Veíamos ayer en este blog, y procedente de un artículo publicado en Estrelladigital, el ciberperiódico que dirige Pablo Sebastián, la segunda parte del extracto del artículo sobre M-30; que elaboré para un libro colectivo sobre esa vía perimetral de Madrid que tiene en curso de editar el sello bibliográfico Turner.
Ahora, y como continuación de lo ya examinado en la entrega anterior sobre costes y beneficios de la M-30 para los madrileños, pasamos a referirnos a las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2 y otros), que con el aumento en la capacidad de la vía y la mejora en la fluidez del tráfico, podrán reducirse; al ser menores las retenciones de vehículos, con la lógica disminución del consumo de combustibles.
Esa será una contribución neta de interés al futuro cumplimiento de los objetivos del Protocolo de Kioto en términos de emisiones de gases de invernadero (EGI), que ciertamente todavía no son computables en el referido acuerdo internacional por tratarse del parque automovilístico. Pero que sí habrá de ubicarse en la contabilidad del sistema en la ya prevista prórroga del Protocolo a partir del 2012.
Por lo demás, el nuevo régimen de velocidades y marchas que permitirá la remodelación de la vía, y también comportará una cierta caída de las necesidades de carburantes, derivándose de ello una contracción adicional de las EGI, así como de una serie de partículas dañinas para la salud.
Habrá otros beneficios ambientales difíciles de cifrar económicamente, pero en cualquier caso decisivos para la calidad de vida, entre los cuales cabe señalar los tres que figuran a continuación:
— Mayor pureza y transparencia de las aguas del río, al desviarse una serie de vertidos a su cauce.
— Restauración de las márgenes fluviales, con espacios verdes y de ocio, incluyéndose un Parque Lineal del Manzanares, de las aguas que nos vienen desde la Pedriza, el parque natural madrileño en el Guadarrama (nuestra foto de hoy).
— Conexión de las zonas verdes propias del proyecto con las contiguas al trazado de la vía (Jardín del Moro, el no tan distinto Parque del Oeste, etc.).
El resumen de la evaluación socio-económica del programa de actuaciones sobre la M-30, considerando solamente los impactos susceptibles de valoración monetaria efectiva, cabe apreciarlo en el cuadro siguiente, en millones de euros a lo largo de treinta años.

Siendo esa cifra final de 5.410 millones, mayor que el gasto de la obra con impuestos (4.248,7 millones de euros), el balance resulta, pues, positivo. Y a partir de aquí, cabe hacer un cálculo macroeconómico sobre lo que supondrá la financiación la remodelación la M-30, un tema que abordaremos mañana jueves 7 de junio de 2007.
Miércoles, 3 de diciembre
Ramón Tamames
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero