Algunos de los que visitan el blog me han pedido que tenga más cuidado en la maquetación de las entradas y en evitar tantas erratas. Pido disculpas por estos descuidos que dificultan la lectura de los textos. Haré lo posible, dentro del poco tiempo del que dispongo para el blog, en orden a mejorar estos defectos, que parecen no tener importancia, pero que en realidad la tienen. Perdón. Y gracias por vuestra atención y paciencia.
Josè M. CastilloTeología sin censura
Estos días se palpa el malestar creciente que muchos católicos perciben dentro de la Iglesia o en torno a la Iglesia. El desencadenante de tal malestar son las noticias que nos llegan cada día sobre abusos sexuales de sacerdotes y religiosos con niños y adolescentes. Es perfectamente comprensible que un asunto tan turbio y escandaloso sea motivo de malestar. Hay quienes se sienten molestos por los hechos escandalosos de los que nos enteramos. Hay quienes protestan de que esas cosas se divulguen y cargan la responsabilidad sobre los periodistas y quienes difunden o comentan noticias tan humillantes para la Iglesia. Hay quienes se quejan de que el Papa no sea más contundente con los curas pecadores y delincuentes en esta materia. Y hay quienes protestan de que se le dé tanto bombo a este penoso asunto, al tiempo que no se enaltece la inmensa generosidad de tantos misioneros y misioneras en los países del Tercer Mundo; y en los múltiples servicios sociales que prestan a enfermos, pobres, ancianos, etc, lo mismo en países ricos que en los más pobres.
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató