Después de Castellón en mi periplo por el cuadrante del Nordeste peninsular, me encaminé a Barcelona, “Archivo de cortesía” según Cervantes, para asistir a un coloquio en la Universidad Abate Oliba, conducido que fue por el presentador de la televisión catalana Xavier Coral, y con la participación de Pablo Bravo, Embajador especial para el Año de España en China, Xavier Puig, Presidente de la empresa Flamagas, que tiene grandes inversiones en la República Popular, componiendo la última esquina del cuarteto quien esto suscribe.
En ese coloquio, titulado “China: ¿amenaza?”, pude hacer un breve esbozo, sobre todo a preguntas del respetable, sobre mi reciente publicación, ya comentada en este blog, “El siglo de China: de Mao a primera potencia mundial” (Ramón Tamames, “El siglo de China: de Mao a primera potencia mundial”, Planeta, 2007, 3ª edición). Un libro que en sólo cuatro meses ya va en tercera edición, y respecto del cual retendré los siguientes párrafos, que sirvieron de contestación a las preguntas de los antiguos alumnos de la citada Universidad:
— Una cuestión fundamental en el crecimiento de China de cara al futuro estriba en cuál será su efectivo modelo de desarrollo, tras su ya avanzada transición, de una economía que fue de planificación central, a otra bien distinta de sociedad más abierta.
— Todo lo anterior, se produce en un contexto internacional de relaciones cada vez más estrechas y no exentas de tensiones, con las áreas más diversas: EE.UU., Japón, India, Rusia y la Unión Europea.
— En el sentido que apuntamos, puede preverse que transcurrirá un tiempo más bien largo, durante el cual seguirá creciendo el sector privado, pero manteniéndose un núcleo muy importante de empresas públicas controladas por el Estado.
— Por lo demás, la idea de que China va camino de ser la primera potencia mundial es una evidencia creciente. Pero lo que no todos saben es que a lo largo de esa senda está recuperándose la posición que ya tuvo el antiguo Celeste Imperio durante siglos, hasta comienzos del XVIII.
La tarde y la velada ulterior en el hermoso jardín de la Universidad Abat de Oliba, el CEU de Barcelona, fue muy grata. entre otras cosas, por el escenario de una iglesia que sirve para el culto y también para conferencias, construida hace unos cien años por el arquitecto Bernardino Martorell, discípulo de Gaudí, una fábrica impresionante de ladrillo rojo, arcos neogóticos, y cúpula extraordinaria. Seguiremos mañana con el periplo por el Nordeste Peninsular.
Viernes, 25 de julio
Ramón Tamames
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero