Son muchos los millones de ciudadanos del mundo que se interesan por Dios. Y, sin embargo, son también bastantes los millones de personas que no quieren saber nada de lo divino, lo sagrado, lo religioso. Se ha dicho con razón que la actual crisis de la fe en Dios solo ha podido desencadenarse debido a la forma falseada de pensar a Dios y de vivir la relación con él.
A mucha gente, ni le preocupa ni le interesa esta pregunta. Los que no creen en Dios, los que piensan que Dios es un invento que nos hemos hecho los mortales, porque nos conviene y nos interesa, y también los que aseguran que de Dios no se puede saber nada porque no está a nuestro alcance, todos ésos, por supuesto, están en su derecho de pensar sobre este asunto lo que ellos consideren que es más razonable o más conveniente. Pero, lógicamente, a tales personas les dará igual saber o no saber quién conoce a Dios.
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató