La fiesta de Todos los Santos (1 de Noviembre) nos recuerda, entre otras cosas, que las personas honradas van al cielo. Por el contrario, las personas corruptas van al paraíso o, mejor dicho, a los paraísos. Estoy hablando de los "paraísos fiscales", en los que son acogidos, protegidos y amparados todos los corruptos, los ladrones, los canallas. Los que tienen que ocultar sus fortunas. Porque son fortunas acumuladas y amasadas al margen de la ley, robando a la pobre gente que se queda sin trabajo, olvidando el hambre que hay en el mundo, los niños que mueren de mieseria cada día, mientras ellos, a fuerza de desvergüenas y "pelotazos urbanísticos y fiscales" atesoran riquezas que ya nadie puede saber a cuánto alcanzan, ni a dónde llegan. En estos días, no celebramos a los "santos", sino que deploramos a los "corruptos. Y maldecimos un sistema que hace posible esta descomposición social y la espantosa desvergüenza de gentes que aparecen como personas dignísimas, cuando en realidad son bandoleros con corbatas de Armani.
El pasado 21 de Octubre, el diario "El Economista" informaba que el ministro francés del Presupuesto, Eric Woerth, dijo que 17 países de la OCDE, reunidos en París, han pedido revisar la "lista negra" de los "paraísos fiscales", los países en los que el secreto bancario ampara los capitales de oscura procedencia, protege a quienes se presentan como dueños de tales capitales y facilitan el blanqueo de dinero. O sea, los "paraísos fiscales" son las cuevas de ladrones de la modernidad, donde depositan sus fortunas los corruptos que roban y los que ganan tanto dinero que, depositando sus fabulosos ingresos en los bancos de esos países, evaden los impuestos, y así se quedan con todos los beneficios y no cargan con el deber de ciudadanos honrados que cumplen con sus obligaciones fiscales, para bien de los países en los que enriquecen.
Se sabe que, en este momento, los "paraísos fiscales" son más de 40.
Sábado, 2 de junio
José Mª Castillo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató