El viaje que una amplia delegación española está realizando estos días en China, encabezada por los Reyes, es motivo más que razonable para volver sobre nuestras relaciones económicas con ese país. Y lo hacemos de la mano de “El Economista”, donde en el día de hoy publico un artículo titulado “China ya no puede esperar más”, que facilitamos a los seguidores de este blog en dos entregas sucesivas, la de hoy, y la de mañana.
El XVI fue el siglo de España, el XVII y parte del XVIII, el de Francia, y el resto del XVIII, el XIX y hasta 1914, el muy largo de Inglaterra. El XX desde 1918 ha sido una centuria manifiestamente norteamericana. Y el XXI podría ser, como lo digo en parte del título de mi reciente libro, será “el Siglo de China”. Con todo lo que eso representa de tensiones por parte de quienes no estén tan deseosos de que esa posibilidad llegue a darse.
España puede plantearse bastantes cosas en sus relaciones económicas con China, y de hecho ya lo está haciendo. A través del medio millar de empresarios que tienen una mayor o menor relación no simplemente comercial con el inmenso país asiático. Pero sinceramente, creo que la política seguida respecto a la República Popular, no está suficientemente organizada por el ICEX y la Secretaría de Estado de Comercio, como para ser eficaz (hacer las cosas) y eficiente (hacerlas bien). Falta una verdadera ingeniería tecno-financiera, y una dedicación estratégica que no se acaban de percibir.
Hay demasiadas visitas oficiales sin contenidos relevantes, y demasiados organismos desconectados entre sí (la carrera de las CC.AA., ninguneando al Estado, a ver quién es más china), en el intento de llevarse cada una “el gato al agua”, y lucirlo como grandes méritos. Todo lo cual se traduce en un fuerte derroche de nuestros no tan abundantes recursos, y en ese sentido, me parece muy bien que los Reyes vayan a China representando a toda España. Pero no para perderse otra vez en una serie de museos o de visitas más o menos prescindibles, porque eso ya lo han hecho en viajes anteriores. Y la dirección deseable, la última gran descubierta prevista para este año, que encabezará el Príncipe de Asturias, debería tener un tinte de auténtico viaje de negocios.
Todo lo relacionado con los temas económicos hispano-chinos a de estar más planificado entre nosotros, para examinar si los propósitos conjuntos y las estrategias económicas que se marcaron con ocasión de la estancia de Hu Jintao a Madrid, a finales del 2005 —lo recuerdo muy bien, porque allí estuve, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de La Castellana—,están o no cumpliéndose. Desde luego, en la feria, les va mucho mejor a los hijos del antiguo Celeste Imperio, pues mientras nuestras exportaciones apenas significan el 0,5 por 100 del total de 180.000 millones de euros en 2006, los chinos nos han vendido casi un 5 por 100 de los 260.000 millones de euros que compramos el mismo año.
Y como el tema, ya lo dijimos antes, merece nuestra atención especial en estos días viajeros de casi dos centenares de españoles a China, encabezados por Don Juan Carlos y Doña Sofía, mañana seguiremos con nuestras segunda entrega al respecto.
Viernes, 5 de septiembre
Ramón Tamames
Grupo Cenyt
Invermanía
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis Llopis Herbas
Ramón Tamames
Alfonso Agís
Luis C. Sánchez
Juan Otero