Es correcto decir - me parece a mí - que cada cual cree en aquello que de verdad le interesa y le preocupa. Este criterio, tan sencillo, tan elemental, resulta esclarecedor cuando se trata de ver dónde pone cada uno sus creencias. Y quiero dejar claro que, cuando hablo de “creencias”, me refiero a las “convicciones” que guían la vida de una persona y que por eso son las convicciones que movilizan sus reacciones, sus hábitos de vida, sus costumbres y, en general, su conducta.
Pues bien, digo esto porque me ha impresionado la avalancha de comentarios (ya llegan casi a 80) que ha suscitado el último post que puse el 13 de este mes, sobre “la sacralización del otro”. Nunca me imaginé que la cosa pudiera llegar a tanto. Aunque, siendo enteramente sincero y sin reservas, he de decir que, desde que puse en marcha este blog (hace más de un año), me viene llamando la atención un hecho que no me esperaba. Se trata de que, cuando escribo algo sobre el Evangelio, sobre Jesús o sobre la fe y la espiritualidad, el tema pasa sin pena ni gloria. Por el contrario, si lo que escribo es un tema que, por lo que sea, se presta a la polémica, sobre todo cuando salen a relucir personalidades o instituciones concretas, entonces el interés por el asunto se multiplica, se enardecen los ánimos y se organiza la gran controversia. Este es el hecho que ya está más que comprobado a lo largo de un año.
Por supuesto, yo entiendo que, cuando se trata de hechos concretas o de personas determinadas, a todos nos resulta más fácil opinar, que cuando lo que se plantea son cuestiones más especulativas y de las que, por eso mismo, no es tan sencillo emitir un punto de vista o un criterio. De todas formas y en cualquier caso, no hay quien me quite de la cabeza la sorpresa que me he llevado al comprobar que, efectivamente, todos (yo el primero) estamos más familiarizados con el ataque a alguien o con la defensa de alguien que con la reflexión a fondo, serena y pausadamente, ante la ejemplaridad de Jesús, sus palabras, su bondad sin límites, su profunda espiritualidad. Esto es lo que explica mi pregunta de entrada: ¿en qué creemos de verdad? En otras palabras: ¿dónde tenemos puesta nuestra fe? ¿en nuestro sedicente progresismo? ¿en nuestro posible conservadurismo?
Confieso que siento mucha pena cuando me doy cuenta de que hay momentos en que estos blogs de temas religiosos se parecen más a un violento avispero que, a un cordial y fraterno encuentro de personas que, con la mejor voluntad del mundo, buscan a Dios y quieren el bien de los demás. Reitero, una vez más, que siempre quiero y busco que, en este blog, haya siempre entera libertad para que cualquiera hable “sin censura”. Me indigna que algunos comentarios se borren, no sé por qué. Agradezco a los que me corrigen, a los que disienten, a los que me ayudan a mejorar en lo que pienso y en lo que digo. Todos tenemos mucho que aprender de los demás. Se pueden expresar puntos de vista contrarios sin necesidad de agredir o dejar en mal lugar al otro. Es evidente que si este lugar de encuentro nos sirve para eso, haremos que la vida nos resulte más soportable. Y todos respetaremos nuestra propia dignidad, dando así algún sentido a nuestras vidas. En cualquier caso, si este blog no sirve para unirnos y humanizarnos, se suprime y en paz.
Gracias a todos los que entráis aquí. Todos nos ayudamos a todos. Porque todos nos necesitamos.
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Continua el escandalo en MOndoñedo Ferrol
Revisión de nulidad
http://cristoesliberacion.blogspot.com/2010/11/sr-angel-paz-gomez-se-acerca-el-tiempo.html
Sr Chinto,
¿Lo dice por usted mismo?
A mí también me encanta la cita de Machado.
"La verdad es la que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés"
Tengo la convicción de que es así.
Como tengo la convicción de que los seres humanos tienen necesidades espirituales además de necesidades puramente materiales. No veo que eso esté en contradicción con la pirámide de Manslow. Primero habrá que satisfaccer la necesidad de comida, pero eso no elimina la necesidad de creatividad, por ejemplo, aunque sea un escalón muy superior.
¿No debería llamar necesidad espiritual a la creatividad, o la necesidad de dar sentido a la vida...?
Creo que está claro lo que quiero decir aunque no utilice la jerga profesional de los psicólogos, y es que la gente común también puede intentar expresar su opinión sobre las motivaciones humanas.
Saludos cordiales
Sr. J.L.
Así como de noche todos los gatos son pardos, así también en los blogs todos los comentaristas son especialistas de la nada.
Me encanta la cita de Antonio Machado. Viene como anillo al dedo.
Pues con todo respeto también, creo que es usted el que le llama convicciones a las ideologías. Yo cuando hablo de convicciones me estoy refiriendo a las convicciones. Si quisiera hablar de ideologías hablaría de ideologías. No hay nada como llamar a cada cosa por su nombre.
He dejado bien claro que me refería a convicciones arraigadas en la propia experiencia y la propia reflexión, no a convicciones inoculadas y aceptadas irreflexivamente.
Y de todos modos, dejando a un lado las convicciones, lo que yo he dicho en primer lugar es que entre las necesidades humanas están también las necesidades espirituales. Aunque quizás también entienda usted algo distinto que yo por necesidades espirituales. O quizás habrá pensado que yo digo que sólo hay necesidades espirituales. No, lo que he dicho es que también hay necesidades espirituales, aunque tal vez usted las llame de otra manera.
Saludos cordiales y hasta otra.
´Sofía respeto pero no comparto nada de lo que dices. Como decía A. Machado: "La verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés". Lee algo más sobre psicología dinámica, y si puedes hojea alguno de los libros que aconsejé. Tal vez dejes de defender como conviciones lo que son sólo ideologías.
Dependerá de la escuela de psicología, JL.
Frankl habla de neurosis noéticas o noógenas, por la falta de sentido y frustración existencial.
Conozco otras obras de Erich Fromm y no he visto nada que me induzca a pensar que él crea que no existen necesidades espirituales, ni tampoco creo que se pueda deducir que las convicciones sean algo negativo, siempre que estén basadas en la propia experiencia y la propia reflexión.
En definitiva es cierto que las convicciones modelan nuestro comportamiento, así que más vale reexaminarlas. Lo cierto es que el pensamiento conforma lo que somos y lo que hacemos, tanto como lo que hacemos y lo que somos conforma el pensamiento. Habrá que ser consciente de lo que realmente se cree y el efecto que tiene en nuestras vidas.
Sofía: está por demostrar la existencia de necesidades espirituales Lo de que las convicciones motivan, no lo contempla la psicología. sobre el origen de lo que llamamos convicciones, te recomiendo el estdio sobre la Biblia del insigne Psiquiatra,Erich Fromm, titulado "Y sereis como dioses".
Es una buena pregunta la que plantea el título del post. ¿En qué creemos de verdad, al margen de lo que digamos creer?
J.L.,
¿Y quién dice que no hay necesidades espirituales que satisfacer?
Las convicciones claro que motivan nuestros comportamientos, cuando realmente son convicciones, no sólo de boquilla. Y la falta de convicciones también tiene sus efectos. Naturalmente la persona es una pero tiene distintas necesidades que conjugar y compatibilizar a distintos niveles, por supuesto también necesidades espirituales.
Como spicólogo tengo que decir las convicciones no motivan nuestras comportamientos. La psicología dunámica sostiene que lo que mueve nuestros comportamientos es la satisfacción de nuestras necesidades. A quien le interse el tema le recomiendo el libro de A. H. Maslow, "Motivación y Personalidad"
Siempre es más fácil hablar en abstracto que concretando.Usted se moja´concreta ,adelante,aunque con
l
as tortas pertinentes.Amar alos demás es aceptado y querido por todos,amar al de enfrente es otr cantar.
Dudas tenemos bastantes. Pero sería una pena que este blog se cerrase. A muchos nos ha ayudado a ir aquilatando nuestra fe, ir despojándola de tantas cosas que, en 2000 años hemos ido acumulando, no juzgo si bien o mal en cada época, pero que hoy hacen invisible lo más genuino de Jesús de Nazaret. Y nuestra caducidad se aferra a cualquier cosa que nos lleve a tiempos que creemos que fueron mejores que los actuales. Y pudiera ser, que más que los tiempos, fueran nuestros menos años.
Es una auténtica tristeza que nos embarquemos en discusiones y peleas trascendentales sobre temas secundarios y olvidemos lo realmente importante: a Dios, a Jesús, a ese Dios que sólo se encuentra en el interior de cada uno y que se prefigura en el rostro de nuestro projimo.
Sin censura. ¿Qué más queremos? No nos da solamente un cuadro general de nuestro catolicismo, sino también la posibilidad de aportar constructivamente lo que consideramos verdadero, bueno y bello.
Un catolicismo en que Jesús de Nazaret, su vida y su orientación, no forman el centro de nuestra fe, no tendría sentido. Este centro no es el Papa, no es la Virgen, no son los Santos. Todos estos eran lo que eran, en la medida en que se dejaron y se djejan llevar por el mismo Espíritu como Jesús. En consecuencia se descalifican todos quienes defienden la Iglesia de forma agresiva, con insultos y ofensas. "Aprendan de mí - nos recomienda - que soy manso y humilde de corazón"(Mateo 11, 25-30).
Señor Castillo, siga usted como hasta ahora. Muchos te lo agradecemos.
Creo que a lo que usted apunta, representa claramente un "mal" de nuestra época y hasta me atrevería a decir de algunos representantes de la Iglesia: el quedarnos en las exterioridades y olvidarnos de lo esencial, que como dice el Principito: lo esencial es invisible a los ojos. He ahí nuestra misión: recuperar la profundidad de la vida, lo milagroso de cada día, lo bello y noble donde Dios se sigue manifestando y dando a conocer...
En efecto, don José María, todos nos necesitamos. No desfallezca Vd. Fe, esperanza y caridad. De las tres la esperanza es la más difícil pues la realidad parece desmentir nuestra fe y minar nuestra caridad. Pero algunos esperamos en Vd. y en otros como Vd. el Reino de Dios, desde luego no en el mundo visible.
Yo también me lo pregunto: en qué creemoos de verdad. Por aqui y por otras webs religiosas, ladramos más que exponemos nuestro pensamiento. Su reflexión sobre sus comentarios sobre Jesús y el Evangelio, es muy triste. Parece que quien debía ser el centro de toda esta movida nuestra, ha sdo expulsado del juego.
Además, cuando se habla de Jesús o del Evangelio, se es tachado de progre.
Ser católico de verdad hoy, católico con pureza de sangre, pasa por hacer defensa férrea de dogmas, magisterio y piedades. Lo otro sigue siendo peligroso y revolucionario.
En realidad las cosas no han cambiado mucho en 2000 años. Hoy Jesús puede contemplar su Jerusalén y seguir llorando.
ni tampoco de simples TEORÍAS, ni de formalismo mentales; ahora mismo sólo me mantienen unas pocas esperanzas en encontrar curro, un curro que al menos me permitiera tener cierta autonomía, con 40 años; no pudiéndome ir de casa de mis padres, en situación de desempleo, intentándolo por varias instituciones y organismos, y ni tan siquiera así. Esas esperanzas de las que hablo se refieren también a cierta esperanza en alguna realidad o entidad teológica o metafísica, tal vez más por necesidad que por fe sóla, tal vez por una necesidad psicológica. Pero artículos cómo el que he podido leer y cuya edición o noticia, la solución no es esconder o acallar porque entonces sería aplicar la censura y no se sí es peor la mentira o la censura, pero dicha noticia me ha desanimado y decepcionado mucho, bastante, y desde luego me ha demostrado una vez más que cada día me queda en algo menos en que creer.
Jose María, el problema está cuando a uno ya no le queda nada en que creer y no porque no lo quiera sino porque no hay lugar, persona o cosa que le de motivos para creer. Y esto se lo dice alguien que en absoluto esté negando la necesidad de CREER, o bien por experiencia vital fundamentada en eso llamado ESPERANZAS, o bien cómo recurso psicológico para una vivencia antropológicamente más optimista o simplemente CREER por CREER cómo cuando alguien se enamora de otra persona.
Es la primera vez que escribo en su POST. No se si leera mi comentario, pero he decirle que en cambio sí he escrito en el artículo que viene a informar que usted ha sido víctima de un fraude. Sí ha leído las opiniones, entre ellas se habrá encontrado con las opiniones de un tal ERASMO, el mismo que escribe ahora mismo este comentario; disculpe sí he sido exagerado, en mi opinión no lo he sido, simplemente pretendo ser objetivo, pero tras el artículo, he de expresarle que no vivo de las opiniones, ni ta...
Sigo con interes su blog y me interesan mucho sus reflexiones, ¿podria desarrollar un poco mas el tema de este último?
"la reflexión a fondo, serena y pausadamente, ante la ejemplaridad de Jesús, sus palabras, su bondad sin límites, su profunda espiritualidad. Esto es lo que explica mi pregunta de entrada: ¿en qué creemos de verdad? En otras palabras: ¿dónde tenemos puesta nuestra fe? ¿en nuestro sedicente progresismo? ¿en nuestro posible conservadurismo?"
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató