El blog de Ramón Tamames

507. Recupera, que algo queda

21.04.08 | 11:05. Archivado en Artículos

Del suplemento Verde de La Razón, del 20 de abril de 2008, reproducimos el artículo del epígrafe, de Ramón TAMAMES, en la idea de que pueda ser interesante para los lectores:

En 1972, en el Informe al Club de Roma preparado en el MIT sobre “Los límites al crecimiento”, se hicieron previsiones globalmente muy interesantes acerca de las dificultades de seguir con una civilización de derroche y deterioro de la biosfera; pero con disfunciones en los cálculos realizados que fueron objeto de una crítica que se reveló bastante correcta. En el sentido de que los estudiosos que elaboraron el Informe, no tuvieron en cuenta la inmensidad del planeta y las posibilidades de descubrimientos de nuevas fuentes energéticas y de materias primas y, sobre todo, no supieron apreciar que el juego de las elasticidades de sustitución en un funcionamiento ágil del mercado, sería favorable a nuevos equilibrios de oferta y demanda, con menores tensiones de las que se anunciaban en el célebre documento.

Ahora, a veces se cae en esas mismas apreciaciones incorrectas, cuando se dice que las aspiraciones de China, India y otros países emergentes, de alcanzar niveles mucho más altos de prosperidad, exigirían los recursos de dos o tres planetas del tamaño y la riqueza tan variada de nuestra Tierra.

En ese contexto, algunas experiencias, como las que se explican en este suplemento Tu Salud/Verde de La Razón, de empresas que están trocando energía eléctrica por residuos sólidos urbanos, resultan muy interesantes, pues lo que hacen es estimular la recuperación de materias primas, e incluso de inputs que acaban siendo energéticos, que expanden grandemente la oferta. En una línea muy favorable a la conservación de los recursos, a la que hace tiempo se refería el ecólogo norteamericano Barry Commoner, en su célebre libro “El círculo que se cierra”. Donde puso de relieve que del bien generalmente considerado entre los más preciosos, el oro, se conservan actualmente unas existencias superiores al 70 por 100 de todo lo que se ha extraído a lo largo de la Historia. Lo cual significa, simplemente, que hay un alto coeficiente de conservación por lo valioso del recurso citado.

Pero teniendo en cuenta la expansión demográfica mundial y las aspiraciones generales de vivir con mayor cantidad de bienes y servicios, la tendencia lógica es hacer eso mismo prácticamente respecto de todas las materias primas, incluidas las que en fin de cuentas resultan ser fuentes de energía.

En definitiva, la eficiencia en los sistemas productivos aumenta de forma extraordinaria, al absorberse proporciones cada vez más elevadas de materiales que pueden reciclarse indefinidamente, como son el vidrio, los metales, determinados plásticos; o de manera limitada, tal que sucede en los casos del papel y del cartón, o para transformar sustancias orgánicas en gas combustible. Todo lo cual significa incrementar las disponibilidades en el mercado, y por lo tanto una menor presión sobre los recursos originarios de nuestra corteza terrestre, y de la atmósfera circundante. Bienvenidas sean, pues, esas experiencias, y otras muchas, que significan que estamos en un mundo que va racionalizándose. Y ojalá que, además, lleguemos a tiempo.

Ramón TAMAMES

Hacer comentario

  • ¿Te parece interesante esta información?
  • meneame
  • Delicious
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble
Opine sobre la noticia

caracteres
Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Sábado, 26 de julio

    BUSCAR

    Editado por

    • Ramón Tamames Ramón Tamames

    Hemeroteca

    Julio 2008
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031   

    Sindicación