De Agrocope, del 25 de diciembre de 2007, reproducimos el artículo del epígrafe, de Ramón TAMAMES, en la idea de que pueda ser interesante para los lectores:
El 2007 que está a punto de terminar, ha sido, como todos los años, bastante difícil para la agricultura española. Y a la hora de hacer balance, como análogamente en los ejercicios anteriores, podríamos decir que no hay ninguna anualidad especialmente fácil.
Entre otras causas, porque la agricultura sigue siendo, mayoritariamente (con la excepción de los cultivos bajo plástico y los invernaderos), una industria a la intemperie. En la cual, hay que estar permanentemente mirando al cielo, para ver si cae el agua indispensable en los cultivos de secano. O también oteando nubes desde el enfoque del regadío, porque si no llueve no habrá recursos hídricos disponibles en los embalses.
Por lo demás, en el caso de España, como ya hemos puesto de relieve en más de una ocasión en este portal de Agrocope, continuamos con la crónica dicotomía de secano y regadío. Con 3,5 millones de Ha en riego que aportan algo más del 65 por 100 de la producción final agrícola, a pesar de no superar el 15 por 100 de la SAU.
Sintetizando ahora lo que fue 2007, cabe decir que no fue un año tan malo como el anterior. La cosecha de cereales al final quedó bastante aceptable, con casi 20 millones de Tm, incluyendo maíz y arroz.
En cuanto a precios, evolucionaron de forma muy distinta. Para los cítricos y otras producciones frutícolas, resultaron muy bajos en general. Mediocres para la horticultura, y muy alentadores para los cereales. Lo cual se debe a las fuertes demandas de los países emergentes que quieren comer mejor, y también a los suministros que piden las industrias bioenergéticas, sin olvidar que también se palpa una tendencia especulativa considerable.
Desde otro enfoque, el año 2007 presenta luces y sombras. Luces, en el capítulo de las negociaciones internacionales de la Ronda Doha, que hasta ahora no han tenido éxito. Por lo cual se ha producido un auténtico remanso en las concesiones comunitarias, lo que no cabe considerar como ninguna desgracia. Ya que la UE estaba en una situación de lo más absurda de ofertas excesivas a cambio de casi nada de los restantes negociadores. Lo cual debería servirnos de lección en 2008, para replantear las negociaciones con un poco más de, digamos, picardía; o si prefieren, de raciocinio negociador.
No podemos decir lo mismo de la PAC, pues continuamos en idéntica tónica que hasta ahora de tejer y destejer absurdamente una especie de velo de Penélope. Así, en 2007, se terminaron de retocar las OCMs de tabaco, azúcar, y algodón, con efectos contractivos muy serios en nuestras producciones. Quedando pendiente la OCM del vino, donde las expectativas no son tan malas como inicialmente se pensó.
Aparte de esos detalles, el 20 de noviembre emergió como un submarino tenebroso el llamado chequeo médico de la PAC. En la idea de la Comisaria de Agricultura, Mariann Fischer (en nuestra foto de hoy), de prácticamente desmantelar todas las mecánicas actuales de la política comunitaria para el 2013. Lo cual es un auténtico disparate, debiendo esperar que, sin perder un momento, de aquí a ese año de tan mal fario, puedan evitarse los desatinos que ya están en el telar. Por lo demás, en términos de desarrollo rural, muy bien, gracias. Con una especie de polarización comunitaria, retirando fondos, indebidamente, de la producción agraria.
En resumen, y no es broma: un año ni bueno ni malo, sino todo lo contrario. Y Vds. ya me entienden.
Ramón TAMAMES
Miércoles, 3 de diciembre
Ramón Tamames
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero