Hoy, primer domingo de cuaresma, la liturgia de la misa nos rescuerda el evangelio de las tentaciones de Cristo en el desierto. Evidentemente, no se trata de un relato histórico. Porque no puede ser verdad que un hombre, que se pasó cuarenta días y curante noches sin comer, sólo sintiera hable al final, como dice ese relato tan extraño. Podemos estar seguros de que ahí se cuenta algo que le pasó a Jesús, pero no en un momento determiando, sino a lo largo de su ministerio público. Y con ello, lo que se pretende es decirnos, a quienes leemos los evangelios, que también nosotros, al igual que Jesús, estamos sometidos, durante toda nuestra vida, a las mismas tentaciones, que son, sin duda alguna, las perores tentaciones que podemos sentir en este mundo. ¿De qué tentaciones se trata?
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató