En esto de la religión y de las creencias, las cosas se han puesto de tal manera que, si todo este asunto se piensa detenidamente, pronto se tiene la sospecha (la fundada sospecha) de que hay gentes que se ven a sí mismos como agnósticos, heréticos o ateos, y que sin embargo lo más razonable es pensar que tienen fe, que (sin saberlo ellos) creen en Dios, buscan a Dios, son creyentes. De la misma manera que, en el extremo opuesto, también hay personas (quizá más de las que imaginamos) que se ven a sí mismas como creyentes y, sin embargo, seguramente no lo son.
Se entiende por "contagio" la transmisión, por contacto, de una efnfermedad. Pero, además de este significado, hablamos también de "contagio" cuando nos referimos a la transmisión de hábitos, actitudes, simpatías... por efecto de la convivencia con otras personas.
Es evidente que la guerra de Irak no ha sido, primordialmente, una guera de religión. Pero nadie duda, a estas alturas, de que la religión ha jugado un papel importante en esta guerra. En ella ha sido determinante la "razón de estado" (M. Weber). Pero, como bien dijo el mismo Weber: todo esto, "desde el punto de vista religioso, aparece casi irremediablemente sin sentido".
Queridos amigos y amigas blogeros:
Hoy, 16 de agosto, interrumpo mis vacaciones, que todavía durarán hasta el comienzo de la próxima semana. La interrupción se debe a que hoy cumplo mis 81 años. No os lo digo para que me felicitéis. No vale la pena. Hoy os escribo porque esta fecha me evoca recuerdos que, para mí al menos, son importantes. Y los quiero compartir con vosotros.
Viernes, 17 de febrero
José Mª Castillo
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Religión Digital
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes
José Mª Castillo
Francisco Margallo
Isabel Gómez Acebo