De Agrocope, del 18 de marzo de 2008, reproducimos la segunda parte del artículo del epígrafe, de Ramón TAMAMES, en la idea de que pueda ser interesante para los lectores:
Ya hemos hablado del tema en varias ocasiones; por lo menos cuando se anunció y, después, al iniciarse los trabajos. Ahora, lo que sucede, es que la Comisión Europea acaba de publicar su primer borrador sobre el célebre "chequeo de salud" de la PAC. Un documento que se discutirá el próximo mes de mayo en el Colegio de Comisarios, y sobre el cual volvemos para mayor conocimiento de nuestros amigos de Agrocope. A continuación se resumen los principales puntos del texto, con algunos comentarios de nuestra propia cosecha.
1. Mayor simplificación de las ayudas de la PAC
Se trata de aumentar el volumen de pagos únicos, desacoplando al máximo los apoyos comunitarios. Con excepciones muy concretas para la ganadería (vacas nodrizas, ovino y caprino), y restringido ese trato a las regiones donde no existen otras alternativas económicas. Era algo que se veía venir, y por lo que ya claman la mayoría de los agricultores españoles.
Por lo demás, la simplificación se traducirá, igualmente, en una condicionalidad más sencilla en todo lo relativo a buenas prácticas medioambientales, y asimismo en lo que concierne a la utilización de las llamadas reservas nacionales. Ojalá que eso signifique una menor agroburocracia, porque ya hay más que de sobra.
2. Prima uniforme
En el documento se acepta que los Estados miembros podrían ser autorizados a proceder a nuevas reasignaciones de las ayudas en sus respectivos territorios. Estableciendo para ello pagos uniformes, que sustituirían el modelo de las mochilas históricas. Un método, este último, que la Comisión, como era de prever y ya lo comentamos así en Agrocope con anterioridad, estima que será cada vez más difícil de justificar ante la sociedad.
3. Ampliación del campo de actuación del artículo 69
El ámbito de actuación del no menos célebre artículo 69 del Reglamento 1782/2003, es otra de las cuestiones del documento que nos ocupa. En el sentido de que los Estados miembros, actualmente, pueden retener hasta un 10 por 100 de las ayudas directas para redistribuirlas según criterios de calidad, medio ambiente y mejora de la comercialización. Una facultad que podría ser flexibilizada, según lo que propone Bruselas, a base de suprimir la disposición conforme a la cual el dinero que se retenga ha de redistribuirse en el sector de procedencia.
Algo que nos parece discutible, pero tampoco necesariamente rechazable in totum. Lo que sí es verdad es que con esos fondos podrían financiarse mayores apoyos a sectores desfavorecidos por las reformas, como el lácteo, el vacuno, el ovino y el caprino.
Así pues queridos amigos de Agrocope lo que hoy hemos visto del documento del “chequeo médico de la PAC” son tres cuestiones: simplificación, prima uniforme, y artículo 69. Y aquí nos quedaremos por el momento, para dedicar el próximo martes 25, ya en la Semana de Pascua, una segunda entrega dedicada a los restantes temas, que ya anticipamos: aumento de la modulación, montante mínimo de ayuda, mecanismos de mercado, barbecho obligatorio, abolición de la cuota láctea, otros regímenes de ayuda, y la niña bonita, no la de Rajoy, sino de la UE: desarrollo rural.
Ramón TAMAMES
Domingo, 20 de julio
Ramón Tamames
Grupo Cenyt
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Invermanía
Ramón Tamames
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