Pienso aquí en quienes nos quejamos de la Iglesia. En quienes la defendemos o la atacamos. En quienes nos identificamos con ella o en los que no estamos de acuerdo con lo que hace y con lo que dice. ¿No hemos pensado - alguna vez al menos - que el problema no es el papa, ni la curia vaticana, ni la jerarquía, ni el clero, ni los laicos progresistas, ni los conservadores, ni los de derechas, ni los de izquierdas, ni los buenos, ni los malos? ¿No hemos caído en la cuenta todavía de que nuestros problemas con la religión, con la Iglesia, con la fe y con todo lo que se relaciona con esas grandes cuestiones, en definitiva, son nuestros problemas con Dios?
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató