". La teología del "carácter" se formuló en la Edad Medía, concretamente en los siglos XII y XIII. Nunca hubo en la teología medieval una sola doctrina sobre este asunto. En el Concilio de Trento se planteó el tema. Y se discutió ampliamente, en Sesión VII. Pero no se llegó a un acuerdo unánime sobre la naturaleza del "carácter". Por eso, en los cánones de la Ses VII, se formuló la doctrina de forma que lo único que dijo es que los tres sacramentos, que imprimen carácter, Bautismo, Confirmación y Orden, solamente no se pueden repetir, es decir sólo se administran una vez en la vida al sujeto que los recibe. Del matrimonio, jamás se ha dicho en la Iglesia que imprima "carácter sacramental".

  • Comentario por Aviso a navegantes 12.09.15 | 12:12

    Me consta que "Ramón Hernández Martín, Asturias" mantiene la intención que expresó el 31.08.15 / 10:48 y que, por tanto, quien se oculta tras su nombre en el comentario de 12.09.15/01:03 no puede ser más que un hijo de mm

  • Comentario por Ramón Hernández Martín, Asturias 12.09.15 | 01:03

    Si la gente no se casara, estas cosas no pasarían.
    Se debería informar a las personas de que pueden tener hijos sin casarse, y no ocultarles temas tan importantes.

  • Comentario por Iñigo 11.09.15 | 16:14

    [Continuación]

    ...

    PD. Aprovecho para presentarle disculpas por aquellas ocasiones, en estos últimos años, en que discrepando con Vd., he podido hacerlo con alguna falta de respeto (al principio le admiraba por su honestidad, pero luego sus puntos de vista me han decepcionado).

  • Comentario por Iñigo 11.09.15 | 16:12

    Estimado José María Castillo:

    Gracias por su respuesta, leeré los pasajes del Evangelio a los que Vd. alude.

    Sin embargo, me parece que la solución que Vd. propone, va en el sentido del "mundo", y no en el de la Iglesia y de la defensa que Cristo hacía del vínculo indisoluble entre marido y mujer.

    También, no estoy de acuerdo con estas palabras suyas (acerca del sacramento del matrimonio):

    "Pero sabemos que este sacramento no imprime "carácter" (como ocurre con el bautismo, confirmación y orden)."

    Todos conocemos la expresión sobre las relaciones humanas y de pareja, que "dejan huella", no veo porqué la relación entre hombres y mujeres no pueda "imprimir carácter".

    Un cordial saludo.

    PD. Aprovecho para presentarle disculpas por aquellas ocasiones, en estos últimos años, en que discrepando con Vd., he podido hacerlo con alguna falta de respeto (al principio le admiraba por su honestidad, pero lueg...

  • Comentario por carmen 09.09.15 | 22:22

    perdón, soy un desastre para estas cosas.
    quería decirle que sé que usted ve una luz que yo no logro ver.
    Me alegro por usted. Se lo ha ganado a pulso
    Un saludo cordial.

  • Comentario por carmen 09.09.15 | 22:18

    Soy otra carmen distinta a la que le dice que no se rinda. No tiene usted pinta de rendirse.
    Estoy segura de que se ha enterado de la gran noticia: se pueden anular los matrimonios sin coste alguno.
    No disolver, no. Anular.

    Menudo disparate

    He estado casada millones de años por el juzgado y por la Iglesia. A ves pienso que nací casada. Hace unos pocos años decidimos divorciarnos. En un divorcio se da por terminado el contrato matrimonial. Por terminado. Pero no anulado. ¿ Y en nombre de Jesús te hacen decir que tu matrimonio no ha sido válido?
    Jamás volvería a casarme, pero si lo hiciese, no me podría casar por la Iglesia.No hay nadie que tenga la capacidad de anular mi matrimonio eclesiástico. Al menos yo no reconozco ninguna autoridad capaz de anularlo. Disolverlo sí, por mí como si lo disuleve el sacristán,pero ¿ anularlo? Nadie. En mi pinión estamos como antes.
    Sé que usted ve una luz en su Santidad el Papa Francisco I que yo no l...

  • Comentario por José M. Castillo 08.09.15 | 14:13

    Respondo a Iñigo:
    A Vd., amigo, y a cuantos citan textos de los evangelios sobre este asunto, les rogaría que estudien bien lo que se dice en Mc 10, 1-12 y Mt 19, 1-12. El problema que los fariseos le plantean a Jesús no se refiere a nuestro problema actual del divorcio. Es la respuesta que da Jesús a la disputa que había entonces entre la escuela rabínica de Hillel y la de Shammai, por lo que se refiere al texto de Moisés en Deut 24, 1. Y lo que Jesús establece es la igualdad de derechos del hombres y de la mujer en el tema del repudio, que no es lo mismo que nuestro divorcio actual.

  • Comentario por Ramón Hernández Martín, Asturias 31.08.15 | 10:48

    A José Manuel Vidal, director de RD:
    Son tan cansinas las suplantaciones de nombre que sufro (mis comentarios van siempre identificados: "Ramón Hernández Martín, Asturias" o "Ramón Hdez. Martín" si no hay espacio) que me veo precisado a anunciarle que me retiro de RD, al menos por todo lo que queda de 2015. Ello quiere decir que, una vez que haya publicado este mismo comentario en los blogs que suelo comentar, cualquiera otro posterior con mi nombre será absolutamente falso. ¿Se ha convertido RD en una cdp, habitada por hdp, que, además de la cobardía de no identificarse al exponer ideas o comunicar sentimientos, parasitan identidades ¡vaya uno a saber con qué propósitos!? De no ofrecerse garantías de respeto a la identidad de cada comentarista, mi toma de postura será definitiva.
    Además, ¿qué valor tienen los comentarios anónimos, refugio de tantos desequilibrios?
    El director de RD sabe que este comentario es auténtico al haber sido enviado a través mi correo electr....

  • Comentario por Iñigo 31.08.15 | 05:39

    "Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio." (Marcos 10: 11-12)

    ¿Cómo se puede conciliar teológicamente lo ético-jurídico a favor del divorcio, con esta cita del Evangelio?


  • Comentario por José M. Castillo 29.08.15 | 19:56

    Me preguntan por qué no hablo de la indisolubilidad del matrimonio en el N. T.. No hablo de eso porque el N. T. no se refiere a ese problema ni en los evangelios, ni en los demás escritos del N. T.. K. Niederwimmer, el biblista, que seguramente mejor ha estudiado este asunto, dice: "la prohibición dada por Jesús no es, en sí misma, un principio jurídico, sino que es una apelación a la manera ética de comprender las cosas. La prohibición sirve para proteger a la mujer contra las arbitrariedades del marido". En cuanto a Pablo, en 1 Cor 7, 12, el Apóstol afirma que no existe mandamiento del Kyrios (el Señor). Por tanto no se puede afirmar que el N. T. mantenga una postura tajante jurídicamente de prohibición del divorcio. Y la Iglesia lo vivió así durante más de diez siglos. ¿O es que ahora somos más fieles al Señor que la Iglesia de todo el primer milenio?

  • Comentario por Julio I. Laespada 28.08.15 | 21:22

    earopsáFrancamente --no solo justo-- interesante y doctrinal. Los integristas inmovilizan y coartan el progreso espitirual de quienes podemos hacer uso de los Sacramentos para integrarnos plenamente en la Iglesia, puesto que tras tanta negativa y prohibición lo que únicamente han conseguido echar a la gente a la calle. Eso es el anti-márketing eclesial. Hoy las empresas se centran en la actividad de fidelizar al cliente, lo que se llama 'customizar'. ¿Es que la Iglesia no quiere 'clientes'? Quién no te invita o te echa de la mesa de su casa, ¿para que vas a ir a ella? Ahora parece que el Papa Jesuita ha visto el gran error de sus predecesores, desde Pablo VI hasta Benedicto XVI , que han vivido en la luna. El único que llevaba trazas de corrección para esta injusta y fatal medida fue Juan XIII, muerto en Junio de 1963, conocido como el Papa 'Bueno', iniciador del Concilio Vaticano II, que lo finalizo su sucesor Pablo VI, quién volvió a la doctrina integrista. Julio-Ignacio, Bilbao-Tfe

  • Comentario por manuel serna oltra 28.08.15 | 21:07

    Hola Pepe espero haber dado contigo , me gustaría muchísimo contactar contigo y como no tengo ni idea del rollo este del internet pues voy probando hasta encontrarte, ojala reciba noticias tuyas me haría muy feliz ,un abrazo muy fuerte de tu amigo Manuel

  • Comentario por manuel serna oltra 28.08.15 | 20:59

    Hola Pepe espero haber dado contigo , me gustaría muchísimo contactar contigo y como no tengo ni idea del rollo este del internet pues voy probando hasta encontrarte, ojala reciba noticias tuyas me haría muy feliz ,un abrazo muy fuerte de tu amigo Manuel

  • Comentario por Iñigo 28.08.15 | 20:20

    Un argumento del Papa Benedicto XVI, en sentido contrario de lo que propone su artículo:

    «La epikeia y la aequitas canonica tienen gran importancia en el ámbito de las normas humanas y puramente eclesiales, pero no pueden ser aplicadas en el ámbito de las normas sobre las que la Iglesia no posee ningún poder discrecional. La indisolubilidad del matrimonio es una de estas normas, que se remonta al Señor mismo y, por tanto, son designadas como normas de «derecho divino». La Iglesia no puede ni siquiera aprobar prácticas pastorales –por ejemplo, en la pastoral de los sacramentos– que contradigan el claro mandamiento del Señor»
    (Congregación para la Doctrina de la Fe, Sobre la atención pastoral de los divorciados vueltos a casar, Ed. Palabra, pp. 30-31)

    Un saludo.

  • Comentario por Iñigo 28.08.15 | 19:47

    ¿Más allá de los argumentos jurídicos (fácilmente manipulables), por qué no dice Vd. nada de la doctrina de Cristo sobre la indisolubilidad del matrimonio en los mismos Evangelios?

    Por otra parte, estoy de acuerdo con la reflexión de la última línea de su artículo (aplicable a cualquier bando):

    "¿Defienden eso por motivos religiosos o, más bien, por intereses políticos? Sería conveniente poner esto en claro cuanto antes."


    Un cordial saludo.

  • Comentario por Joan L. 28.08.15 | 16:11

    El Papa no puede casarse, los sacerdotes y monjas tampoco. No tienen vida sexual. No forman famílias sino que abandonan a la suya. Y son esos hombres (las monjas no pintan nada) los que se otorgan así mismos el derecho de impedir que otros celebren la Eucaristía. Menos mal que para recibir a Dios Padre y a Jesús en nuestros corazones no necesitamos el permiso de nadie.

  • Comentario por carmen 28.08.15 | 14:11

    Muchas gracias por el artículo.
    Siempre estás en la brecha para ser clarificador y colocar oportunamente las expresiones.
    Sigue. No te rindas!!!!

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  • José Mª Castillo José Mª Castillo

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