La religiosidad se puede vivir de dos maneras o según dos modelos: el modelo "profético" y el modelo "farisáico". Los profetas se fijan más en el comportamiento ético y al cambio social, mientras que los fariseos dan más importancia a la observancia de la ley y el cumplimiento de los ritos y ceremonias religiosas. Soy consciente de que, al decir esto, simplifico el contenido de ambos modelos. Pero, para lo que vamos a tratar aquí, me parece que con lo dicho es suficiente.
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató