Los evangelios se refieren con frecuencia a los samaritanos. Porque las relaciones entre judíos y samaritanos, en tiempos de Jesús, eran tensas y hasta conflictivas. Samaría fue fundada por Omrí hacia el 880 (1 Re 16, 24). Después de la deportación del 772, su población era una mezcla de razas (2 Re 17, 3-6, 24). En el s. I, los samaritanos eran tratados como heréticos y se les tenía como legalmente impuros (Lc 9, 52; Jn 4, 9; 8, 48). Uno de los motivos de enfrentamiento era el hecho de que los samaritanos no iban jamás al templo de Jerusalén porque ellos se habían construido su propio templo en el monte Garizín. De ahí la intolerancia mutua entre judíos y samaritanos.
Viernes, 17 de febrero
José Mª Castillo
Francisco Margallo
Isabel Gómez Acebo
Rodrigo del Pozo Fernández
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Teresa Forcades i Vila
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
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