Del suplemento Mercados de El Mundo, del 22 de junio de 2008, reproducimos la cuarta y última parte del artículo del epígrafe, de Ramón TAMAMES, en la idea de que pueda ser interesante para los lectores:
Y como una visión histórica sólo tiene sentido cuando se proyecta hacia el futuro (Toynbee dixit), estimamos que las transformaciones en el modelo de desarrollo —sobre todo ahora cuando la crisis arrecia y los cambios no se produjeron en épocas de bonanza—, deben realizarse en diferentes áreas de nuestro sistema.
Unidad de mercado. Resulta absolutamente necesario asegurar que el mercado español funcione como una verdadera unidad en toda su extensión.
Marco laboral. Es precisa una mayor flexibilidad en cuestiones laborales, con reformas en los convenios colectivos para lograr mayor productividad, regulación del empleo con indemnizaciones que no impidan la modernización, y acabando con el absentismo.
Fiscalidad. La transformación del marco fiscal resulta decisiva a la hora de dar a la economía una mayor eficacia (hacer las cosas) y una mayor eficiencia (hacerlas bien). Para lo cual parece necesario, equiparar el tipo marginal máximo del IRPF con el tipo único de Sociedades, en torno a 25/30 por 100 de la base imponible. Por otra parte, será conveniente suprimir los impuestos de sucesiones y donaciones y reducir los impuestos sobre operaciones de capital.
Sector FAO. Hay una gran necesidad de mayor tecnificación del sector rural para poner a punto el potencial agrario de España, y pasar de 50.000 millones de euros de renta agraria a no menos de 75.000 en un quinquenio.
Infraestructuras. Se trata de mantener el esfuerzo de los últimos años, aunque se minoren y desaparezcan, al final, los fondos estructurales comunitarios. Transporte, agua, energía, y telecos son las actuaciones prioritarias.
Energía y medio ambiente. Es importante diseñar nuestro mix energético e impulsar aún más las alternativas, en las que se ha avanzado mucho en eólica y solar; pero todavía con poca atención a otras: biomasa, geotérmica, maremotriz, cultivos marinos, etc; sin olvidar hidrógeno y niclear.
Disponibilidades de suelo. Ha de cambiarse el sistema de promoción de suelo, para evitar que los ayuntamientos lo consideren un instrumento de autofinanciación, con las más graves consecuencias inflacionistas, urbanísticas y medioambientales.
Administraciones públicas. España no se merece las administraciones que rigen todos sus aspectos económicos y sociales, con un intervencionismo a veces feroz, y una falta de eficiencia en muchas ocasiones pavorosa. Lo cual se debe a que ningún partido político se ha tomado en serio ir transformando lo que es una vieja maquinaria, enormemente ineficiente, en la justicia, la sanidad, la educación, además de los numerosos solapamientos entre la Administración General del Estado, las autonomías y los entes locales, retardándose de esa manera los procesos de producción y de cambio.
Ramón TAMAMES
Lunes, 13 de octubre
Ramón Tamames
Alfonso Agís
Grupo Cenyt
Luis Llopis Herbas
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Invermanía
Luis C. Sánchez
Juan Otero