Teología sin censura

"Le pido a Dios que me libre de Dios"

20.10.10 | 18:24. Archivado en Teología
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Esto es lo que le pedía a Dios el Maestro Eckhard, uno de los místicos más grandes que ha tenido la Iglesia en su larga historia. Este hombre, que nació en 1260 (Hochheim - Alemania) y murió en 1327 (Avignon - Francia), fue un dominico que ocupó cargos de gobierno y enseñanza en su Orden Religiosa y en la Universidad de Paris. En 1326, el arzobispo de Colonia inició un proceso contra las enseñanzas de Eckhard en sus sermones. El asunto llegó al papa Juan XXII, que residía en Avignon. Pero el místico dominico se sometió, de antemano, a la decisión que pudiera tomar el Pontífice. Eckhard viajó a Avignon para defenderse ante el papa, pero antes de poder presentar su defensa, murió inesperadamente.
No pretendo aquí exponer la doctrina del Maestro Eckhard, enseñanza compleja y no siempre fácil de interpretar, que se basa en el más hondo radicalismo evangélico, en ideas filosóficas que tienen su origen en Plotino, y en la “Guía de Descarriados”, de Maimónides. Como es lógico, todo esto no cabe en el post de un blog tan sencillo como éste. Dicho esto, lo que hoy quiero plantear es que el tema de Dios, que tendría que servir para unirnos a los humanos, con frecuencia sirve para todo lo contrario. Porque es un hecho que a Dios en sí mismo nadie lo ha visto ni lo puede ver (Jn 1, 18). Por eso cada pueblo, cada cultura, cada religión, cada grupo humano y cada individuo “se lo representa” como puede. O quizás como a cada cual le conviene o le interesa.
El problema no está en que cada creyente se invente “su propio dios”, de acuerdo con sus particulares conveniencias. No se trata de eso. El problema radica en que las personas que creen en Dios, por eso mismo, tienen la tendencia (inconsciente) a relacionar determinados ámbitos de su vida y su conducta, no con Dios en sí, sino con la “representación de Dios” que cada cual se hace. O quizá con la “representación de Dios” que le han impuesto a cada uno en el ambiente religioso en el que se desenvuelve, en el que vive, y al que sin duda se somete. Sobre todo, cuando el creyente de una determinada religión está persuadido de que esa religión ha sido “revelada” por Dios mismo. Incluso - lo que es más complicado - cuando el creyente pone toda su fe y su vida entera en un Dios que se ha “revelado” así, tal como el creyente lo piensa y lo acepta. Con lo cual, lo que sucede es que la “representación”, que nos hacemos de Dios, la identificamos con “Dios en sí mismo”. O sea, identificamos nuestra representación “inmanente” con el Dios “trascendente”.
Y aquí, en el proceso íntimo (que se vive en la intimidad del espíritu) que acabo de apuntar, ahí es donde empieza el peligro. El enorme y asombroso peligro que, sin duda, intuyó el Maestro Eckhard. Es verdad que el pensamiento del gran místico alemán iba mucho más lejos, hasta la idea misma de Dios. Yo no me refiero ahora a eso. Estoy hablando de nuestros comportamientos. Y bien sabemos que hay zonas de nuestra conducta - desde nuestras ideas hasta nuestros hábitos de vida - que, si los explicamos a partir de una presunta voluntad absoluta de Dios, por eso mismo los hacemos tan absolutos, tan intocables, tan indiscutibles, que, como es lógico, detrás de posturas tan férreas, tan intransigentes, tan agresivas y hasta tan violentas, sin duda alguna es que, detrás de esas posturas (tan absolutamente intolerantes), tiene que haber un “dios intolerante”, quizá un “dios violento”. Por eso, a veces, ocurre que las posturas más profundamente irracionales son, en el fondo, posturas profundamente religiosas.
Muchas veces, al ver cómo se comportan o cómo hablan algunas personas, me he preguntado: “¿En qué dios creerá este hombre o qué dios tendrá en su cabeza esta mujer?” Yo me planteo muchas veces esta pregunta porque no me cabe en la cabeza que Dios, que es el Dios-Padre de todos los mortales, pueda estar legitimando, justificando, impulsando o promoviendo el insulto, la palabra humillante, la falta de respeto, la intolerancia, la dureza de corazón.... Por no hablar de la ofensa descarada, del abuso del débil, y de tantas otras situaciones que causan dolor, malestar, división, y otras cosas que hasta da vergüenza mencionar. Cuando pienso en estas cosas y en este tipo de situaciones, no puedo dejar de recordar los numerosos textos de los cuatro evangelios, en los que Jesús afirma e insiste que quien “recibe”, “acoge”, “escucha” o “rechaza” a un ser humano, aunque sea el ser humano más débil, un niño, es a Jesús y a Dios a quien “recibe”, “acoge”, “escucha” o “rechaza” (Mt 10, 40; Mc 9, 37; Mt 18, 5; Lc 10, 16; 9, 48; Jn 13, 20). Más aún, en el juicio definitivo que Cristo el Señor hará de todas las naciones de la tierra, el criterio determinante de ese juicio será lo que cada cual hizo o dejó de hacer con cualquier ser humano (Mt 25, 31-45). Porque la dignidad de todo ser humano es tanta que se identifica con la dignidad misma de Dios.
El Maestro Eckhart supo extraer, de las enseñanzas de Jesús, lo más profundo que seguramente hay en tales enseñanzas: a Dios lo encontramos “en el otro”. Lo encontramos o lo despreciamos en “los otros”. El peligro y el horror de las religiones consiste en que podemos llegar a “divinizar” nuestros sentimientos más turbios y nuestros resentimientos más bajos. Cuando, en nombre de la defensa de la fe en Dios, privamos a alguien de su dignidad, de su libertad o de sus derechos, incurrimos en una auténtica idolatría blasfema. Hasta el extremo de que, por defender a “dios”, despreciamos y ofendemos al verdadero Dios, el Dios que está en cada ser humano. El problema está en que, para vivir esto, no basta tenerlo en la cabeza. Lo absolutamente necesario es lo que el mismo Eckhard denominaba “el despojo de todo interés, de todo deseo de toda posesión, de todo apego”, que nos aleje del otro o nos enfrente al otro, sea quien sea. En este caso, la “espiritualidad” se convierte en “identidad” del espíritu humano con la divinidad. Así, y sólo así, superamos la religión y la metafísica, la división de lo divino y lo humano, lo sagrado y lo profano, y centramos nuestra vida en la honradez, el respeto, la bondad sin límites y la sinceridad sin fronteras.

12 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por sofía 06.11.10 | 12:50

    es la que rechaza el "sistema" y produce que no salga el comentario), pero conste que no me parece que una teología pluralista cristiana pueda relativizar a Jesucristo y negar lo específico del cristianismo, como hacen algunos amigos de Castillo (él no sabe no contesta)

  • Comentario por sofía 06.11.10 | 12:46

    "Porque es un hecho que a Dios en sí mismo nadie lo ha visto ni lo puede ver (Jn 1, 18)"
    De acuerdo, pero Jn continúa diciendo que es el Hijo (Jesús) el que nos lo ha dado a conocer.
    Yo también me pregunto en qué clase de dios cree Castillo. ¿Sigue creyendo que es Jesús el que nos lo da a conocer? ¿Sigue manifestando que "Dios es Jesús" ? ¿O sólo se lo parece en la medida en que Dios se hace presente en cualquier ser humano? ¿Es Jesucristo la imagen humana de Dios o más bien deduce de Eckhard que cualquier representación de Dios, incluso ésta está equivocada, y lo mismo da un ser humano que otro y una interpretación que otra?
    Tampoco es que tenga que contestar, sólo expreso que la misma perplejidad sobre la clase de dios en que creen los demás la manifestamos los demás, y más en su caso cuando hace muchísimo tiempo que no se le oyen expresiones como "lo importante es que Dios es Jesús" y sí otras de línea más "pluralista"
    (evito la palabra "pluratonta" por si es...

  • Comentario por Iñigo 23.10.10 | 02:47

    Para Atman: Tienes razón en lo que dices. En el caso de que percibieras que no eres suficientemente escuchado en este blog (por el autor, o los comentaristas), otra posibilidad sería que crearas el tuyo personal. He leído tu testimonio acerca de las dificultades que has pasado, y sobre la indiferencia de algunos grupos cristianos (sobre todo por aquellas personas que no han vivido situaciones similares), y puedes estar seguro de que te entiendo, porque me ha ocurrido algo parecido. Hoy en día, los buenos samaritanos actuales, tal como los describiría Cristo, son hombres y mujeres divorciados, alejados de la Iglesia institucional sacramentalista, y a menudo son esas personas las que te echarán una mano para ayudarte. Un saludo.

  • Comentario por atman 22.10.10 | 00:03

    Creo que no se trata de eso:
    Se trata de que los que núnca han tenido voz o se la han negado, ya sea por la menor influencia o cualquier otra discriminación: "la tengan de una vez". De eso se trata. de que a todos se no oiga, de que todos participemos.
    Se trata de que nos respetemos todos, de que valoremos las otras maneras de pensar y nos dejemos de protagonismos.
    Gracias. Sofia.

  • Comentario por sofía 21.10.10 | 22:07

    Aplíquense todos lo que pretenden aplicar a los demás. ¿En qué clase de Dios creen ustedes?
    ¿por qué son tan intolerantes con los que no piensan igual que ustedes?
    ¿Por qué no se relativizan un poco también?
    Lo que dice Castillo está muy bien, pero para todos.

  • Comentario por atman 21.10.10 | 21:30

    Lo peor de estos grupos conservadores, es que utilizan el nombre de Jesús para legitimar sus posturas
    de excluir al que piensa diferente, al que no tiene el espititu borreguil de aceptar los convencionalismos y prejuicios obsoletos. Núnca pense que volvieramos al tiempo de mi abuela, tan marcada por el "que pensaran los demás". Estan muy de moda los chismes y no el contacto personal, hay personas cuya opinión influye mucho en que seas aceptado. Los gays y los que viven de otra manera no pueden manifestar sus opiniones se las tienen que reprimir, si no te dicen: Aqui se viene ha hablar de Jesús.
    pero, ¿ de que Jesús? ¿del que anda sin pisar el suelo?
    En fín, ya quisiera yo que las islas occidentales canarias recuperaran el espiritu de renovación y de diálogo que existia y que ha quedado ahogado por los afanes de personalismo.

  • Comentario por joaquin 21.10.10 | 19:48

    Yo solo digo una cosa: el maestro Eckhart iba a aceptar lo que le dijera el Papa.¿ Por que usted no hace lo mismo?¿Por que se cree usted mas listo que el Papa?Eckhart fue un investigador,un estudiante de la realidad,pero humilde,por aqui se leen comentarios de gente que no parece humilde,que solo ven hasta sus narices sin aprender de otros.La persona humilde acepta la realidad,no la deforma,ni la manipula,acepta la realidad tal cual es y como dice Eckhart para eso hace falta un corazon desprendido ,algo que a muchos de los que por aqui escriben e incluso al redactor del texto parece faltar.

  • Comentario por ivri 21.10.10 | 19:45

    No os preocupeis, aun habra alguien que le contradirà o dirà ves a saber que, pero sin argumentos a no ser el del insulto, ya vereis ya. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Gracias Castillo por aclarar cosas. Falta hace, lo malo es que los que las tienen claras y no dudan de nada, casi imposible y son los mas peligrosos-sas en todas las tendencias, estos-as no lo leeran. es aquello de "Castilla que desprecias cuanto ignoras", que le vamos ha hacer. Lo dicho, gracias

  • Comentario por Antoinio Luque otero 21.10.10 | 10:47

    J.M.Castillo, gracias por esa, tú "ventana abierta" que me deja respirar a Jesús "puesto al día" que, tantos árboles del bosque me obstaculizan...Gracias, no te canses...Siempre te admiré, pero no llegué a pensar llegaras tan lejos:"Sin Censura"...¡Valiente! Me identifico con tu punto de partida y, de llegada: honradez...Te leo cada día...Mi más que, admirado Profe, años 76-9 en Cartuja...Rezo por parecerte un pokito, sólo así, Jesús se reflejarán en mi Kara, para que lo vean quienes me rodean, cada día más... No perdiste el tiempo conmigo, eterno luchador...

  • Comentario por Cris 21.10.10 | 01:23

    Un 10 "cum laude" Jose María Castillo por esta reflexión. Muchas gracias.

    Me gustaría que te leyesen todos los católicos/as españoles/as, a ver si vamos aprendiendo poquito a poquito a poner en práctica nuestras creencias, porque en este punto fallamos de pleno. Nos sabemos la teoría, ay, pero ponerla en práctica en nuestras vidas es algo que realmente escasea. La verdad es que a nosotros, ovejas del rebaño católico, pasivas y sumisotas, nunca nos han enseñado así, ni a nuestros formadores les importó mucho ni les importa el hacer, el practicar, el ser coherentes con lo que creemos, sino el culto a Dios. Se ve por todos lados, desde las más altas jerarquías para abajo.

    Y tu nos vienes con el despojamiento del Maestro Eckhart!

    Mira que te van a tachar de elitista, de querer enseñar la más alta espiritualidad a quienes no la entendemos... a la tropilla que con la misa semanal tiene más que suficiente. Utópico!

    La copio para meditarla ...

  • Comentario por Archimandrita 20.10.10 | 23:14

    Si solo fuera en Canarias. Aquí, en la Península la espesa mancha del fundamentalismo sigue la estela de los jerarcas trepas, que son cada día mas. Pero cada tiempo tiene sus ventajas, y esto de la comunicación sin barreras ni censura, es algo que no habían pensado que ocurriría. Gracias a quienes como J.M. Castillo, abren respiraderos para no ahogarnos.

  • Comentario por atman 20.10.10 | 21:41

    En esta epoca tan dificil que estamos atravesando, donde en los grupos cristianos, hay como una vuelta al conservadurismo y fundamentalismo se me hace cada vez mas dificil la comunicación, no quiero ser catastrofista, pero aquí en canarias, independientemente del obstaculo de la insularidad, en lo que respecta al autoritarismo de la jerarquia, ya que solamente hay mar alrrededor, hay como un exaserbamiento de los convencionalismos y prejuicios excluyendo a las que no coinciden con los puntos de vista retrogrados, hay que medir muchisimo las palabras para no herir suceptibilidades arcaicas y fanaticas de lo tradicional.

Jueves, 24 de mayo

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  • José Mª Castillo José Mª Castillo

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